<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>The Clinic Online &#187; Lorena Penjean</title>
	<atom:link href="http://www.theclinic.cl/author/lpenjean/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.theclinic.cl</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Mon, 13 Feb 2012 03:05:48 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.2</generator>
		<item>
		<title>Archivo The Clinic y Raúl Ruiz: &#8220;En Chile me pongo machista, pesado y guachaca&#8221;</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2011/08/19/raul-ruiz-en-chile-me-pongo-machista-pesado-y-guachaca/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2011/08/19/raul-ruiz-en-chile-me-pongo-machista-pesado-y-guachaca/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 19 Aug 2011 22:17:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cultura]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=63691</guid>
		<description><![CDATA[De casas de putas a codearse con la Deneuve, del restaurante El Parrón al Festival de Cannes, Raúl Ruiz no se inmuta y, hablando despacito, nos concede esta entrevista en un hotel del centro de Santiago. Le duele la espalda, se siente un poco cansado y representa más de los sesenta y dos años que tiene. También padece de diabetes y no puede comer pan, pero sí puede tomar vino. Según cercanos al cineasta, Ruiz es seco para empinar el codo, cosa que niega en esta entrevista -también me advirtieron que era mentirosillo-, aunque reconoce que en Chile se cae al frasco contagiado de tanta angustia. El regalón de los críticos franceses no filma en Chile puesto que no hay quien le asegure una buena producción y, en definitiva, parece que Chile le gusta pocazo. Que los chilenos somos envidiosos, huachacas y pesados, sentencia. Hasta acá llega para visitar a su madre y amigos, nada más. 
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2011/08/RaulRuiz11.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-63794" title="RaulRuiz1" src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2011/08/RaulRuiz11.jpg" alt="" width="370" height="450" /></a></p>
<p><strong>Entrevista realizada para The Clinic en el año 2003 por Lorena Penjean</strong></p>
<p>Desde octubre de 1973 vive en Francia, país donde ha podido desarrollar su genialidad exitosamente. Antes de partir al exilio, participó activamente en la UP y le provoca la idea de hacer una película sobre el ambiente criminal que se respiraba y que se iba a llevar a cabo por la derecha o la izquierda: &#8220;menos mal que fue la derecha&#8221;, asegura. Raúl Ruiz dirige la entrevista como una de sus más de cien películas, saltando de un tema a otro, pasando por encima de cualquier linealidad. Aquí, la conversación con la lumbrera del cine sesudo, con el realizador que no acepta invitaciones en Chile porque siente que lo tratan con hostilidad, y que de adolescente se propuso escribir cien obras de teatro antes de cumplir los dieciocho años. Y las escribió.</p>
<p><span id="more-63691"></span></p>
<p><strong>Yo me lo imaginaba tomándose una copita de vino&#8230;</strong><br />
A partir de las siete de la tarde tomo una copa de vino. Soy una lata, muy regular, de lo contrario no podría vivir. Este año he hecho seis películas g una ópera, más la novela que escribo siempre.</p>
<p><strong>¿Cómo es un día cualquiera de su vida?</strong><br />
Todos iguales.</p>
<p><strong>¿No se aburre?</strong><br />
No, porque leo muchos libros.</p>
<p><strong>¿Y no le dan ganas de llevar una vida más impredecible?</strong><br />
Ya la tuve y me aburrí. Todo lo impredecible a la larga se transformó en predecible.</p>
<p><strong>¿Pero algo le gustaría de esa vida impredecible?</strong><br />
Sí, lo que tenía de regular. Yo me lo pasaba aquí al frente (Alameda) en 11 Bosco, conversando.</p>
<p><strong>¿Se considera fome?</strong><br />
Llevo una vida fome, cosa que está muy bien.</p>
<p><strong>Sospechaba que llevaba una vida entretenida&#8230;</strong><br />
Depende del punto de vista. Acá en Chile, una vida como la mía no es fome. Por el contrario, parece una vida llena de aventuras, donde uno toma un avión g puede agarrarse todo tipo de virus, llega a  países donde te pueden meter preso porque hay irregularidades en el pasaporte o ir a África donde te puedes agarrar una buena malaria, como ya me pasó. Todos los aventureros que he conocido eran como yo, unos señores gordos que tomaban gin, tenían un hoyo en el cuerpo y tenían malaria.</p>
<p><strong>Entonces, su vida nunca ha sido lo agitada que algunos imaginan.</strong><br />
