SABÍA USTED QUE... Si Bielsa le hubiera dado la mano, Piñera se tomaba el codo. Mándanos tu Sabía Usted Que...

Kirsten Sehnbruch, experta en mercado laboral: “En Chile muchas decisiones económicas no son pragmáticas sino ideológicas”

Por Juan Andrés Guzmán el 4 de Septiembre de 2009


• “Cuando tienes un joven con pocas oportunidades laborales, lo empujas a actividades ilegales”.
• “En Chile se deja que el mercado actué solo y la brecha educacional no se cierra”.
• “El programa Chile Solidario, tuvo cero impacto en el ingreso y la situación laboral de las familias que participaron”
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    Por J.A.G.

Kirsten Sehnbruch, PHD en Cambridge, comenzó a investigar el mercado laboral en Latinoamérica en 1998. Por entonces Chile todavía se ufanaba de ser el tigre asiático del barrio y Kirsten decidió ver cómo nos iba en materia laboral. Ya no somos la promesa de 1998: ni crecemos como entonces ni -según advierte Kirsten- volveremos a crecer así. Su estudio, publicado en 2006 (The Chilean Labor Market: A Key to Latin American Labor Markets) mostró que en los buenos años nuestro país no produjo empleos de calidad y hoy sostiene que si queremos dar un salto y cerrar las brechas, el Estado tiene que meterse a fondo. Continúa leyendo ›

Camilo Escalona, presidente del PS: “Los salmoneros se mandaron la farra más grande de la década”

Por Juan Andrés Guzmán el 9 de Agosto de 2009

POR JUAN ANDRÉS GUZMÁN • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES

La presidencial empieza a tomar fuerza bajo una lluvia de encuestas tan contradictorias que parecen medir cosas distintas. ¿Qué tanto pesa de verdad Enríquez-Ominami? ¿Cuán viva sigue la Concertación allí donde importa, en el puerta a puerta, en la calle? Piñera parece estancado en el 30 por ciento que siempre tiene la derecha: ¿conquistará el corazón de la clase media pese a sus enredos empresariales? De a poco, y eso es interesante, empiezan a aparecer temas de fondo: embarazo adolescente, aumento de impuestos para las empresas, sistema binominal, necesidad de un estado fuerte en varias áreas. Sin ningún liderazgo que apasione, tal vez sea la hora -pospuesta durante años- de discutir y apasionarse por las grandes reformas que faltan. Aquí se habla de algunas de ellas.

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Fernando Atria, abogado constitucionalista: “La Constitución le da poder de veto a la derecha”

Por Juan Andrés Guzmán el 25 de Julio de 2009

POR JUAN ANDRÉS GUZMÁN • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES

De acuerdo, este no es un tema fácil. Pero déjeme decirle que lo que pasa y no pasa con la Constitución es muy relevante para su vida. Uno se olvida, porque la Constitución es como la cancha donde se enfrentan los equipos y a uno le interesa el partido. Pero hay cosas que no andan bien: por más goles que meta un equipo, el marcador no cambia. Y de pronto pasa que las jugadas se repiten calcadas: ¿no tiene usted la sensación de que el tema de la píldora del día después ya lo discutimos? ¿Se da cuenta de que en ningún país civilizado una discusión publica vuelva a pasar como si nada hubiera ocurrido? Si pone atención a esta entrevista y empieza a interesarse en el debate que se abrirá sobre la reforma constitucional, es posible que descubra los motivos porqué siente que los politicos no sirven para nada y por qué muy pocos temas relevantes encuentran una solución en el Congreso. Aquí Fernando Atria, abogado constitucionalista de la Chile y la Adolfo Ibáñez explica, lo más didácticamente posible por qué lo que vivimos hoy tiene poco que ver con la democracia.
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Frei en exclusivo: “Yo soy como los de abajo”

Por Juan Andrés Guzmán el 3 de Julio de 2009

Frei está convencido de que la gente lo quiere de vuelta en La Moneda. Y lo cierto es que él parece estar muy en sintonía con la época. En Estados Unidos Obama defiende los sindicatos, critica las tasas de interés de los bancos, dispara contra los paraísos tributarios. Y acá los genes de Frei reconocen esa música: hijo del Frei de la Revolución en Libertad y la Patria Joven, cuando lo acusan de estatista, dice “a mucha honra”. Sí, él quiere más Estado, más jóvenes a cargo y una clase media protegida. En lo otro, sigue siendo el de siempre: le gusta el golfito, la Martita y ver una película con sus hijas. La encuesta CEP dice que no mata, pero rinde bien.

