En julio de 2016 , estos cinco hombres de un grupo que se autodenominaba “La Manada”, entraron junto a la victima a una sala de un edificio de viviendas de Pamplona y allí la violaron mientras grababan con sus teléfonos móviles.

El caso generó amplias movilizaciones a lo largo de España, ya que los jueces no estimaron que fuera violación ya que no percibieron violencia ni intimidación por parte de los acusados.

La condena de 9 años de prisión por abuso a estos hombres aún no es llevada a cabo debido a que existe una nueva apelación, en esta oportunidad ante el Tribunal Supremo.  En esta se solicita una condena por violación (que comprende una condena de 14 años y tres meses ), mientras que la defensa solicita una declaración de inocencia.

La decisión de un tribunal de Navarra fue que los acusados siguieran libres, ya que no ve razones suficientes para cambiar su situación y ve poco probable el riesgo de fuga. Solo uno de los tres jueces abogó por decretar la prisión provisional sin fianza de los encausados.