Nunca. Cuando era más impredecible era otro tipo de regularidad, era ir al Bosco y estar hasta las cuatro de la mañana conversando. Finalmente, era una vida tan regular como acostarse a las ocho de la<br />
noche.</p>
<p><strong>Me habían dicho que usted era bueno para empinar el codo&#8230;</strong><br />
No, esas son invenciones chilenas, puesto que acá, cualquiera que haga algún trabajo artístico debe tener alguna anormalidad.</p>
<p><strong>Puro mito entonces&#8230;</strong><br />
Todos los mitos tienen algo de realidad. Pero la mayoría de la gente que propagó ese mito tomaba más que yo.</p>
<p><strong>Y yo que pensaba preguntarle si conocía algún remedio para la resaca&#8230;</strong><br />
Hace treinta años que no tengo una resaca, salvo en Chile, porque cuando vengo para acá absorbo la angustia del país y me pongo a tomar como todos los chilenos. A eso de las doce del día me dan ganas de tomarme una pílsener. Aparte de eso, nada más.</p>
<p><strong>¿Por qué será que sólo en Chile le dan ganas de tomar?</strong><br />
Porque hay mucha angustia. No sé si la gente en Chile está mal o está estupendo, pero siente angustia igual. Ni en Rumania&#8230; Mi última película la hice allá g la próxima, que se va a tratar de Chile, espero que también sea así.</p>
<p><strong>¿Porqué no la hace acá?</strong><br />
Acá no encontré a nadie que me pudiera dar un mínimo de garantías de organizar la producción. La película que haré en Rumania se tratará del Chile de los años treinta, cuarenta. También quiero hacer otra<br />
película, una que trate de cómo encontrar a Chile en Rumania.</p>
<p><strong>Usted decía que se angustia en Chile&#8230;</strong><br />
Sí, porque me trago-la angustia de los demás. Chile es un país que padece del complejo de Segismundo, de &#8220;La vida es sueño&#8221;. Este país se cree el príncipe que fue injustamente despojado de su poder, de la<br />
corona. Eso no se da sólo en Chile, sino que en toda América Latina: todos los latinoamericanos se sienten príncipes despojados de su corona g se sienten angustiados más bien porque les quitaron la corona<br />
y no por los que les ha pasada, no porque viven en una sociedad injusta, no porque viven una miseria enorme. La angustia es causada, sobre todo, porque sienten que debieran ser reyes y no lo son. Es una<br />
forma de envidia. Por ejemplo, el portero de acá lee en el diario que el Papa fue a esquiar a Suiza g se pregunta &#8220;por qué el Papa y yo no. Por qué él es Papa y yo no soy Papa&#8221;.</p>
<p><strong>Pero cualquiera se pregunta&#8230;</strong><br />
Eso no es normal: es chileno. Los seres humanos saben que una serie de circunstancias muy complejas hacen que el Papá sea Papa g que, de todas maneras, no todo el mundo puede ser Papa. Los chilenos todavía no saben eso.</p>
<p><strong>LONGUEIRA, EL SENTIMENTAL</strong></p>
<p><strong>A usted, ¿ le gusta o no venir a Chile?</strong><br />
A cada cual su cruz. Uno se acostumbra. Parece que Unamuno era él que decía: &#8220;Me duele España&#8221;. Yo digo que Chile me hace cosquillas.</p>
<p><strong>Aparte de angustia, ¿qué más le provoca Chile?</strong><br />
Hay cosas positivas como la capacidad de deconné, que en chileno no tiene traducción correcta. Vendría siendo algo así como revolverla, reír, echar el pelo, huevear. Me gusta el Chile más anodino, ese del<br />
chileno deslavado, apocado, que quiere hacer todo bien y le sale todo mal. El Chile que tira para arriba o el revolucionario me parece un poco falso. Prefiero el roto acaballerado, que el caballero arrotado.<br />
Ese era mi punto crítico con The Clinic, pero por otra parte lo leo.</p>
<p><strong>¿Está muy afrancesado?</strong><br />
Me demoro una semana en volverme chileno, aunque Valeria, mi señora, dice que me demoro un día. Cuando me vuelvo chileno, me pongo machista, pesado, guachaca.</p>
<p><strong>¿Se siente venerado en Chile?</strong><br />
No, por el contrario, siento una especie de hostilidad. Yo no me atrevo a asistir a ninguna invitación porque al principio son simpáticos conmigo, pero después del charquicán empiezan a tratarme mal.</p>
<p><strong>¿Por qué será?</strong><br />
No lo sé, pero es así. Eso en mis tiempos se llamaba hacer la chillaneja, primero ser amable y después un botellazo. Luego uno se disculpa y cuando lo tienen tranquilo le pegan otro botellazo. No<br />
acepto invitaciones y la verdad es que casi no me llegan.</p>
<p><strong>¿En qué se diferencia el Chile actual del que usted dejó después de! golpe?</strong><br />
Chile no ha cambiado nada y puede volver a ser lo mismo de nuevo varias veces. El primer shock que tuve cuando volví a Chile el año 82, después de casi diez años de exilio, fue darme cuenta de dos cosas.<br />