POR PATRICIO FERNáNDEZ Y JUAN ANDRÉS GUZMÁN
FOTOS: ALEJANDRO OLIVARES

¿Por qué le gusta a usted ser Presidente?

Le contesto la firme. En 2005 tenía dos opciones: jubilarme o seguir luchando. Veía a la Concertación cabizbaja, llena de lloriqueos y lamentaciones. Y dije, vamos a cambiar este estado de ánimo, voy a recorrer el país y voy a sentir la temperatura de las cosas. Y terminé de candidato. La verdad es que me gusta la cercanía con la gente, me gusta hacer campaña… Algunos me encuentran fome, parco, a mí me da lo mismo. Continúa leyendo ›

Los diputados del día después

Por Juan Andrés Guzmán el 24 de Junio de 2009


(Editorial publicada el año pasado en The Clinic Semanal con motivo de la prohibición de la Píldora del Día Después por parte del Tribunal Constitucional)

Por Juan Andrés Guzmán

Hay algo capital que comparten la mayoría de los 36 parlamentarios de derecha que lograron que el Tribunal Constitucional votara en contra de la Píldora. No es la defensa de la vida desde que es un chorro de semen; no es el pertenecer a un conglomerado “histérico y vacilante”, como lo ha llamado Longueira. Lo que realmente comparten y los marca es que son parlamentarios de minoría. Salvo tres casos, estos 36 Diputados del Día Después (en adelante DDD) están ahí gracias al sistema binominal. Eso implica que tienen voz, voto y dineros fiscales no porque hayan conquistado la mayoría de los votantes de sus zonas sino porque el sistema -ideado en la dictadura para trabar cualquier cambio social importante- les garantiza presencia, salvo que la Concertación obtenga tanto apoyo que los duplique. Continúa leyendo ›

“Frei debiera darle a los jóvenes todo el control de su campaña”

Por Juan Andrés Guzmán el 6 de Junio de 2009

Enrique Correa, lobbysta y asesor político, piensa que los electores quieren rostros nuevos en política y que por eso le está yendo bien a Marco Enriquez-Ominami. Pero sostiene que esa petición por un recambio generacional, no viene sola. En estos tiempos de crisis, dice, el que ofrezca un buen sistema de protección social se ganará el corazón de muchos votantes. La Concertación tiene parte de la tarea hecha en ese tema, por lo que Correa da por hecho que Frei gana. Con todo, sería bueno que el conglomerado empezara ya a corregir prácticas que a la gente la tienen hasta la coronilla. Por ejemplo, eso de tomar el Estado como un botín y usarlo para los pitutos de los suyos. Es la hora de promover la meritocracia. Continúa leyendo ›

Jorge Arrate, precandidato presidencial:“Hay que preguntarse ¿Por qué obedecemos?”

Por Juan Andrés Guzmán el 24 de Abril de 2009

Este domingo Jorge Arrate tiene buenas posibilidades de transformarse en el candidato de la izquierda extraparlamentaria, donde también compiten el comunista Guillermo Teillier y el humanista Tomás Hirsch.
Arrate, militante socialista hasta el año pasado y ex ministro del Trabajo durante el gobierno de Frei, se alejó de la coalición de gobierno molesto por la autocomplacencia del conglomerado; aunque prefiere decir que él no se movió un centímetro y que fue la Concertación la que se alejó, a todo galope, hacia la derecha.
Lejos del poder, de los cuoteos y los grupos dentro de los partidos –en el PS son comandados por los “barones”-, dice sentirse feliz y haberse reencontrado con la gente. En estos días se lo pasa en asambleas, esas viejas asambleas, no tan masivas como antes, pero bastante más vivas de lo que parece.

