Casi dos décadas acumula Cosquín Rock, histórico festival trasandino que en octubre de este año se realizará por primera vez en Santiago de Chile. En una distendida conferencia celebrada la semana antepasada en el Latin Alternative Music Conference, en Nueva York, respecto a la vinculación de marcas en eventos, el director de Cosquín Rock, José Palazzo, contó la siguiente anécdota. “Para nuestro público el fernet es muy importante y la gente está acostumbrada a tomarlo con una bebida cola en específico, bebida que, por mucho tiempo, nos auspició y fue parte del evento. Para una edición nos cambiamos de bebida y el público nos quería matar; les estábamos quitando el acompañamiento esencial para su fernet”, dijo entre risas. “Hay que analizar bien cada vinculación que uno hace, teniendo en consideración al público”.

De esto mismo, de la historia del festival, de sus momentos históricos y de su arribo a Chile, conversamos en Nueva York con José Palazzo, director de Cosquín Rock.

¿Cuántos años tiene Cosquín Rock?
-Cosquín Rock en Argentina va a cumplir 19 años en la edición del 2019. Ahora hemos empezado a recorrer Latinoamérica. Ya tenemos dos ediciones en México, dos ediciones en Colombia y Perú y vamos por nuestra primera edición en Chile, que va ser el 6 y 7 octubre en el Movistar Arena.

¿Cómo se ha ido configurando el mapa del festival, hasta llegar a como es ahora, un festival con varios escenarios?

-Primero empezó siendo un solo escenario, en la Plaza Próspero Molina (espacio ubicado en el centro de Cosquín, a 60 KM de Córdoba). A partir de ahí empezó a crecer mucho, hasta que un día nos tuvimos que ir (actualmente se realiza en el Aeródromo de Santa María de Punilla, a 35 Km de Córdoba). Como yo tuve la posibilidad de ir a muchos festivales, Benicassim, Roskilde, Wacken, Glastonbury, Coachella, siempre iba trayendo un poco de ideas, ahí, algunas irrealizables.

Y es que Argentina es un país con una estabilidad económica muy particular; un día estamos bien, un día estamos mal, eso hace que muchos de los planes, no se den con tanta claridad. Pero la realidad es que el festival empezó a crecer mucho y fue así como llegó a tener siete escenarios, incluyendo un escenario temático, que un día es de reggae, otro de heavy, otro de punk, etc, además de los hangares, porque esto es en un aeroclub; también hay unas carpas, con alternativas, stand up comedy, obras de teatro. Los Pericos, por ejemplo, festejaron sus 30 años en una carpa del festival: el primer día repasaron sus primeros diez años, el segundo día, su siguiente década y así. Catupecu Machu hizo un acústico. Cosquín es así, te encontrás con cosas no comunes, en un predio interesante. Estamos muy contentos por la variedad que hemos logrado. Hace dos años montamos “la casita del blues”. Yo tuve la oportunidad de ir al festival de Blues de Chicago, a partir de ahí decidimos recrear un pequeño porche de madera de una casa y generar así un escenario para el blues; fue muy exitoso; hoy la casita del blues es uno de los patios de comida más grande que tenemos. Apropiándonos de ideas ajenas hemos logrado personalidad propia.

¿Cuales han sido los momento más míticos que recuerdas?
-La reunión de Seru Giran o el show de Charly García, con Charly entrado a contramano (en sentido contrario) en una High Way, con custodia policial, ¡venía 7 horas tarde! Y había 40 mil personas esperándolo. Esas son algunas de las tantas mil historias que hemos vivido, pero en fin, creo que lo más importante es que hemos conservado la esencia: un festival de Rock latinoamericano, con lo novedoso y lo tradicional, lo nuevo y lo viejo, todo junto, sin prejuicios.

(En internet está disponible la nota del Diario El Día donde se recuerda el hecho: “Charly tocó ante 30 mil personas en Cosquín. El músico retrasó su vuelo para comprar whisky e hizo esperar cuatro horas a sus fans”)

En la historia del festival han participado grupos chilenos como Guachupé, ¿Que tal ha sido la recepción?
-Ha ido Guachupé, Gondwana, Chancho en Piedra, a todos les ha ido bien. Cosquín es un festival especial, donde a una hora puede tocar un grupo ultra pop, mas tarde otro heavy metal, y la gente, las tribus musicales, se mezclan sin problemas, al igual que los turistas. Chilenos, por ejemplo, van hace diez años; yo te diría que mínimo 300 o 400 chilenos van cada año. Jorgito Toro, un buen amigo de Chile, empezó con la gestión de llevar fans chilenos en bus, fue una muy buena idea. Siempre ha habido buena onda y buen ambiente, es como que todos somos de un mismo equipo de fútbol, vienen artistas de todos los lugares y la gente va a curiosear todo lo que hay

¿Cómo se prepararan para Chile?
-Será un desafío grande y agotador, pero creemos que a mediano plazo Cosquín se irá convirtiendo en un festival de identidad latinoamericana, esa es nuestra apuesta. Imagínate ahora estamos en una convención de música latinoamericana que se hace ¡en Nueva York¡ Eso te demuestra la influencia que está teniendo la música de nuestra región en el mundo. Por eso es importante expandirse.

Por cierto, quiero aclarar que en Movistar Arena el show no será indoor; se utilizará todo el predio del festival y solo uno de los escenarios va a ser el de Movistar, habrá varios escenarios en el exterior del recinto.

Yo los invito a venir y a disfrutar el evento como un hecho que incluye varias actividades, será un evento para descubrir talentos nuevos y encontrarse con clásicos, estarán Skape, Ciro y Los Persas, La Vela Puerca, Cypress Hill, Molotov, tendremos la casita del blues, habrá charlas, tributos al rock argentino, a Cerati, de la mano de artistas callejeros chilenos, comida y hasta un enólogo tendremos.

¿Habrá fernet?
-Va haber fernet y con Coca Cola. Sin eso, ni abrimos