Durante la mañana de este martes, el matinal de Chilevisión recogió el testimonio de Denisse Layseca -quien fue entrevistada por este pasquín el día de ayer-, una periodista que se identificó como “Teresa” y una maquilladora de nombre “Andrea”, quienes contaron sus experiencias con el escritor Fernando Villegas.

Las otras denuncias contra Fernando Villegas: acoso en Agricultura y besos forzados a maquilladora – The Clinic Online

Tras las revelaciones hechas ayer sobre el comportamiento lascivo y obsceno de Fernando Villegas con las mujeres con las que ha trabajado, The Clinic confirmó nuevos antecedentes sobre acosos verbales y físicos en Radio Agricultura y besos no consentidos a una maquilladora de Chilevisión.

La última de ellas, vía contacto telefónico, detalló que conoció a Villegas mientras efectuó el turno de maquillaje de Tolerancia Cero, entre los años 2015 y 2016.

“En un inicio, cuando llegó Fernando, él esperaba que todos se fueran de maquillaje para quedarse solo conmigo. La primera vez que me tocó maquillarlo, él empezó a hacer un sonido bien extraño. Yo, en un momento, pensé que tenía un ataque de asma o que le pasaba algo. Después me di cuenta que en realidad esto lo hacía a propósito, y además para intimidarme. Hacía ruidos extraños y cuando una lo maquillaba trataba de rozarte la pierna y siempre hacía comentarios subidos de tono. Empecé a comentar esto con mis compañeras y a defenderme de él, a responderle cosas. En varios encuentros que tuve con él, me dijo que en realidad le excitaba mucho que yo me enojara, directamente. Yo entre que quedaba descolocada y muy enojada… y además lo hacía con mucha tranquilidad, porque sabía que nadie le iba a decir nada (…) Esto se lo comenté a productores y a varias personas, para saber si alguien podía hacer algo. En el camino me fui dando cuenta de todas las mujeres que se vieron afectadas igual que yo”, complementó.

Más adelante, “Andrea” comentó que “lo que más me llamó la atención” fue “el día que me preguntó mi edad. Yo le respondí, en ese momento tenía 27 años, y él me dijo que le gustaba mucho y que era la misma edad que tenía una de sus hijas. Eso me llamó mucho la atención, porque me lo dijo en un tono bien lascivo e intimidante. Era una lata los domingos ir a hacer turno, con mi compañera de peluquería siempre nos estábamos protegiendo cuando él entraba a peluquería o a maquillaje. Estábamos las dos atentas por si había que resguardarse de alguna manera.

Él me respiraba en la oreja. Cuando yo lo empezaba a maquillar, me decía ‘pero que manos más suaves, me las imagino tocando mi cuerpo’ y cosas más subidas de tono. Me miraba la boca y me dejaba muy nerviosa. Cuando le pedía que mirara hacia arriba para maquillarlo él no me dejaba de mirar, y entonces yo varias veces como defensa le pegué pincelazos en el ojo, porque no sabía que más hacer. Siempre me tocaba las piernas y cuando me dijo que le gustaban mis glúteos, opté por ir con ropa más holgada. No es un piropo, lo que él hacía es un acoso”.

Consultada por si era cierto que Villegas corría su cara al momento de saludar a sus compañeras, con el objetivo de rozar los labios, la maquilladora expuso que “al principio, cuando noté que él saludaba de esa manera, de inmediato dejé de saludarlo de beso porque efectivamente él trataba de buscarte la boca, o darte un beso lo más cerca y bien apretado. Desde ese instante, en que sentí que pasaba mi metro cuadrado, dejé de saludarlo de esa manera”.