Conmoción causó la semana pasada la muerte del condenado por el caso Bombas, Kevin Garrido, tras ser apuñalado en el penal Santiago 1 por otro reo.

En medio de este revuelo el medio Contrainfo publicó una supuesta carta de Garrido realizada en 2016, en la que detalla cómo se siente al interior de la cana.

En este sentido, sostuvo que “estoy en un módulo en el que, a diferencia del 33/34/35 y 11 (primerizos), se resiste una realidad de matar o morir, aunque desprecie demasiado mi existir humano tanto como a quienes lo reproducen”.

Añadió que es “un módulo donde hay al menos cinco presos asesinados a manos de otros presos. Un módulo que constantemente está siendo allanado por los carceleros y antimotines, un módulo que controlan los preso y no la autoridad…He visto presos apuñalados, quemados con agua hirviendo, a otros que en una oscura escalera por la cual debes pasar por obligación sin saber quién los han golpeado sin dejarlos subir a las celdas. He visto bajar tranquilamente la escalera por la mañana a un preso mientras otro le lanza un cuchillo al cuello”.

En otros pasajes de la misiva, Garrido señala que “no es agradable ver que presos se asesinen entre sí, sabiendo que todos están en la misma situación carcelaria, que todos duermen donde mismo, que comen lo mismo y ‘comparten’ el mismo patio”.

“Como tampoco es agradable tener que acudir a una cuchilla (porque peleas ‘a combo’ no existen) porque en el módulo hay problemas y con 200 presos en un mismo patio, no a todos les debes agradar, por más que no te lo digan”, sentenció.