El exagente de la CNI, Álvaro Corbalán, iniciará una huelga de hambre a modo de protesta luego de que lo sorprendieran hablando por celular, hecho que fue sancionado por Gendarmería.

La noticia que quería contarle Corbalán a sus cercanos era que el equipo que lo atiende sentenció que la enfermedad degenerativa oftalmológica que tiene está fuera del alcance quirúrgico.

Según informa La Tercera, Corbalán ya había perdido la vista del ojo izquierdo a causa de esta patología, por lo que el informe de los especialistas fue un nuevo golpe. Según los doctores, ya no hay opciones de recuperar la visión, por lo que lo mandaron de vuelta al Hospital Militar, desde la clínica privada en la que lo atendieron.

Dado lo anterior, una de las personas que lo visitó decidió contactar, desde su celular, a otro especialista. Corbalán fue sorprendido hablando por el aparato, algo que no está permitido ya que está en contra de los protocolos de seguridad y por esto fue sancionado, por Gendarmería, en al menos otras tres ocasiones anteriores.

Como castigo, la institución dictaminó que, por un período de 15 días, no podrá recibir visitas, mientras que el dueño del celular no podrá visitarlo en los próximos 2 meses.

El abogado Raúl Meza exigió que se le quite el castigo, y aseguró que “la suspensión de las visitas al comandante Corbalán, ordenada por el alcaide de Punta Peuco, afecta la integridad física y psíquica del interno”.

Por lo mismo, Meza anunció que presentará “un recurso de protección en contra del alcaide de Punta Peuco para que se suspenda en forma inmediata la sanción aplicada al paciente, por vulneración de la garantía constitucional”.