El sábado 7 de enero del 2017, a eso de las 20:00 horas, Nicolás Mardones, ingeniero en recursos humanos, transitaba el sector de El Ermitaño del cerro San Cristóbal junto a una amiga. Mientras ambos se encontraban en el lugar fueron abordados por dos sujetos con la intención de robarles.

El joven de 27 años se resistió al atraco para que su amiga huyera del lugar. La mujer logró escapar, pero los sujetos apuñalaron en 6 oportunidades a Mardones para luego huir vociferando gritos burlescos a su amiga.

La chica llamó al SAMU. Cuando la ambulancia llegó al sector realizaron maniobras de primeros auxilios, pero las heridas le provocaron una pérdida importante de sangre ocasionando su muerte en el lugar.

Esteban Mardones(34), ingeniero comercial, es hermano de Nicolás y fue citado a declarar el día viernes 10 de agosto del año en curso en la fiscalía centro norte, en el marco del juicio del único imputado identificado como C.C.(31), a quién se identificó gracias a la declaración de la amiga de Nicolás que presenció el ataque.

C.C estuvo privado de libertad durante tres años por el delito de homicidio. Además, cuenta con un amplio prontuario. Información señalada en el litigio y confirmada por Esteban.

El hermano del joven asesinado nos habla minutos después de declarar y cuenta que está muy conforme con el trabajo de los jueces y fiscales encargados del caso, entre ellos Matías Insunza y Felipe Sologuren, pero que aún desconfía del sistema judicial. “Dentro de todo, yo creo que han sido más ágil con nosotros, pero el problema que siente uno con la justicia es que no te garantiza nada”.

Testimonio

Aquel día, Esteban y Nicolás fueron juntos a la casa de unos amigos en la comuna de Puente Alto, misma comuna donde residían ellos. Tras estar compartiendo en un parque de la zona, Nicolás llamó a su amiga para que se juntarán en el cerro San Cristóbal, el joven partió al encuentro a eso de las 16:00 horas.

Tras esto, el hermano de la víctima solo recibió un llamado de un oficial de la Comisaría de Providencia. “Que te llamen a las 11 de la noche, Carabineros, que podría ser cualquier persona y que te dice, oye ven que tenemos juntarnos en el cerro porque mataron a tu hermano. Al principio no creíamos”, relata.

Con respecto a su familia, Esteban cuenta que se encuentra sumamente afectada por el hecho, declarando que “hemos protegido harto a mi mamá y a mi papá, sobretodo a mi mamá, de qué no venga al juicio, para que no escuche cosas, ni vea cosas. Obviamente de este gallo van a decir que es un santo, que viene cayendo del cielo”.

Ahora, la familia solo espera la dimisión por parte de los jueces, quienes podrían dar un veredicto la semana entrante.