La alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, descubrió una casona en barrio Bellavista en la que viven cerca de 240 inmigrantes hacinados que subarriendan pequeñas piezas en una residencia que sólo posee una ducha y cuatro baños.

Según consigna El Mercurio, la edil sostuvo que aquí “debiera haber una sanción monetaria y penal para los desgraciados que arman un negocio así. Esto no tiene nombre. Hay que ser demasiado desalmado para tener a personas en estas condiciones”.

Junto con advertir que las personas corren riesgo de incendio por sobrecarga eléctrica, Matthei alertó que “aquí puede morir mucha gente, porque (el lugar) está lleno de recovecos, subterráneos, escaleras, y cosas enchufadas: refrigeradores, microondas, hervidores y lavadoras (…). En caso de incendio no hay por dónde escapar”.

Cabe decir que los arrendatarios (chilenos, colombianos, peruanos y bolivianos) pagaban entre 130 y 170 lucas mensuales, además de una suma extra por concepto de limpieza de baños y electricidad.

Los propietarios de la casona, dijo el municipio, ganarían más de 10 palos al mes.

Matthei se comprometió a poner un recurso de protección para que las familias residentes puedan ser reubicadas.

En otros pasajes, la ex ministra apuntó que la situación de esta casona era conocida desde 2014 pero que la antigua administración no pescó.