“La travesía de las hortensias” aborda la problemática de género desde el drama de una estudiante que se encuentra en medio de un proceso de hormonización femenina. Su abuela es maestra en esta escuela que se revoluciona bajo el signo de un cambio de los tiempos y del cambio de la joven que se va agudizando como símbolo de protesta debido al constante acoso que recibe por parte de la comunidad escolar.

Si bien el montaje escrito y dirigido por Cristofer Caro plantea una cuestión contingente, está ambientado en el verano de inicios de ésta década cuando la temática de género estaba reducida a algunos pocos tópicos como sinónimo de homosexualidad.

“Me he dado cuenta de que los problemas que surgen cuando quieres abordar la realidad que existía hace algunos años atrás, más preocupada de ocultar lo que tiene que ver con el género y como esto comienza a ser parte de un camino… pero ¿hasta dónde?”, se pregunta el joven dramaturgo de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Las temáticas que más se discuten son las que más afectan a la sociedad, pero cuando esa incidencia se da a nivel personal, se vuele un tema igual de proscrito que en décadas anteriores, cree Caro. “Tratar estos temas personales remueven mucho más porque operan a un nivel más profundo. Es decir, es fácil para todos hoy aceptar desde lejos a una persona trans, pero aceptarlo en el proceso de convivir con uno, desde el día a día y normalizarlo como corresponde es algo más extraño de ver. Algo de eso presenta la obra “La travesía de las hortensias”, anticipa el autor que se lanza con una breve temporada desde el 6 al 8 de septiembre en la Sala Juan Radrigán.

El director dice haberse sentido interpelado por la realidad luego de conocerse el inspirador caso de Selenna, la pequeña niña transgénero que visibilizó la cuestión en los medios chilenos luego de preguntar a sus padres “¿Me perdonan por ser niña?”. Selenna vivió el bullying, la incertidumbre, éxodo en busca de escuela, pero con el apoyo de su familia como telón de fondo, abriendo la discusión sobre un asunto incómodo para la educación chilena.

“Selenna quería comenzar a usar su nombre social en el colegio, lo cual fue respetado después de pasar por varios colegios. Incluso se le permitió ocupar el baño de niñas. Esto me generó una primera pregunta: ¿A ella se le permitió porque responde a una situación acomodada?, ¿Pasaría lo mismo en un colegio de la periferia?. Quizás tener plata genera una diferencia entre ambas realidades y es algo que te posiciona como transgénero o transexual, pero ahí está el asunto acerca de problemáticas más grandes que ver lo trans desde lejos o simplemente querer integrar de verdad”, plantea Caro quien además es autor de “Los ladridos de Bolonia”, una comedia negra sobre la tristemente célebre Ingrid Olderock y su última mascota torturadora de la venda Sexy, prepara una lectura dramatizada en España en el contexto del Festival Internacional de Dramaturgia de los Corredores Latinoamericanos (CLT).

-¿Cómo crees que se proyectan estás temáticas en permanente cambio desde el lenguaje, las políticas públicas y el arte?

-Creo que estas temáticas corresponden a una época específica como la nuestra en la que empiezan a visibilizarse asuntos antes escondidos como el aborto, la eutanasia, lo trans, etcétera. Mientras más silenciados han estado dentro de la discusión más evidentes son cuando surgen. En el caso del género, pienso que siempre va a ser una temática, algo constante mientras la heteronorma esté sobre nosotros y siga abarcando desde el cómo vestirnos y el cómo debe llevarse la gente. Quizás no estalle un auge como el que se siente ahora al discutir sobre estos asuntos, pero las urgencias van a estar puestas en otras formas de la controversia. Si hacemos memoria, hace bien poco la principal problemática de género era la homosexualidad, pero hoy se visibilizan nuevas cosas presentes que ahora son más presentes que hace un par de años.

* La obra “La travesía de las hortensias” puede verse hasta el domingo 8 de septiembre en la sala Juan Radrigán de la UAHC (Almirante Barroso 352, Santiago). 20:00 Hrs.