Por Juan Andrés Guzmán

¿Usted se puso más de izquierda o la Concertación se fue a la derecha?
-Yo creo que me pasaron todos hacia la derecha. Yo estoy más o menos donde estaba cuando entré a la universidad. Por supuesto no soy tan joven como para pensar que no he cometido ningún error. Yo creo que he navegado, he tratado de aprender, de ver cosas distintas. No estoy pegado en el manifiesto comunista, pero le puedo decir que, primero, estoy donde yo quiero y eso es muy importante.

¿Le incomodaba estar en la Concertación?
-Había momentos en que sí.

¿Cuándo?-
En general la complacencia me molesta. A veces enfrentaba directamente ese argumento, otras veces le echaba pelos a la sopa.

¿Como qué?
-Por ejemplo, cuando hablaban del desarrollo que había en una determinada región y decían que el único problema que había era que el índice de la violencia contra las mujeres era el más alto de Chile. Entonces yo decía “mire, el crecimiento económico de Chile ha sido muy espectacular, pero ha desestructurado completamente a la familia. La mayor parte de los trabajadores en Chile son temporales, mujeres que salen a cosechar frutas o mineros que se pasan 15 días en la faena… imagínese esas familias… ahí está el problema”. Yo sabía que esos comentarios producían molestia. Otra vez me tocó, cuando era ministro del Trabajo, ver en el Congreso un proyecto que era muy modesto: consistía en garantizarle al trabajador un domingo de descanso al mes, porque había trabajadores que no tenían ni un domingo al mes. En esos días se estaba discutiendo también el tema de las Jocas, estas jornadas de educación sexual para los jóvenes. Y me acuerdo que un senador de derecha se oponía a ambas cosas. Yo le dije, “cómo compatibiliza usted lo que dice sobre que la educación sexual es responsabilidad de los padres, con lo que está sosteniendo ahora, que los padres no pueden pasar ni un domingo al mes con sus hijos: ¿a qué hora quiere que el padre le hable a su hijo de sexualidad?”. Esas cosas a mi me molestaban.

Bueno, discutir con la derecha esos temas es lo esperable. ¿Pero tenía que recordarle esas cosas a un socialista o a un DC? ¿Pasaba eso?
-Yo dije muchas cosas adentro. Y hubo otras que pienso que debía haber dicho más fuerte…

Por ejemplo.
-Voy a escribirlo en mis memorias.

Pero si usted es candidato.
-Yo traté de sostener las cosas que pensaba. No necesariamente pueden haber sido acertadas pero lo que siempre intenté interpretar fueron las posiciones del PS. Yo quisiera hoy haber peleado con más fuerza en algunas cosas o haberme metido en otras. Pero los ministros tienen sus esferas y en los momentos más cruciales yo planteé lo que tenía que plantear. Por ejemplo, sobre el tema Pinochet, y eso causó molestia.

Sí, me acuerdo. En su momento se escribió que usted festejaba en la casa del ministro Troncoso mientras todos estaban urgidos con la detención de Pinochet. Pero Pinochet no es el tema de hoy…
-Claro, no se puede seguir haciendo política desde ahí. Pero tampoco se puede olvidar.

DISCIPLINA

¿Le gustan las asambleas de izquierda?
-Estas asambleas son interesantes porque son comunales y la gente debate sobre sus problemas y sobre lo que sueña. En estas asambleas se eligen los delegados que van a ir a la asamblea nacional de este fin de semana. Esperamos que unas dos mil personas participen. Y para la izquierda, que ha estado excluida en su mayoría, es un buen número.

