El actor Alejandro Goic explicó en CNN Chile su retirada del set de Mucho Gusto justo en el momento en que hacía ingreso Patricia Maldonado, una declarada pinochetista.

En sus primeras palabras explicando su actuar, al actor dice que “Hice una expresión íntima que no salió al aire, que es ‘no me da el alma, no me dio el corazón’. Quiero explicar esto. Durante la dictadura con mis compañeros peleamos fundamentalmente, porque todos los chilenos tuvieran derecho a libre pensamiento, a expresar sus ideas, a la no censura, a la tolerancia, incluso de quienes eran mis adversarios en el punto de vista de lo que ellos pensaban. Quiero dejar claro eso”.

Luego añade que “Mi problema con Patricia Maldonado no es un problema ideológico o político”, explicando por ejemplo que acaba de dirigir a Luciano Cruz Coke, con quien no comparte su postura política. “No es mi problema ese, porque Luciano hoy día dice públicamente que la tortura, el desaparecimiento de personas, el asesinato de personas es algo deleznable”.

Goic se explaya y argumenta que Patricia Maldonado “perteneció a una pequeña cofradía de la que ella se ufana. Álvaro Corbalán, de la CNI, un asesino en serie condenado a no sé cuantos siglos, por torturas corbardes y asesinatos. Patricio Castro jefe de la Cutufa, jefe del narcotráfico y además encargado del Partido Socialista en la DINA durante un periodo en que mató a amigos míos personales, no sólo compañeros, lo mismo que Álvaro Corbalán, y ella defiende estas acciones de ellos”.

En su relato, el actor señala que “A mí me parece razonable, que cualquier persona si entra alguien que ha asesinado a tus amigos personales, a tus parientes, etc, al menos tú te permitas la libertad de retirarte”.

Sobre si esperaba verla en el programa Goic comenta que “fue sorpresiva su aparición. Una sorpresa. No estaba en el libreto. Yo fui a promover la teleserie en la cual participé con mis compañeros de trabajo, yo soy muy bueno pal webeo y estábamos pasándolo muy bien y aparece sorpresivamente y simplemente no puedo, por lo siguiente. Yo creo que ella tiene que sacarse de encima, yo a ella como persona no como símbolo de una posición política, ella defiende la tortura, defiende a quienes torturaron y asesinaron, una cosa para mi incomprensible. Creo que ella simboliza eso”.

En este sentido añade que “Si la persona de Patricia Maldonado, dijera publicamente ‘yo me he equivocado en el sentido de defender la tortura, las desapariciones que no hay ninguna justificación de ninguna naturaleza para defender eso (…) es una cosa que sanaría Chile. Chile no ha resuelto ese tema”.

Respecto de la libertad de expresión y de si en estos casos habría que limitarla, Goic manifiesta que “cualquier cortapisa a eso nos remite a una tentación autoritaria”. Más adelante asegura que “Mi problema no es lo que piense Patricia Maldonado, pero yo tengo el derecho a no estar con alguien que piensa que y defiende a aquellos que asesinaron e hicieron desaparecer a mis amigos personales. Creo que es de sentido común. Allá ella, allá quienes la contratan y quienes la tienen como figura pública, es un problema que tienen que resolver ellos”.

“Uno, es malo reaccionar producto de tus emociones en ese momento y yo que tengo raíces croatas y andaluzas, gitanas, no soy de carácter muy dulce. Entonces prefiero en general contar hasta 10 y después reaccionar. Y la otra era que yo fui ahí por un motivo con mis compañeros de trabajo (…), yo los sometí a una presión y a una toma de presiones donde ellos no tenían pito ni flauta que tocar, entonces preferí irme. Que es lo que hace uno cuando en general hay alguien que te cuesta soportar en el mismo espacio, uno se va”.

Sobre el “me tuvo miedo, estaba buscando publicidad ya que es el único que trabaja en esa teleserie que nadie conoce y esto le va a servir un poco” de Patricia Maldonado, dice que “creo que se llama proyección y está estudiado, es decir, cuando haces una interpretación de la conducta de otro, en general, sin conocerlo, porque ella no me conoce en lo absoluto, lo que hace uno es proyectar lo que uno haría, es decir hace la interpretación de acuerdo a los mecanismos, la conducta y los valores que uno tiene en su alma. Probablemente ella habría hecho una cosa así con ese propósito y está muy absolutamente lejano de lo que soy o he sido. No tiene sentido”.

“Creo que la sociedad, el Estado, la ley no debería coaccionar esa posibilidad a nadie, me guste o no me guste. Otra cosa es si a mí en lo particular me gusta. Creo que alguien que hace una defensa pública de el crimen, estoy hablando de defensa de Álvaro Corbalán, condenado como criminal y genocida y torturador cobarde, Patricio Castro, condenado por los mismos crímenes, no es bueno para Chile. No es bueno para Chile que ella sea un líder público y esté en pantalla, no es bueno. Ahora, yo no tomo la decisión de que esté ahí, de que puede estar sí obvio, es una decisión del canal, de quienes la contratan, no mía. Yo no la contrataría como figura pública.