El miércoles comenzaron el regreso a su país 176 haitianos que se inscribieron en el “Plan de Retorno Humanitario”, en el cual el Gobierno se hace responsable de los costos de traslado. Según el subsecretario del interior, Rodrigo Ubilla, hasta el momento hay más de mil inscritos para volver a la isla.

Para Eduardo Thayer, sociólogo y académico de la Universidad Central, el apelativo de humanitario en este tipo de medidas, es opuesto a la política migratoria que se da en otras partes, “las políticas humanitarias para inmigrantes son de acogida, no de expulsión”.

Además sostiene que el plan está mal diseñado y toma como ejemplo España, que intentó hacer lo mismo en el marco de la crisis económica, pero con la posibilidad de retorno a los 3 años, cuando en teoría la economía estuviera reactivada. Aún así, la inscripción fue baja.

Pero el tema que más crítica ha generado, es que al firmar el acuerdo con el Estado, los haitianos no pueden regresar en al menos 9 años, a pesar de que las condiciones para acogerse al beneficio de viajar gratis, es no tener antecedentes policiales o judiciales en el país. Para Thayer la cantidad de tiempo es una medida arbitraria del gobierno.

Para Victor Hugo Lagos, abogado del Servicio Jesuita Migrante (SJM), el Estado tiene el derecho de tomar medidas para gestionar la migración, sin embargo esta gestión tiene limites, que son los estándares internacionales de DD.HH. Y agrega que “ahí es donde se genera la tensión con este tipo de medidas. El Gobierno no ha sido claro en cuales fueron los criterios para fijar los 9 años. Esto porque el tiempo de prohibición de ingreso no esta normado ni regulado en ninguna parte y, por ende, es discrecionalidad de la administración”.

Según Lagos, en otras situaciones hay deportaciones (expulsiones) que tienen una prohibición menor a esta (3 o 5 años). “Sin duda, por la ausencia de criterios transparentes, nos parece un periodo de tiempo excesivo”, señaló.

Para el Servicio Jesuita Migrante, las personas migrantes en su mayoría mantienen la intención de quedarse en el territorio en el que están. Hasta el momento menos del 1% de haitianos se ha inscrito en el plan acá, el otro 99% decidió quedarse.