“Comando” y “Soldado Universal” eran los apodos de Abraham González, un joven de 24 años causado de asesinar y descuartizar a un querido anciano de 89 años del pueblo de Canela, en la Cuarta Región.

Su apodo está asociado a que es musculoso y era común verlo haciendo ejercicios junto a un cuchillo.

La Segunda cuenta la historia de este hombre que a los 14 dejó el hogar que compartía con su madre y la pareja de esta, con quien se llevaba mal.

Desde ahí vivió en el monte y en la casa de quien lo acogiera en la zona, entre los que estaba José del Tránsito Pérez, de 89 años, a quién habría asesinado y después descuartizado.

El asesinato ocurrió el domingo 23 de septiembre e impactó a toda la zona, cuando se supo que en una casa de Canela se había descubierto el torso del anciano en el patio posterior de su casa. Luego, en la letrina de un sitio cercano, se descubrieron las partes faltantes del cuerpo.

Ahí también se halló el serrucho ocupado en el desmembramiento, en momentos en que el fiscal de Los Vilos ya sospechaba de Abraham González, a quien se le atribuían llamadas telefónicas al anciano.

El “Comando” solo llegó hasta cuarto básico, nivel en que se le hizo un informe que señalaba que “manifiesta y siente necesidad de afecto, que no ha encontrado en sus figuras paternas”.

Al mismo tiempo el perfil de La Segunda señala que a los 8 años era golpeado de manera reiterda por su padre, generando quel niño no generara defensas para resistir las amenazas del medio. Desde ese tiempo vendrían también problemas de “morfosintaxis”.

El 20 de septiembre, el “Soldado Universal” pidió un chuzo y uno de los vecinos le recordó el descuartizamiento del profesor Nibaldo, sin recibir respuesta.

De acuerdo al relato del fiscal, González se retiró horas después por los cerros hacia la ruta 5 norte tomando un bus a La Serena, donde estuvo trabajando unos días, y posteriormente se movió a La Serena, buscando quedarse con su madre, quien lo recibió, provocando un nuevo traslado hasta Mejillones, donde encontró pega en un taller.

El 24 de septiembre, señala el artículo, el acusado vio lo del asesinato en Canela en la televisión y luego sacó dinero de una caja vecina.

En un informe psiquiátrico realizado en el año 2011, se le diagnosticó psicosis y personalidad impulsiva, lo que fue tratado con medicamentos.

Esta evaluación le sirvió para ser declarado inimputable en un caso donde fue acusado de tratar de lanzar a su madre por un balcón, hecho que fue denunciado por la pareja de la mujer.

Finalmente el acusado fue detenido en Mejillones tras el uso de la Caja Vecina, reconocienco según el fiscal el crimen del anciano, asegurando que había sido en venganza por un supuesto abuso recibido por parte del hombre mayor.

El artículo señala que “Soldado Universal” habría golpeado al anciano en el cuello y luego quitado la respiración con un colchón, para posteriormente cercenarlo con un serrucho, usando guantes para esto pero dejando una huella en un a cinta adhesiva.

Siempre según la nota de La Segunda, Gonzáles habría tenido intenciones de atacar a cuatro carabineros que en algún minuto se habían burlado de su tartamudez.

“Comando” quedó preso en la principal cárcel de la región donde se le detectó una “estructura psicopática” pero que “no presenta sintomatología que requiera psicofármacos. No presenta criterios psiquiátricos de hospitalización”.