El prefecto  de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, João Braz, reconoció en una entrevista realizada por la revista católica Vida Nueva, que el Vaticano estaba en conocimiento desde el 1943 de los archivos sobre abusos sexuales cometidos por Marcial Maciel, líder de los Legionarios de Cristo.

El  hombre expresó que quienes encubrieron la pederastia era “una mafia, ellos no eran Iglesia”.

También señaló que “tengo la impresión de que las denuncias de abusos crecerán, porque solo estamos en el inicio. Llevamos 70 años encubriendo, y esto ha sido un tremendo error”.

Pese a la gran cantidad de denuncias en contra del religioso, en el Vaticano en su momento no se tomaron medidas -Maciel murió en 2008-.

“No se procesa a un amigo del Papa”, se argumentaba en la Santa Sede, debido a la estrecha relación que tuvo con los Papas Juan Pablo II y  Benedicto XVI.