Imagínese la escena. Entra usted a su café Starbucks más cercano y encuentra allí a tres carabineros, usted se acerca y conversan de todo, incluso tiene permiso para hacerle la pregunta que siempre quiso hacerles. Bueno, de algo así va la nueva experiencia ciudadana que busca promover Carabineros para acercarse a las personas.

Tras los polémicos episodios de robo y fraude al interior de la institución, con esta estrategia pretenden romper las barreras entre la ciudadanía y los uniformados con el único objetivo de recuperar la tan escurridiza confianza.

El nuevo plan se llama “Café con un carabinero”, que surge tras la experiencia de la policía de Boston, cuando se lanzó en marzo “Coffee with a Cop” junto a la famosa cafetería.

El mayor Diego Rojas, jefe de comunicaciones de Carabineros, explicó a La Tercera que “vimos que la gente no nos veía cercanos. La ciudadanía conversa con el carabinero cuando tiene un problema delictual, entonces es poco el espacio”.