¿Cómo es para usted regresar a estas asambleas, después de haber visto como el PS se volvía cada vez más cupular? En una entrevista que dio hace poco Ricardo Núñez en la Tercera, contaba cómo los llamados “barones del PS” habían empujado a Bachelet a que se decidiera a ser candidata, en el departamento de Jaime Gazmuri… sin asamblea ni nada…
-Yo nunca fui barón del PS. Esos grupos son parte de un proceso previsible, que es la oligarquización de los partidos. Este concepto fue formulado por Robert Michels, un cientista político de comienzos del siglo XX. Él sostuvo que los partidos tienden a autosustentarse, a administrar el poder a partir de mecanismos que no son plenamente democráticos, a generarse a sí mismo. Se constituyen en una oligarquía. Y cuando uno sabe que eso ocurre, tiene que tener una mirada crítica hacia ese fenómeno. Yo siempre la tuve y me opuse a las corrientes estructuradas en el PS, porque transforman los partidos en federaciones no declaradas, sistemas de vasos no comunicantes: entonces las ideas bajan, se discuten y suben, pero no pasan al vaso del lado. Eso hace imposible lo que es básico de la democracia, que es una confrontación de ideas. Si a eso se le agrega que este es un país con un control mediático fuerte, entonces los partidos se hacen cómplices de una falta de debate y de circulación de ideas.

Pese a eso a la Concertación le ha ido bastante bien…
-Yo no diría que le va bien. Si mira el programa de 1989 hay varias cosas que no ha cumplido.

Yo me refiero a que le va bien porque, a través del cuoteo, ha puesto a su gente en la burocracia estatal y todos ganan bastante más que los 300 mil pesos que recibe el promedio de los chilenos.
-Bueno, sí, hay algunos a los que les ha dio muy bien. Pero a otros, si estuvieran en el sector privado, ganarían mucho más. Para mí el problema, más bien, es que cuando dejan el servicio público, se van corriendo al sector privado… por ejemplo el Fiscal Nacional anterior es jefe del equipo jurídico de las Farmacias Cruz-Verde.

Claro, Mattar. O Jaime Estevéz, socialista, que está en el directorio de Endesa, representando a las AFP…
-No me ponga el dedo en mis heridas…

¿Qué piensa de Estévez?
-Creo que hay personas que llegaron a la convicción de que no es incompatible ser dirigente del partido socialista y al mismo tiempo tener altos cargos en directorios de empresas privadas que licitan con el Estado.

¿Tiene eso algo de malo?
-A mi me parece que los intereses privados tienen que estar separados de los intereses públicos, ejerciendo una mirada más colectiva.

Pese a estas críticas ¿por qué cree que la gente ha seguido votando Concertación?
-Dejando de lado la Constitución y el sistema binominal, que han ayudado a que se mantenga, hay que reconocer que la Concertación ha tenido la capacidad de renovar sus propuestas. Y, entonces, después del gobierno inicial, de Aylwin, en el que todos pisábamos huevos –yo incluido- vino el de Frei. Y cuando empezó a crujir con la salida de los humanistas, y luego con la gran polémica entre autoflagelantes y autocomplacientes, la Concertación prendió otra luz, que fue la candidatura de Lagos, que abrió una perspectiva al desgaste que ya se estaba manifestando. Y Lagos hizo un comienzo de gobierno muy auspicioso, pero la derecha lo comenzó a cercar y él terminó cediendo ¿Y qué hizo la Concertación? Encendió otra luz: una mujer socialista, hija de un general que murió en la cárcel. Yo pienso que la Concertación ha durado tanto porque ha renovado, cada cierto tiempo, la esperanza del pueblo del NO. Ahora, para re-esperanzarlo, la Concertación tendría que haber hecho algo que no hizo: reconciliarse con la ciudadanía, abrir el debate, abrirse a todos los que han estado excluidos. Y no me refiero solo al “Juntos Podemos”. Me refiero al ¡50 por ciento de los chilenos! que están excluidos de participar, porque no están inscritos, porque votan blanco o nulo, o porque están afuera de Chile. La Concertación no lo ha hecho y por eso he planteado abrir otra opción, progresista, de izquierda, para terminar con la obligación de los chilenos de tener que elegir entre derecha y centro.