Una, que el país había sido siempre así, que los militares no habían hecho nada más que volver evidente una cosa que ya estaba antes. Lo otro, es que Chile era anterior a cuando me fui el año 73. En esa<br />
época, Chile era un país casi futurista y cuando volví me encontré un país de los años treinta, con afiladores de cuchillos, vendedores de helados y gente que vendía frutas cantando, coma lo que nos contaban nuestros padres de Chile cuando era bonito. Yo no lo encuentro bonito, pero la gente que ve mis películas hechas acá opina lo contrario. Un amigo francés me dijo: &#8220;tú nos habías contado todo sobre la manera de ser de la gente, pero no nos habías contado que Chile era bonito&#8221;.</p>
<p><strong>Usted dice que Chile no ha cambiado pero, por ejemplo, el socialismo del que usted participó no debe ser el mismo de hoy&#8230;</strong><br />
De alguna manera, sí. Esos ataques de todo el mundo contra todo el mundo par eso de los mails, bueno, en ese tiempo no había ni mail, pero pasaba en los cafés. Todo el mundo se acusaba de las cosas más raras, se acusaban de traición, se vivía un delirio completo. Algún día quisiera hacer una película de cómo era Chile en esa época, de cómo lo viví, porque tiene muy poco que ver con lo que la gente dice que era Chile en los setenta.</p>
<p>Estaba muy lejos de ser una pesadilla, pero había un clima de crimen que se iba concretar por la izquierda o por la derecha. Menos mal que fue la derecha.</p>
<p><strong>¿No era una pesadilla?</strong><br />
Un amigo dice que antes de todos los grandes cataclismos se empieza a ver gente desnuda por la calle. Efectivamente, a partir del invierno de ese año, vez que salía a la calle veía gente desnuda. Un día vi a un caballero vestido de mujer, un travesti, entrar al Bosco y unas veinte personas lo salieron persiguiendo. Mientras lo perseguían, el travesti se desnudaba, y después, inexplicablemente, apareció vestido<br />
de hombre. ¿En qué momento encontró la ropa para vestirse de hombre y volver? Eso fue muy raro.</p>
<p><strong>¿Supo lo de Tunick acá en Santiago?</strong><br />
Yo desconocía esa vocación nudista de Chile, un país tan púdico. Parece que todos estaban conversando, que les faltaba solo la copa de vino y la empanada, hasta tal punto que el gringo dijo: &#8220;esto no me<br />
sirve&#8221;.</p>
<p><strong>Entonces, el socialismo era más o menos el mismo que el actual&#8230;</strong><br />
El socialismo tampoco es el mismo, porque no existía el capitalismo de hoy, que era algo inimaginable para nosotros. Ahora bueno, tiendo a perdonar al socialismo actual. Yo era bastante severo hace cinco años respecto del socialismo renovado, pero pasan cosas tan malas en el mundo que conservar una idea de servicio social, cualquiera que sea, es casi un milagro. Hoy se ha transformado en un lugar común decir que todo dinero que viene del Estado es necesariamente una malversación, un robo, y ese es un ataque que quiere decir que solamente el dinero que viene de capitales privados es honesto, y sabemos que eso no es cierto.</p>
<p><strong>¿Ubica a Longueira?</strong><br />
Reconozco en él un lado lucho Gatica que me inquieta, un aspecto sentimental, y yo le tengo miedo a los sentimentales. Recordemos que el hombre más sentimental del siglo XX fue Hitler y él que lo seguía<br />
se llamaba Mussolini. El sentimentalismo es a los sentimientos lo que el kitch a la belleza</p>
<p><strong>PUTAS, MAFIOSOS Y LA UD</strong></p>
<p><strong>Me dijeron que usted era putero.</strong><br />
Hasta los veintitantos lo fui. Hay que tener plata para mantener una vida así y yo no la tenía. A mí me fascinaban esas niñas, sobre todo porque eran muy parecidas a las niñas normales; se vestían como tú o como esta señorita que está al frente. Las putas de ese tiempo eran como mis primas, como mis compañeras de la escuela de Derecho, hablaban de las mismas cosas y tejían mucho. Antes, las discusiones se seguían en los burdeles y no era necesario quedarse con las niñas, el asunto era tomarse un trago.</p>
<p><strong>¿Cómo son las niñas de ahora?</strong><br />
Hasta hace unos diez años, antes de irme a mi casa, pasaba a tomarme un agua mineral a una especie de cabaret. Junto a mí se sentaban niñas y yo las invitaba a un trago. Como siempre tomaba agua mineral me decían don Vital.</p>
<p><strong>De las casas de niñas a codearse con Laetitia Casta, la Deneuve&#8230;</strong><br />
No es lo mismo, las actrices que mencionas son como ministros que andan rodeadas de consejeros, de un verdadero gabinete. Tratar con ellas es tan simple y tan complejo como tratar con Ricardo Lagos.</p>
