El fiscal Emiliano Arias concedió una entrevista con el diario El País, instancia en la que se refirió a la investigación que lleva adelante respecto a los abusos sexuales ocurridos en la Iglesia y el encubrimiento que se produjo sobre estos hechos.

En ese sentido, el persecutor es enfático en afirmar que “sabemos que religiosos chilenos destruyeron evidencias sobre abusos sexuales”.

Añadió que hay que disparar contra “la cultura del encubrimiento dentro de la Iglesia Católica chilena que ha posibilitado la comisión de delitos al interior de la organización”.

Sobre este punto lanza la siguiente pregunta para reflexionar: “¿pueden ampararse ampararse en que no están obligados para no trabajar estrechamente con la autoridad civil denunciando los delitos contra los menores de edad? Es igual que si hubieran tenido debajo de una capilla muchos muertos y solo hubieran hecho investigaciones canónicas”.

En otros pasajes, Arias aseguró que “vamos a hacer un juicio histórico y espero que seamos capaces de establecer que si determinados obispos hubiesen cumplido con las debidas diligencias se hubiesen evitado una buena parte de los delitos de abusos sexuales contra menores cometidos por los religiosos chilenos”.