De todos modos hay algo extraño en ese 50 por ciento que no participa. Primero, muchos de ellos podrían hacerlo si quisieran; por otra parte, todos repudiarán de palabra el mercado, pero participan en él, se endeudan y compran. Ese 50 por ciento del que usted habla no parece una masa explosiva. De hecho parece más bien apática o decepcionada…
-Es cierto. Y cuando veo eso me acuerdo de una cosa: que la gran pregunta que se hizo Lenin, es ¿por qué mandan? Y dijo que los zares mandaban porque controlaban el Estado y a través de él tenían las armas y las leyes. Sin embargo, Gramsci, cuando estaba en la cárcel facista, y veía por los barrotes que Roma entera iba a ver a Mussolini, cambió el eje y se preguntó: ¿por qué obedecemos? Y creo que esa es la pregunta que la izquierda no se ha hecho en profundidad todavía. La respuesta que demos a eso nos va a permitir entrar a los mecanismos no sólo de explotación económica o de dominación cultural sino de control social. Tenemos por ejemplo el dinero plástico: más de 20 millones de tarjetas, entre las que está la Tarjeta Presto, que tiene un 36 por ciento de mora. La gente que está endeudada no puede perder la pega, porque si no paga la cuota, le quitan lo que tiene. Entonces su miedo le impide participar en sindicatos o hacer cualquier actividad que ponga en riesgo su empleo. Ahí hay mecanismos de disciplina. Nosotros en la izquierda no hemos hecho el análisis de esos mecanismos.

Disculpe, pero si hay 20 millones de tarjetas, quiere decir que la izquierda también está atrapada por las cuotas.-
Claro, un alto porcentaje.

Y por otra parte, ese sistema ha permitido que la gente acceda a cosas que con sus sueldos no podrían. El endeudamiento, que nos mantiene atados al sistema, nos ha permitido también tener una vida un poco más cómoda.
-Sí, y yo no pongo en cuestión el derecho a adelantar consumo. Lo que cuestiono son las comisiones y los intereses. No se pueden permitir intereses de 58 por ciento, eso es usura en cualquier parte del mundo. Fíjese que la tasa ha bajado 4 ó 5 puntos en los últimos meses, pero eso no se refleja en las deudas que tiene una señora que compra en una farmacia con tarjeta Cruz Verde y que la pilló la tercera cuota y está pagando interés. Yo creo que hay mucho que podemos hacer por eso. Porque hoy los chilenos somos ordeñados por el sistema financiero. Creo que hay que tener una mirada global, que no es contra el consumo ni contra el crédito, sino contra la explotación que se da en el consumo y en el crédito. Y eso tiene distintas ramificaciones; están las tarjetas, el monto de las tasas de interés, la regulación de las comisiones; está la creación de asociaciones de deudores, de consumidores; está permitir una información pública que sea efectiva, real.

Para solucionar estos temas usted dice que la Concertación ya no sirve.
-Sí, pero me gustaría que entendiéramos que esto es contra la Concertación, pero no contra el pueblo que votó NO, porque el pueblo del NO, votó otra cosa. Y por lo tanto, lo que hay que hacer es algo que va en contra de la elite que maneja la Concertación, de una forma de oligarquía política, pero no en contra del ciudadano que creyó en ese proyecto, por difuso que fuera. Basta leer el programa del 89 y ver que ahí hay varias cosas que no se han hecho en 20 años. Algunas porque no se pudieron y otras porque no hubo la fuerza suficiente. Y todos los que son y fuimos de la Concertación, tenemos que responder por eso.

Hoy la Concertación le dispara a Piñera por sus intereses, pero hay muchos concertacionistas que también están marcados por intereses.
-Estoy totalmente de acuerdo. Marx dijo hace rato que el mercado tiene una fuerza tremenda y con esa fuerza todo lo hace mercancía: los matrimonios, los divorcios, la vida privada y por supuesto, también la política y la democracia. Lo grave es que la democracia está basada en un supuesto literario, completamente artificioso, que es que somos todos iguales. En el momento climático de la democracia, rico, pobre, mujer hombre, todos valen uno. En el mercado es todo lo contrario: el que tiene un peso vale un peso y el que tiene un millón vale un millón: en el mercado todo se monetiza. Hoy la política ha sido invadida por los interese económicos. Y he conocido mucha gente que ha estado en el gobierno y que, muy poco tiempo después, empieza a trabajar en empresas, con intereses legítimos, pero especiales.

