Frente a los últimos hechos públicamente conocidos, como el fallo de la Corte Suprema de Justicia de otorgar libertad condicional a condenados por delitos de lesa humanidad y las declaraciones del exministro de Cultura, es que en nuestra calidad de trabajadores y
trabajadoras del Programa de Reparación y Atención Integral de Salud (PRAIS), ocupado de atender a personas afectadas por violaciones a los Derechos Humanos, declaramos lo siguiente:

1.- Manifestamos nuestro absoluto rechazo y lamentamos cualquier declaración, fallo judicial u otros hechos que nieguen, banalicen y perpetúen la impunidad de los brutales atropellos contra los DD.HH. ocurridos en Chile durante la dictadura cívico-militar.

2.- En este contexto, tenemos la responsabilidad ética y social de decir sobre los efectos en los procesos subjetivos que estos actos y discursos cobran en la vida de los familiares y sobrevivientes: vivencias de dolor, daño e impotencia que obligan a las víctimas a pasar nuevamente por el padecimiento de las huellas traumáticas que, lejos de someterse al olvido, se actualizan y transmiten transgeneracionalmente. Desde nuestra tarea reparatoria, constatamos que la impunidad vulnera la dignidad de las personas, retraumatiza y constituye un grave retroceso a la reparación que el Estado de Chile ha comprometido.

3.- Los crímenes contra la humanidad ocurridos en Chile no solo atentan contra las personas, grupos o sociedades, amenazan la convivencia democrática y el pleno respeto a los derechos humanos. La banalización de la crueldad sumado al negacionismo evidencian que la lucha por la Verdad, Justicia y Memoria es una tarea actual y un deber ético que nos compromete como sociedad para que Nunca Más se repita el horror de los hechos que afectan la vida y dignidad humana.

Recordamos que la reparación que adeuda el Estado con las víctimas de la dictadura no sólo compete al programa PRAIS o el sector salud. Es un compromiso que corresponde a la sociedad chilena en su conjunto y a todos los poderes del Estado, en coherencia con los acuerdos suscritos a nivel internacional en materia de DD.HH.

4. Como ciudadanos y trabajadores de la salud, hoy ratificamos nuestro compromiso con la dignidad y el respeto a los DD.HH. Inspirados en la reflexión que hizo Hanna Arendt a su generación tras la caída del fascismo: ¿Qué sucedió? ¿Cómo sucedió? ¿Por qué sucedió?, estamos convocados a reflexionar sobre nuestra responsabilidad en el tipo de sociedad que queremos construir.