Por unanimidad, la Corte Suprema de Argentina confirmó esta semana la resolución del juez de primera instancia que dispuso que el lonko Facundo Jones Huala sea extraditado a Chile para ser juzgado por los delitos de incendio y tenencia ilegal de arma de fuego de fabricación artesanal.

El dirigente es requerido en Chile tras ser acusado por el ataque al Fundo Pisu Pisué ocurrido en enero de 2013, sin que haya comparecido al juicio oral desarrollado en Valdivia. En la ocasión, cuatro de los de los cinco imputados que llegaron a tal instancia fueron absueltos, restando solo la presentación de Jones Huala en el tribunal sureño.

Los jueces de la Corte Suprema trasandina desestimaron los distintos planteos formulados por la defensa del lonko por los que se oponía a la extradición, entre ellos que la medida resultase improcedente por estar referida a delitos políticos y que en caso de ser este extraditado existiese riesgo de persecución por raza y nacionalidad.

The Clinic conversó en exclusiva con Sonia Ivanoff, abogada defensora del dirigente mapuche.

-¿Cómo evalúan el fallo de la Corte Suprema?

Sabíamos que sería una sentencia que se iba a dar a conocer en un momento político determinante y así fue, en medio de la crisis por los papeles del gobierno de Cristina y los allanamientos en sus propiedades, con toda la prensa ocupada de ese asunto. Además si uno compara el primer juicio que demoró once meses y donde se negó la extradición, nos causa sorpresa la rapidez de esta resolución de la Corte Suprema. Además en la defensa nos enteramos de la peor forma, por la prensa.

-El lonko ha señalado ser un preso político pero esto lo desestimó la Corte Suprema.

Se pretende minimizar que esto trata de una cuestión política dando a entender que se trataría de un delito común el incendio ocurrido en Chile o la persecución al lonko. También se desconoce su condición étnica y su propia nacionalidad argentina que consideramos ha sido determinante en la persecución de su figura. Para la justicia chilena y cierta prensa él siempre ha sido retratado como el “mapuche argentino”, casi como un infiltrado extranjero en aquel conflicto, hay un sesgo allí que es evidente juega en su contra.

-¿Observan ustedes similitudes con lo acontecido en Chile contra dirigentes y lonkos llevados a juicio?

Existen. La estrategia represiva es la metodología primordial que se ha usado en Argentina contra el lonko Facundo y ello fue expuesto por nuestro propio defendido en el alegato del juicio cuando advirtió que de copiar Argentina la estrategia chilena habrían muertes en el conflicto. Y así ha sucedido con el crimen de Rafael Nahuel a manos de Prefectura Naval o lo que sucedió con Santiago Maldonado. Acá se está dando el absurdo de que el mapuche debe probar su inocencia, algo ya de larga data en Chile. Argentina y Chile están tratando de sofocar un conflicto político y territorial con derecho penal de autor, a contrapelo de las convenciones internacionales de derechos humanos y todo lo avanzado en materia de derechos indígenas. Esta será la primera extradición de un dirigente mapuche, miembro de un pueblo preexistente a dos Estados.

-En el marco de la Operación Huracán se habló de una coordinación subversiva entre mapuches de ambos países. Y si bien acá en Chile esa operación se cayó totalmente y sus responsables están presos, pareciera que en Argentina la siguen tomando muy en serio.

En realidad el paquete de la Operación Huracán se intentó comprar desde el lado argentino y hasta cierto punto así fue, este famoso encuentro de trabajo entre ambos ministerios de seguridad en Buenos Aires fue clave para generar este Comando de Seguridad del gobierno de Macri en donde el mapuche se convierte en una especie de enemigo interno. Hoy el mapuche es el pueblo indígena con mayor posicionamiento político en Argentina, público y organizativo, para empujar una agenda de reconocimiento de derechos territoriales y tal vez eso preocupa a nivel político.

-No se observa un escenario muy auspicioso.

Se está en una senda peligrosa donde se retrata desde el gobierno al pueblo mapuche como beligerante, que siempre está por la fuerza, en la confrontación y ello sirve para justificar el actuar violento de las fuerzas represivas en las comunidades y los lof. Hoy se busca posicionar la causal del enfrentamiento para justificar el crimen de Rafael Nahuel a manos del grupo Albatros en Villa Mascardi y ha sido argumento recurrente en la criminalización de la comunidad liderada por Facundo Jones Huala.

Los escenarios son complejos, algo que no se visibiliza es que se ha incrementado la cantidad de procesados mapuche en el sur de Argentina, no todos están en prisión pero se los embarga y de inmediato se les prohíbe la salida del país. Ello afecta el libre tránsito hacia Chile, hacia Gulumapu, rutas históricas que trascienden las actuales fronteras estatales. Ello es muy gráfico en el caso de personas que viajan regularmente a visitar machi o familiares al otro lado y que se ven impedidos de hacerlo por estos embargos.

-Hay un pedido de Jones Huala de ser juzgado en la Argentina y ello, señalaron los jueces, resulta competencia del Poder Ejecutivo. ¿Insistirán con dicha petición?

Lo haremos. Facundo ha solicitado ser juzgado en Argentina, es una decisión que depende exclusivamente del gobierno de Mauricio Macri. También podría no ser extraditado tan pronto al existir causas pendientes como aquella de usurpación de Benetton y que recién veremos en septiembre próximo en audiencia, allí sabremos si habrá juicio oral o será sobreseído.