Anarkía y rebelión, una historia de Fiskales Ad Hok, es un libro editado hace ya cuatro años y del que, por lo mismo, quedan muy copias disponibles en el mercado. Sin embargo, dada la importancia de la banda y el alcance del libro, bien vale la pena volver a revisarlo.

Construido en formato de novela de ficción – algo no tan común en textos ligados a la música- Anarkia y Rebelión fue firmado por Andrés Valenzuela, destacado escritor chileno que tomó como base la historia de la mítica banda de hardcore/punk chilena Fiskales Ad Hok, para desde ahí construir un relato libre ligado a la banda.

El autor conocía previamente el trabajo y la historia del grupo; pese a ello, realizó una investigación muy completa con revisión de archivo y entrevistas a los músicos, incluida; esto no con el objetivo, como hemos dicho, de contar la historia de la banda tal como fue, sino para que él texto fuese fiel al espíritu de Los Fiskales.

El libro, en síntesis, se plantea como un juego literario libre y desprejuiciado, un “imaginarse” la historia del grupo pero con mucha libertad; a ello responde, de hecho, el título de la obra: Una (y no LA) historia de Fiskales Ad Hok.

Al comienzo del texto el autor cuenta, por ejemplo, que Alvaro España y Roli Uruzúa (cantante y bajista de la banda y protagonistas de la novela) se conocieron en un calabozo, cosa que en realidad no fue así, aunque si es efectivo que ellos dos se fueron presos varias veces juntos, en los años 80. Esta primera construcción -aunque ficticia- es muy interesante y potente, pues configura un marco de contenido inmejorable para la novela; muestra a jóvenes vigilados y perseguidos por un sistema que no los entiende y que los hostiga, o sea, la base misma del grupo. El sistema político y judicial chileno y la experiencia de la persecución y prisión, es un tópico recurrente en las canciones y en el imaginario de Los Fiskales, como bien lo saben todos quienes conocen la música de la banda.

La ficción, entonces, se torna en este libro, a momentos, muy cercana al ambiente que la inspiró. Así lo comentaron, de hecho, en la revista Que pasa; “Si bien (“Anarkia…”) se presenta como una novela en la que “nunca se sabe si las cosas ocurrieron efectivamente así o no”, pues es “un ejercicio de ficción con tintes de realidad”, a las pocas páginas el lector advierte que acá habrá de todo, menos relaciones públicas. Valenzuela sintoniza con los conocedores de la banda hasta en el menor de los detalles, y también ofrece un excepcional dibujo del paisaje underground de los 80 y 90”, dijeron.

Un aspecto muy interesante en ese sentido, son los infinitos personajes secundarios que en ella aparecen y que son parte absoluta de ese paisaje contracultural. En el libro reluce por ejemplo, la figura de TV Star, fallecido miembro de la banda Los Dadá, cercano a Los Fiskales. Es muy interesante como el autor construye el perfil de un personaje como él, un músico emblemático pero del cual no existen tantos registros y que, además, falleció.

Lo otro, son los diálogos y las discusiones; hay una oralidad, casi una musicalidad, diríamos, presente en cada una de ellas, que las hace totalmente verosímiles. Hay una parte del libro, por ejemplo, en donde Roly y Pogo (bajista y primer guitarrista) comparan a Los Sex Pistols y Los Clash. Roly dice que los Pistols son buenos, pero que The Clash es la banda que le dio contenido político al Punk. Esta defensa que el personaje de Roly plantea en la novela es muy interesante. Y es que – en la vida real – Roly participó en la JJ.CC, tuvo esa formación ideológica, entonces uno cómo lector, se lo imagina perfectamente destacando ese aspecto de los Clash

Otro punto interesante es el rescate y el homenaje a los lugares claves de los 80, como el Gimnasio Manuel Plaza, el Trolley o el Garage de Matucana. Otro aspecto remarcable es la ambientación y los episodios de peleas. En la novela se describen varias riñas, como una que ocurre entre Planta y Rafa Guiñez (personajes secundarios) dentro y fuera de la casa de Roly, otra en Valparaíso y otra más en un show con Entrekalles, todas se describen con fuerza y muy cinematográficamente. Los momentos de tensión están bien desarrollados, en general, en el libro.

Es sabido que en algún momento en los 80 hubo cierta tensión entre Los Prisioneros y el movimiento del Canto Nuevo, una ruptura que, al parecer, llegó a un plano aún más duro, con los Fiskales y el citado movimiento de cantautores; esto se grafica bien en la escena con la banda tocando en una peña folklórica y Alvaro España diciéndole a la gente: “salten, jipis culiaos”.

Otro tema interesante que se aborda en el libro es lo que ocurre con los Fiskales durante la explosión del llamado Nuevo Rock Chileno de los 90, cuando graban con Culebra, filial del sello BMG, y son, por ende, criticados por algunos “fans”. “Los Fiskales se vendieron”, se llama ese capítulo. El título abre un tema muy interesante: la crítica gratuita y sin mayores fundamentos -muy común en Chile – a los grupos cuando estos crecen.

Otro capítulo memorable es: El Patio con Rejas en el Cielo, donde se recrea el show de que la banda dio en la cárcel de alta seguridad para los presos políticos. Volvemos al inicio: la cárcel y todo lo que sufren quienes están privados de libertad, un tópico recurrente en los textos y la carrera de los Fiskales.

La gira a Europa se presenta, por otro lado, como un episodio poderoso, de mucha exigencia y adrenalina, pero también de grandes vivencias y aprendizaje.

 A lo largo del libro, también se habla de gustos e influencias; en algún momento se usa, de hecho, un concepto que resulta simplemente genial, un término referido a la música dark o post punk, pero a la vez, apta para las pistas: depresivo bailable. El humor es parte importante de la relación entre ellos y se hace muy presente en el texto.

La escena más mítica, sin embargo es la del show aniversario de la banda, en el Teatro Caupolicán. Una escena que funciona como epílogo perfecto para un grupo con discurso, que sobrevivió a muchas épocas y mil coyunturas, fieles siempre a sus principios musicales e ideológicos y con un público que siempre estuvo ahí y que nunca les falló.

“Primero que nada, el libro son puras falacias, es todo mentira”, dijo entre risas y en el lanzamiento Álvaro España. “Nos entrevistaron por separado y Andrés, basado en partes reales, lo mezcló con ficción y le puso su parte novelesca. No es un libro biográfico. La novela no está apegada 100 por ciento a la verdad, pero a nosotros nos da lo mismo. El autor nos pidió permiso para hacer una novela basada en historias nuestras y es eso básicamente. No es para nada un texto biográfico”, dijo el vocalista.

Aunque ficticio entonces y no biográfico, el libro fue totalmente aprobado y apoyado por la banda; Los Fiskales son gente creativa y posiblemente a ellos les pareció hasta incluso mas interesante una novela que una biografía.

El libro, la novela, en síntesis, es un gran homenaje literario a Los Fiskales, a la contracultura y el rock de los años 80 y 90, el texto tributa de hecho a toda esa aguerrida escena musical; es un saludo a una historia de música, consecuencia y sobre todo de amistad.

Como documento ligado a un grupo importante y como pieza de literatura rock, chilena y sudamericana, es un trabajo totalmente recomendable para cualquier seguidor de la banda, de la movida Punk o interesados en comprender la esencia y el espíritu de estas bandas y movimientos.

*Últimas copias disponibles en Disquería Chilena, Providencia 1478 (Metro Manuel Montt)