En nuestras ciudades grandes medianas y pequeñas los automóviles se tomaron las calles, se suman las micros, los colectivos y…las bicicletas.

En Chile históricamente los que ocupaban las bicicletas eran la gente pobre, trabajadores y obreros preferentemente y los pocos deportistas dedicados a las carreras de bicicleta.

Con el tiempo, por diferentes razones, buscando otros estilos de vida, y sobre todo a partir del año 2000, comienza a aumentar en forma significativa el uso de la bicicleta.

Esto acompañado de una oferta de todo tipo de “bicis”, para diferentes usos y diferentes precios, uno puede encontrar la que más se acomode a lo que necesitamos y queremos.

El tema es que sin planificación de la ciudad, ya endémico en Chile, los más afectados como siempre serán los más débiles, en este caso serán los peatones.

Hoy en día las personas en bicicleta andan por las veredas y los paseos peatonales, algunos con cuidado de chocar a un caminante, pero varios y la mayoría, los he visto andar hasta a 40 km por hora, sorteando a los pobres peatones, que en el caso de ser embestidos por estos ciclistas ya sabemos quién va a sacar la peor parte.

El peatón que ocupa el transporte público, que la mayor parte del tiempo anda a pie, ahora en pleno siglo XXI, debe estar preocupado de una cosa mas, de que no lo embistan en veredas y paseos peatonales.

Que se entienda que las bicicletas son vehículos. Que se entienda que las veredas son para que las personas caminen tranquilas, lento o rápido, pero no preocupándose de ser embestidas por un “vehículo”, como es la bicicleta.
Y los paseos peatonales, por favor, lean bien esto, “paseos peatonales”, deben seguir siendo para lo que fueron construidos para que las personas caminen tranquilas, sin vehículos; ojala cada vez hubieran más paseos peatonales en las ciudades.

Falta regulación, falta fiscalización, falta Estado o Municipios, que es algo parecido, para que norme adecuadamente algo que va a terminar mal.

La forma más simple de abordar esto; por cierto tener cada vez más ciclo vías, ojalá en un solo sentido y en el sentido del tránsito vehicular de la calle – esto también ha provocado varios accidentes- y esto acompañado de una normativa originada por los municipios (Ordenanza), prohibiendo y multando a los ciclistas que anden en las veredas y paseos peatonales, a ver si los peatones volvemos a tener la paz que nunca debimos perder.

Washington Alvarado Toledano
Ingeniero Forestal