Un nuevo informe judicial pone en jaque a la Iglesia Católica Chilena. La Fiscalía Nacional recientemente entregó los datos del catastro de los casos de abuso sexual en donde están involucrados distintos sacerdotes y laicos de Chile.

El origen de este informe surge a raíz de las denuncias en contra del ex obispo de Osorno, Juan Barros, surgidas durante la visita en enero del Papa Francisco.

Esta información fue entregada por Luis Torres, jefe de la Unidad de Delitos Sexuales, Violencia de Género y Derechos Humanos del Ministerio Público, quien fue el encargado de analizar los datos previamente solicitados por el fiscal nacional, Jorge Abbott.

En el informe se identifican 266 víctimas de abusos sexuales al interior de la Iglesia, de los cuales 178 corresponden a menores de edad. Además, hay 31 adultos y 57 casos que se relacionan a los casos denunciados antes del año 2000, previos a la Reforma Procesal Penal.

Se estableció que hay 158 investigados, de los cuales 144 son casos ocurridos desde el año 1960 a la fecha. La mayor concentración de denuncias fue en las regiones Metropolitana (39), del Biobío (18) y de Valparaíso (17).

Además, de las 158 personas que están siendo indagadas por delitos de abuso, 74 son obispos, sacerdotes o diáconos que están vinculados a una congregación y 65 son religiosos que sí pertenecen a una orden: de allí destacan 16 salesianos y 15 maristas. Los datos también reflejan que hay 10 laicos a cargo de pastorales o parroquias de colegios.