En la pared de la pieza de Nicolás Lavados no entra ningún otro diploma o medalla. Egresó del Instituto Nacional con promedio 6.8 y allí participó activamente en la Academia de Matemáticas durante la estadía en su liceo. Su facilidad para lidiar con voraces problemas numéricos lo llevó a ser nominado por sus compañeros y profesores como uno de los posibles candidatos a puntaje nacional en la prueba de matemáticas.

Y acertaron, pero no del todo. El “Lavadios” -como le dicen sus amigos-, obtuvo el máximo en una de las mediciones, pero no precisamente en la que se esperaban.

Según los datos oficiales del Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (DEMRE), de un total de 294.176 inscritos para el proceso de admisión 2019 a universidades pertenecientes al Consejo de Rectores, 209 se coronaron como puntajes nacionales. De ellos, sólo dos personas obtuvieron los anhelados 850 en la PSU de ciencias. Nicolás es uno de los destacados. 

Pese a obtener el puntaje máximo en la PSU de ciencias, este estudiante no podrá ingresar a la carrera de medicina en la Pontificia Universidad Católica, debido a que su puntaje ponderado se encuentra bajo el puntaje de corte. Es por eso que su crítica se centra en lo que considera un “monopolio” del sistema de admisión, dado que “las vías alternativas que ofrecen las universidades para ingresar son pocas”. En búsqueda de otros referentes, este institutano pone atención en la estructura educativa de Perú, ya que en ese país “cada universidad tiene su sistema de admisión, entonces si, por ejemplo, yo quiero medicina voy a dar una prueba de ciencias médicas. Todo es más específico”.

La posibilidad de entrar a la Católica, sin embargo, le provoca sensaciones contrariadas. Nicolás es hermano de Joselyn Lavados, la estudiante de ingeniería comercial UC que se suicidó en el año 2017 tras ingerir cianuro en plena sala de clases de su universidad.

A mis papás les duele que yo quiera estudiar en la PUC, porque pese a que ellos saben que soy diferente a mi hermana, les es complejo tener a otro hijo ahí, pensando en que podría repetirse la historia. Estamos trabajando eso en terapias psicológicas, en especial con mi mamá. Yo soy otra persona, y no porque mi hermana haya tenido ese final yo voy a tener el mismo.

Antes de continuar hace una pausa. Se desvía un poco del tema y recuerda un episodio que, en medio del luto y la incertidumbre en relación a la trágica decisión de su hermana, lo marcó. Dos días después del fallecimiento de Joselyn, el rector de Universidad Católica, Ignacio Sanchez, decide izar su bandera a media hasta como expresión de duelo por la despenalización del aborto en tres causales. “Sánchez, se te están suicidando los alumnos y tú seguí webiando con los fetos” se lee en el escrito de una ex alumna en la página de ‘Confesiones Ucé’.

 

Extracto del texto escrito por ex alumna UC. En él entrega sus apreciaciones respecto a la muerte de Joselyn Lavados.

— Encuentro que acá hace falta más leyes que hagan como amparo a la salud mental de los estudiantes porque, claramente, un estudiante joven no va a poder soportar las mismas presiones que un adulto. Hace falta que las universidades tengan un buen cuerpo de especialistas para dar atención psicológica a sus estudiantes. Y que también se dé mayor flexibilidad respecto a las mallas. 

El suicidio que remece a la PUC: El fin del sueño universitario de Joselyn Lavados

La alumna de segundo año de ingeniería comercial de la Universidad Católica, Joselyn Lavados, se suicidó el 12 de septiembre pasado, al ingerir cianuro durante una clase de estética en el campus San Joaquín. La joven de 20 años padecía sordera y depresión, y había sido expulsada de la PUC por malos resultados académicos.

Nicolás es además uno de los 14 puntajes nacionales de este año que se identificaron con alguna etnia al momento de rendir la PSU. Según cuenta a The Clinic, pertenece una pequeña comunidad mapuche ubicada en la comuna de Vilcún, en la región de La Araucanía. Allí, participan tíos, primos y familiares de él. Cuando les conté en el Guillatún me dijeron: ‘uy, papiiito, estás representando a nuestra comunidad’. Están contentos. Mi tía me llenó de comidarecuerda entre risas.

Sus raíces lo inspiran. La motivación principal de este joven para estudiar medicina, dice, es ayudar a la gente. Quiero trabajar en Vilcún durante mis primeros años de egresado, porque siento que allá hay doctores con intereses creados. Como los mapuche están desconectados de la ciencia y la tecnología, a veces les pasan gato por liebre, y ellos no hacen nada—.

 

Nicolás junto a su familia. Todos pertenecen a la comunidad mapuche Domingo Canio, ubicada en la comuna de Vilcún, región de La Araucanía

La situación en Wallmapu admite que lo tiene con los pelos de punta. Pensó incluso que, dado los acontecimientos, “no sería invitado al desayuno con el Presidente por ser mapuche”. Sin embargo, él junto a otros 24 puntajes nacionales están citados al Palacios de la Moneda este viernes 4 de enero, donde se les esperará con una tradicional recepción junto al mandatario Sebastián Piñera.

—Se debería establecer una mesa de diálogo real, entre el Presidente y los lideres de las diferentes comunidades para que en conjunto se busque una solución pacífica que satisfaga las demandas que ha tenido el pueblo mapuche durante años— concluye Nicolás.

Un día antes de cerrar esta nota, Nicolás nos escribe para contarnos que finalmente decidió postular a la carrera de medicina en la Universidad de Chile, lugar en donde, si todo sale bien, podrá estudiar con el beneficio de la gratuidad. “Me gusta el pluralismo de esta universidad” complementa escuetamente.