~ Jaime Bayly ~
~ Artículos publicados ~
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Las vidas inesperadas
No podría probarlo, pero me asalta la poderosa sospecha de que la mayoría de los seres humanos no hemos sido “planeados” o “planificados” por nuestros padres, es decir que hemos llegado a nuestra precaria y fugaz condición de personas debido a un hecho más o menos fortuito o accidental, que, desde luego, nuestros padres no previeron ni probablemente desearon en el momento en que,...
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Un final hediondo
No me gusta lamer genitales ni que laman los míos. No me gusta si se trata de mujeres o de varones. Me disgusta especialmente lamer genitales de mujeres y en muy raras ocasiones me puede gustar (aunque esto ya no me pasa hace años) que una mujer bese los míos. No me gusta penetrar orificios de mujeres y varones. No me gusta introducirme en cuevas, cavernas, túneles pedregosos,...
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Guerra en la familia
Cuando la señora Mary Kirkpatrick enviudó hace unos años, heredó de su esposo de toda la vida (al que encontraron muerto de un infarto en un hotel de Lima, en el que se había reunido con una prostituta de lujo, cuarenta años menor que él) una importante suma de dinero. Como la señora Mary nunca se había preocupado por ganar dinero, pues de ello se ocupaba su marido, quien la...
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Mi padre soy yo
Sabía que tenía que volver a subirme a una bicicleta y recorrer esa calle de bajada en la que me accidenté y dejé manchas de sangre y me partí el brazo ante la mirada compasiva de algunas señoras que me ayudaron a levantarme. Sabía que debía regresar a esa esquina aviesa de Menéndez Pelayo y demostrarme que se me fue una vida en aquella caída pero pude recuperarme gracias a una...
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El voto atormentado
Con el brazo todavía lastimado subí al avión a medianoche decidido a llegar a la isla el martes para correr a votar a las siete de la mañana sin saber todavía por quién votar. Mis hijas me habían pedido que votase por Obama porque les parecía que era necesario un cambio, que debía acabar la guerra absurda, que era bueno que ganase un negro con cara de hombre noble, que no podían seguir...
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El candidato que duda
Por Jaime Bayly Algunos de mis mejores amigos quieren que me postule para presidente del Perú en dos años. Me dicen que, a pesar de mis antecedentes policiales, si sonrío mucho y hablo bonito y hago la campaña sólo en la televisión, no en las plazas públicas, donde me gritarían maricón, cabro, rosquete, chupapingas, y me tirarían huevos o tomates en el mejor de los casos y piedras o...
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Por ti muero ahogado
Por Jaime Bayly. Acabo de soñar con Shakira. Son alas cinco de la mañana y estoy parado escribiendo en la cocina porque tengo el brazo roto y sentado no puedo escribir. No es la primera vez que sueño con ella. Estoy enamorado de ella desde que la conocí. Y ya son años. La conocí cuando vino a Miami y no sabía hablar inglés y vivía en un apartamento y conducía un auto rojo...
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Las muertes deseadas
Por Jaime Bayly Muchas son las muertes que yo deseo, no sólo las de Fidel y Raúl Castro, por secuestrar la libertad de los cubanos más de medio siglo y humillarlos y esclavizarlos. A Fidel me gustaría verlo sentado en el inodoro, pujando en vano porque los intestinos se le han amotinado y todo él es pura mierda que ya no puede evacuar ni por el ano artificial que le han perforado en el...
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El ciclista volador
Por Jaime Bayly Me he hecho adicto a montar en bicicleta. Me lo aconsejó la doctora Lourdes en Miami para curar mis males respiratorios. Monto una hora todas las tardes en la isla de Key Biscayne, aunque llueva. También me he hecho adicto al Stilnox, Klonopin, Xanax y Lunesta para dormir. La doctora sólo me aconsejó el Lunesta por dos semanas. Las demás me las vende un médico...
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Mi extinto pene, que en paz descanse
Por Jaime Bayly Ningún hombre está preparado para volverse impotente a los cuarenta y tres años. Yo ciertamente no lo estaba. Desde que empecé a tomar pastillas para dormir y antidepresivos, advertí que mi apetito sexual menguaba, se extinguía. Empecé tomando una para dormir, Lunesta, y un antidepresivo, Prozac, hace meses. Después de tantas noches insomnes, volví a dormir...