Pero qué diría usted de la Concertación. ¿Qué perdió el ánimo y se deja estar o que participa con ánimo de enriquecerse?
-Creo que hay alguna gente que tiene la sincera convicción de que no podemos hacer más, de que vivimos en un momento del ciclo histórico donde se puede hacer sólo esto. Creo que hay otra que llegó a creer eso mismo porque se fue ajustando a sus propias conveniencias. Indudablemente hay formas de acomodo. Y eso lleva, en algunos casos, a formas de impudicia.

Ejemplos de impúdicos, por favor.
-Yo hago la política con ideas, no con personalizaciones, salvo cuando hay gente que tengo internalizada como enemigos declarados, como Pinochet.

Ok, pero dígame ¿le parece que la Concertación está en la misma situación de Piñera o Piñera es otra fase, una situación distinta?
-Yo creo que hay diferencia. No tengo nada personal en contra de él pero creo que es básicamente un hombre de negocios; y que hace mucho tiempo debió haber puesto una muralla china entre su dinero y la política. Y eso no lo ha hecho. Desgraciadamente hay una gran cantidad de hombres de negocios que se dedica a la política, pero sin interrumpir sus negocios como, por ejemplo, José Yuraszeck, que es miembro de la comisión política de la UDI.

Dicen que esta experiencia de los negocios hace bien para la política… ¿O usted cree que Piñera usa sus contactos para enriquecerse?
-No me consta. Pero él ha sido objeto de una multa gruesa por parte de la autoridad, por uso de información privilegiada. Eso es de conocimiento público y el pagó la multa, ni siquiera apeló. En Estados Unidos eso no se sanciona con multa. Marta Stewart, una empresaria muy rica, fue acusada de lo mismo y pasó seis meses en la cárcel.

The Clinic V/S Mercurio

Por Juan Andrés Guzmán el 6 de Diciembre de 2008

10 años es harto y es nada. Pero en estos diez años el Clinic ha sido el territorio más libre de la prensa escrita y eso es mucho. La Tercera o El Mercurio, por nombrar a los más grandes del negocio, tienen enormes compromisos empresariales. Nosotros no. Y eso, que es muy malo para el precio de nuestros ejemplares (es el avisaje el que permite que usted se lleve el enorme Mercurio del domingo por 700 pesos), es muy bueno para la libertad. Por supuesto, junto con cada don, el tatita Dios nos da un látigo para que lo aprovechemos. Tenemos libertad en cantidades que nadie tiene. Debemos hacer que sea útil para otros. Disfrutarla y compartirla: hacer que valga la pena. Continúa leyendo ›

¡Que el fisco se ponga a gastar!

Por Juan Andrés Guzmán el 2 de Diciembre de 2008

Manuel Agosín tiene en el cuerpo casi 40 años de experiencia laboral en organismos internacionales: Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, CEPAL. Esto quiere decir que buena parte del siglo XX la pasó visitando países pobres, analizando números grandes y poblaciones altamente desiguales, entrampado en responder la gran pregunta que se hace este tipo de instituciones cuando miran Latinoamérica: cómo diablos hacer para transformarse en desarrollados, potenciar la economía nacional, ser como los coreanos. Los títulos de sus publicaciones recientes son un reflejo de esto: “Nicaragua: A la Búsqueda del Crecimiento Perdido” (2007); “Comercio y crecimiento: por qué Asia crece más rápido que Latinoamérica” (2007); “Ritmo exportador chileno: lecciones para África” (2002). Ahora que el mundo desarrollado (el de las recetas y los consensos) se cae a pedazos y la crisis no es “tequila” ni “tango” sino algo mucho peor, Agosín recomienda: bajar el IVA, bajar las tasas y que el fisco se ponga a gastar. Y empezar a pensar qué hacer para que el gran negocio de Chile no sea el retail, que no es más que vendernos entre nosotros, productos importados. Continúa leyendo ›