La crisis por la contaminación en Quintero y Puchuncaví generó un nuevo problema para el Presidente Sebastián Piñera.

Resulta que por medio de una carta enviada al Ejecutivo, el vicepresidente de la estatal ENAP, Gonzalo de la Carrera, anunció la renuncia a su cargo, argumentando en Duna en Punto que “era un dilema moral”.

Añadió que dicha empresa cumplió con todas las normas exigidas y que “tiene que haber otra razón” que desató la contaminación.

Vale decir que la determinación de Gonzalo de la Carrera se da luego de que la Superintendencia de Medioambiente responsabilizara a la estatal de la emergencia producida en Quintero.

En este sentido, indicó que “esto tiene que ver con un dilema ético al que me vería enfrentado si aceptara un informe que es absolutamente contradictorio con los informes técnico que nosotros tenemos. La hipótesis inicial que había de la nube tóxica, que no es hipótesis nuestra sino que de las autoridades de Medio Ambiente, era que esta era nitrobenceno y metilcloroformo”.

Precisó que “esos gases nunca han sido manipulados ni emitidos al medio ambiente por Enap. Los informes técnicos dicen que eso es prácticamente imposible de que ocurra”.

Junto con aclarar que el directorio de ENAP está sumamente molesto por los dardos recibidos, aseveró que “no me quiero quedar en la situación de quedar atrapado con una resolución con la cual discrepamos y tenemos muy pocas posibilidades de poder defendernos”.

A su vez, planteó que “yo no sé cuáles son las razones de fondo para apuntar (A ENAP), lo que sí puedo decir con toda certeza es que el superintendente de Medio Ambiente tenía desde diciembre de 2017 un informe elaborado por la Universidad Técnica Santa María que revelaba que habían eventos de emanaciones de gases tóxicos en el medio ambiente”.

“Si Enap fuera culpable, cómo se explica el episodio de hace dos días. Enap tiene informes concluyentes de que la nube tóxica no pudo haber sido afectada por hidrocarburos”, cerró.