El escritor norteamericano Michael Connelly, que acaba de iniciar una nueva saga con “Sesión nocturna”, protagonizada por la detective Renée Ballard, considera que “movimientos como el MeToo hacen que las cosas estén cambiando lentamente a mejor para las mujeres”.

Connelly subraya las dificultades de las mujeres para acceder a trabajos tradicionalmente masculinos, como el de policía, que se hacen extensivas “a las grades administraciones y burocracias”.

En “Sesión nocturna”, publicado por AdN, el autor quería plantear “un personaje que, como mujer, tiene todo tipo de obstáculos que los hombres no tienen” y, en esa dicotomía, “se encuentra el argumento dramático”, dice.

Si bien, Connelly precisa que lo escribió y publicó antes de que surgiera el movimiento MeToo en Estados Unidos y por tanto, no constituye “una declaración social”.

“Tenía una persona real para inspirarme y ayudarme con el libro, y cualquier escritor aceptaría escribir acerca de una persona de la vida real que ha tenido una serie de experiencias”, señala.

Renée Ballard, la protagonista, lucha por abrirse camino en el departamento de Policía de Los Ángeles, tras ser relegada al turno de noche después de presentar una demanda por acoso sexual contra un superior.

Para crear a este personaje, Connelly (Filadelfia, 1956) se inspiró en Mitzi Roberts, una detective de homicidios que ya había colaborado con el escritor en los libros protagonizados por el también detective Harry Bosch.

Roberts comenzó su carrera en el turno de medianoche y de sus vivencias surgió la ideal de crear a la agente Ballard.

“La bombilla se encendió y supe que quería escribir sobre un personaje similar”, explica el autor.

Empezar una nueva serie cuando ya contaba con otras exitosas y consolidadas no fue un problema para Connelly, porque “siempre tienes que estar creando cosas nuevas o te quedas obsoleto”.

“Tengo personajes que me encantan y sobre los que he escrito durante mucho tiempo, pero luego surge la inspiración y nace la necesidad de escribir sobre algo nuevo”, confiesa.

Según Connelly, en el fondo, Ballard “no es tan diferente de Bosch”, aunque por el hecho de ser mujer sus retos sean distintos.

“La detective que inspiró al personaje me dijo que siempre había sentido que tenía que ser mejor detective que sus homólogos masculinos por el solo hecho de ser una mujer”, indica el autor, quien asegura sentirse “encantado” con su nueva protagonista sobre la que seguirá escribiendo.

Mientras tanto, la versión televisiva del detective que le dio la fama suma ya su quinta temporada, un proyecto del que Connelly se siente orgulloso y en el que se implicó, sobre todo, para “proteger a Harry Bosch en si traslación a la pantalla”.

“No es un trabajo difícil porque todos los demás escritores y actores de la serie también lo tienen en cuenta”, señala.

“La televisión me ha enseñado lo importante que es el diálogo y eso me ha servido para reinspirarme cuando escribo mis libros. El personaje se da a conocer a través del diálogo y es una lección que es bueno volver a aprender”, añade.

Los seguidores del veterano detective de Los Ángeles volverán a tener una nueva cita con él en pocos meses, cuando se publique “Las dos caras de la verdad”, novela en la que el protagonista se ve obligado a infiltrarse en una red de tráfico ilegal de pastillas.