La embajada de Estados Unidos es, tradicionalmente, una de las plazas más apetecidas por los partidarios de cualquier gobierno y es un nombre que normalmente está resuelto ya al momento de la instalación de cualquier gobierno. A Sebastián Piñera, sin embargo, le ha costado encontrar un candidato o candidata que acepte el nombramiento y que pueda ser presentado ante el Gobierno de Estados Unidos, para recibir el beneplácito.

Distintas fuentes diplomáticas consultadas por The Clinic afirman que el traspié no tiene precedentes en los casi 30 años que corren desde el retorno a la democracia. Cancillería declinó referirse a la vacancia, señalando que mientras el gobierno de Estados Unidos no haya aceptado oficialmente una propuesta, no es posible emitir declaraciones formales.

Es probable que algún nombre ya se haya presentado, porque el 10 de julio, el canciller Roberto Ampuero dijo en entrevista con radio ADN, que “el procedimiento ya está definido”, dando la sensación de que se había presentado algún candidato ante el gobierno de Estados Unidos. No obstante, conocedores de la diplomacia estadounidense afirman que junio era el mes tope para que el beneplácito se concediera en el primer semestre. Puesto que a partir de julio y hasta septiembre las actividades oficiales de ese gobierno disminuyen, por causa del inicio de las vacaciones de verano, es poco probable que algún postulante pueda recibir la conformidad antes de septiembre.

El ex ministro de Relaciones Exteriores y exembajador en varias de más importantes sedes diplomáticas chilenas, entre ellas, Estados Unidos, Mariano Fernández, afirma, en entrevista con The Clinic, que: “A mí me parece que es un error, porque independientemente de lo que uno piense del actual gobierno de Estados Unidos, es importante tener un represente allá, más aún ahora que ese país está desarrollando una especie de guerrilla comercial, que puede afectar mucho a un país como el nuestro, abierto, con tratados de libre comercio y con mucho comercio exterior. Tener una voz en Washington directamente es importante”.

Por el momento, las tareas cotidianas están en manos del actual encargado de Negocios, Julio Fiol, cuya eficiencia no está en discusión, pero esa sede diplomática demanda más, dicen los expertos, como el ex embajador de Chile en Washington, Juan Gabriel Valdés. “Creo que la Embajada tiene un gran encargado de negocios y un excelente equipo, pero no cabe duda de que Chile necesita tener pronto un embajador en Washington”.

Penan las ánimas en Mass Avenue

El excanciller Fernández afirma que desconoce por qué el gobierno de Piñera se ha demorado tanto en esta designación y advierte que no es fácil encontrar un bien embajador para esa plaza. “Tiene sus complejidades. Debe acreditarse ante una de las dos o tres potencias más importantes del mundo y tiene que gestionar adecuadamente la relación bilateral”.

Según fuentes diplomáticas consultadas para este artículo, el primer candidato testeado por Piñera para el cargo fue su exministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, quien rechazó la idea y prefirió quedarse en el mundo privado, como gerente legal del consorcio empresarial Quiñenco.

También se le habría ofrecido la representación a la dirigente de Evópoli, Catalina Parot. Sobre esta última, la administración de la sede diplomática en Estados Unidos habría hecho ver que la residencia del embajador no cuenta con ascensor ni escaleras adecuadas para sus necesidades, dado que la exministra de Bienes Nacionales tiene una movilidad reducida por causa de una poliomelitis que la afectó en su infancia. No obstante, las fuentes señalan que desconocen si ese fue el motivo del fracaso de su postulación. Parot no respondió las consultas hechas por The Clinic al respecto.

Otras personas que habrían sido sondeadas, sin éxito, son la exministra del Sernam y actual ejecutiva de Copesa, Carolina Schmidt; el abogado Jorge Carey y Roberto Matus, vicepresidente y director para Latinoamérica de MetLife.

Solo siguen en pie, dicen las fuentes, las aspiraciones del actual subsecretario de Relaciones Exteriores, el diplomático de carrera Alfonso Silva, quien fue secretario en esa sede diplomática en plena dictadura, entre 1977 y 1981.

Escasez de cuadros

El analista internacional y exembajador en Sudáfrica, Boris Yopo, afirma que esta vacancia “no tiene precedentes en los casi 30 años de democracia y se suma al traspié del nombramiento en la Embajada de Buenos Aires (donde fracasó el intento del Presidente de nombrar a su hermano Polo Piñera), las dos embajadas más importantes para Chile”.

“Esto revela que la derecha ha tenido dificultades en encontrar a las personas adecuadas. Los ofrecimientos hechos a personas del mundo privado, que no tiene mucho interés por lo público, han sido rechazados. Dentro de la Cancillería no existen diplomáticos con el peso suficiente. Y, en general, la derecha tiene pocos cuadros en el tema internacional”, agrega.

La vacancia de la embajada de Estados Unidos se suma a más de veinte sedes diplomáticas que aún no tienen representante, incluida Francia. Inglaterra y España se resolvieron solo recientemente. Desde Cancillería se informa que solo faltan seis nominaciones. Sin embargo las cuentas no calzan con las de los observadores externos.

“Esto es muy preocupante para un país como Chile que ha liderado muchas iniciativas internacionales”, dice Yopo. “Otro aspecto que preocupa es que varios nombramientos se han hecho a contrapelo de los gobiernos que los conducen. En México, por ejemplo, que es una potencia regional y donde se sabía que el candidato de la izquierda vencería (Andrés Manuel López Obrador), se designó a un personaje de la UDI de menor importancia. Y en España, que cambió a un gobierno socialista, ocurre lo mismo. Eso limita capacidad de interlocución de Chile. La responsabilidad es de Sebastián Piñera, porque es sabido que en realidad es él quién intenta conducir las relaciones internacionales y que el canciller Roberto Ampuero es solo un ejecutor”.

Otra razón para el déficit de nombramientos en las embajadas es la guerrilla interna de los partidos que apoyan a Piñera. Lily Pérez, por ejemplo, habría sido vetada por RN para ocupar la sede trasandina.

El empresario Jorge Awad también critica que, en el marco de la guerra de aranceles en desarrollo entre China y Estados Unidos, y que afectará la economía local, la sede estadounidense siga vacante. “No puede ser que a los cuatro meses que llevamos de gobierno no tengamos embajador en Estados Unidos. Recién las organizaciones gremiales (chilenas) le han pedido una audiencia al embajador de Estados Unidos en Chile. O sea, cuando lo que más nos va a afectar está sucediendo en Estados Unidos, no tenemos embajador”.

Sobre los requisitos que debiera cumplir el candidato a ocupar esa embajada, Mariano Fernández dice: “Yo fui embajador y por lo tanto no es simpático que yo mismo señale los atributos, pero desde mi experiencia puedo decir que el embajador debe una cierta capacidad de gestión política, desplante diplomático y, sobre todo, conocer muy bien su propio país, pues esa es una garantía de que podrá representarlo bien. Y es una la idea que sea alguien que hable inglés”.