Un grupo de parlamentarios de Alemania de visita en Chile anunció hoy que se establecerá un fondo de ayuda para las víctimas de Colonia Dignidad, un enclave alemán donde se registraron abusos, torturas y desapariciones durante la dictadura de Augusto Pinochet.

“Queremos establecer un fondo de ayuda para los afectados. Colonos de entonces que en parte están sin nada, sin ningún medio económico, después de haber realizado prácticamente trabajos de esclavos por años sin recibir sueldo alguno”, señaló la diputada del Partido Verde Renate Kunast.

Kunast, junto a Michael Brand, del Partido Demócrata Cristiano, y Matthias Bartke, del Partido Socialdemócrata, ofrecieron hoy una rueda de prensa después de que este miércoles se reunieran en la ciudad de Talca, en el sur de Chile, con víctimas de la Colonia Dignidad y sobrevivientes de la dictadura cívico militar que fueron torturados en ese enclave.

El objetivo de la visita fue recabar información para tomar medidas conjuntas entre el Gobierno de Chile y de Alemania y finalmente hacerse cargo del pasado de la excolonia.

En este contexto, la diputada alemana dijo que también desean crear un memorial, “un lugar donde se pueda pensar o reflexionar sobre esta historia, sobre hechos terribles cometidas por el exnazi Paul Schäfer, que dirigió ese lugar”.

“También para pensar y recordar las víctimas chilenas de torturas y de asesinatos ocurridos en Colonia Dignidad y, además, crear un centro de documentación en esos terrenos”, añadió Kunast.

Para esos efectos, la parlamentaria alemana señaló que se reunieron con ministros de este Gobierno, con numerosos diputados “y por sobretodo también con víctimas, asociaciones de víctimas y con investigadores y académicos”.

Entre 1961 y 2005, Colonia Dignidad fue el centro de operaciones de una secta liderada por Schäfer que sometió a unas 300 personas con trabajos forzados, castigos y manipulación mental, además de cometer abusos sexuales y violaciones a menores.

Tras el golpe militar que en 1973 derrocó a Salvador Allende, Schäfer ofreció las instalaciones a la policía secreta del régimen de Augusto Pinochet (1973-1990) y Colonia Dignidad acabó convirtiéndose en una pieza clave del aparato represor de la dictadura.

Aunque no se tienen cifras exactas, se estima que la mitad de los 350 opositores a la dictadura que fueron llevados a ese lugar nunca salieron con vida.

En la actualidad, un centenar de colonos sigue viviendo en Villa Baviera. Los pobladores reconvirtieron un edificio en restaurante y hotel y se realizan fiestas folclóricas alemanas a las que asisten turistas.

En tanto, el diputado del Partido Demócratacristiano Michael Brand señaló que para llevar a cabo todas estas iniciativas se requirió de una amplia discusión con las diferentes organizaciones de víctimas de Alemania y de Chile incluyendo también expertos.

“Yo personalmente creo que en los lugares centrales en los cuales se realizaron abusos, lavados de cerebros, torturas, asesinatos, esos lugares, desde mi punto de vista, en el futuro deberían quedar reservados a actividades de memoria y encuentro”, aseveró.

Ambos parlamentarios señalaron que el encuentro con las víctimas sirvió para informarse de su situación social, psicológica y financiera de las personas que todavía viven dentro de la colonia y otros que ya no viven ahí.

A fines de junio del 2017, el Bundestag aprobó la creación de un fondo de ayuda para las víctimas de Colonia Dignidad y reconoció, además, la responsabilidad del Estado alemán en el fracaso a la protección de los derechos humanos de centenares de víctimas chilenas y alemanas durante las décadas del 60, 70 y 80.

Con esa resolución, los 600 parlamentarios reconocieron en la oportunidad “la responsabilidad del Estado alemán con Colonia Dignidad y exigieron al Gobierno a implementar una serie de medidas en materias de Verdad, Justicia y Memoria”.