“Es posible que el Abierto de Australia sea mi último torneo”. Fue la frase que declaró entre lágrimas el tenista escocés Andy Murray, que en conferencia de prensa en Wimbledon, aseguró que se retirará esta temporada por los intensos dolores que sufre en la cadera.

“Puedo jugar con límites. Pero los límites y el dolor al mismo tiempo no me permiten disfrutar de la competición ni de los entrenamientos”, dijo emocionado.

El ex número uno del tenis mundial y tres veces ganador del Grand Slam, rompió en llanto en Melbourne, cuando contó que el dolor se había vuelto casi insoportable para desempeñarse como deportista.

El jugador de 31 años, aseguró que le gustaría cerrar su carrera en Wimbledon, pero no está seguro de que llegue hasta ahí. “Donde me gustaría poner fin a la competición es en Wimbledon, pero no estoy seguro de que vaya a poder hacerlo”, dijo.

“Llevo luchando mucho tiempo. No estoy seguro de que pueda jugar con dolor durante otros cuatro o cinco meses”, dijo Murray ante la prensa. “Hice prácticamente todo lo que pude para intentar que mi cadera mejore y no sirvió de mucho”, agregó.

Andy Murray será recordado convertirse en el primer británico en ganar Wimbledon en 77 años.