El Obispado de Temuco informó este jueves que suspendió al sacerdote Jaime Valenzuela Pozo, vicario de la parroquia de Perquenco tras recibir una denuncia por abuso sexual de menores, hecho que habría ocurrido hace 17 años.

Según un comunicado de esa arquidiócesis, el religioso se encuentra con medidas cautelares; se le ha retirado de toda función eclesiástica, se le fijó una residencia y se le suspendió temporalmente del ejercicio público del ministerio sacerdotal.

“Conforme a lo establecido en los actuales protocolos de la Iglesia, se dio inicio a una investigación previa que acaba de finalizar. El resultado de esta investigación fue remitido a la Congregación para la Doctrina de la Fe”, precisó el texto proporcionado por esa diócesis.

En el documento se precisó que en todo momento se ha mantenido el diálogo con la persona denunciante, a quien, según la iglesia, se le ha acompañado en lo que ha requerido, de acuerdo a este tipo de situaciones.

La acusación contra Valenzuela Pozo se suma a la imputación del arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, a las investigaciones periodísticas sobre abuso de monjas en un convento y a los datos de la Fiscalía sobre 158 personas relacionadas con el clero indagadas por abusos sexuales que dejan a la iglesia en una de sus posiciones más delicadas de los últimos años.

Más repercusión que las decenas de investigados tuvieron las 266 víctimas contabilizadas en esas investigaciones, sobre todo teniendo en cuenta que 178 de ellas eran menores en el momento en que se cometieron las agresiones.