<p><strong>¿Qué le parece el cine chileno?</strong><br />
Este fin de semana lo dejaré para ver algunas películas. A Chile yo vengo a vera mi mamá, a viejos amigos. El nuevo cine chileno tiene mucho de la comedia picaresca española. Valeria, mi señora, me dice:<br />
&#8220;Las películas latinoamericanas me parecen un horror, pero las chilenas tienen una ventaja: que no se toman en serio&#8221;.</p>
<p><strong>Leí que usted tenía unos mecenas mafiosos que le encargaban películas y se quedaban con la única copia&#8230;</strong><br />
Esas son injusticias, al único mecenas siciliano que tengo la mafia lo ha atacado montones de veces y hasta le ha puesto bombas en su edificio. Los mafiosos llegan hasta Frank Sinatra y Pavarotti, no van<br />
más allá. Yo soy demasiado complicado para los mafiosos; a mí me apoyan o los jesuitas o los comunistas o algún democratacristiano medio raro. La mafia es como la UDI o el Opus Dei, con el agravante de<br />
que se meten mucho más en las vidas de las personas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2011/08/19/raul-ruiz-en-chile-me-pongo-machista-pesado-y-guachaca/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>54</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Francisco Anderson Huaiquipán: “Zamorano es un culiao egoísta”</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2011/07/31/francisco-anderson-haiquipan-%e2%80%9czamorano-es-un-culiao-egoista%e2%80%9d-2/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2011/07/31/francisco-anderson-haiquipan-%e2%80%9czamorano-es-un-culiao-egoista%e2%80%9d-2/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 31 Jul 2011 13:54:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnas y Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[fútbol]]></category>
		<category><![CDATA[Huaiqui]]></category>
		<category><![CDATA[Huaiquipan]]></category>
		<category><![CDATA[la legua]]></category>
		<category><![CDATA[la pierna]]></category>
		<category><![CDATA[zamorano]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=59528</guid>
		<description><![CDATA[-Aló, Francisco, ¿son balazos los que escucho? –le decimos al celular.
<strong>-Sí, po’. Te dije que estaba quedando la patá en la plaza.</strong>
-Vengo de allá, están los pacos de pistola en mano. Francisco, ¿dónde estás?
<strong>-Avanza no más, yo te salgo a buscar en bicicleta, es que están los medios y me van a grabar y no quiero na’ esa hueá.</strong>
-Francisco, se me está haciendo heavy, estamos muertos de susto, no sé dónde estamos y escucho más balazos...
<strong>-Sigue derecho. Y cálmate, po’. Así es la hueá aquí en La Legua. Así vivimos los guapos.</strong>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2011/07/Francisco-Huaiquipan-e1312120180506.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-59392" title="Francisco Huaiquipan" src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2011/07/Francisco-Huaiquipan-e1312120180506.jpg" alt="" width="515" height="623" /></a><br />
Ahí está Francisco Huaiquipán. En bicicleta nos abre paso por las estrechas calles de La Legua. A una cuadra de la redada policial nos hace estacionarnos. Toda la gente está en la calle. Mujeres, hombres, niños y ancianos se entretienen mirando como si fuera una carrera de autos. Pican los ojos. Son las bombas lacrimógenas que lanzan los carabineros para ahuyentar a los mirones que tiran piedras, petardos, corren, gritan y sonríen. Son las seis de la tarde. Faltan cinco días para que el Huaiqui cumpla 27 años.</p>
<p>“Bajen sin bolsos porque acá se los pitean al toque, como a un periodista que me vino a tomar fotos y cagó. Los cabros le quitaron todas las hueás. Entren a la casa, yo les traigo sus cosas”, advierte el futbolista.</p>
<p>Adentro, por fin un nervioso saludo. Francisco se saca el jockey, se desordena el pelo, se lo vuelve a poner, respira y se sienta en un sillón frente a la media tele sintonizada en Mekano a todo chancho.<br />
Unas niñas buenas mozas de ropa ligera bailan reggeaton y él las mira. Frente a nosotros el futbolista que tuvo sus quince minutos de fama en Colo Colo. Su historia se podría resumir así: de origen humilde, Huaiquipán tuvo todo lo que siempre quiso. Pero por poco tiempo. Muy poco. Cumplió su sueño de jugar en el equipo de sus amores, estaba listo para conquistar el mundo a punta de goles y una mala jugada le dejó fuera como quien yerra el penal de la victoria. Y pierde. Depresivo, sin plata, jugando en San Felipe y con los sueños intactos, acá el futbolista con nombre de artista, según afirma. Con ustedes y en tiempo real, el “Cacique de la Legua” de local.</p>
<p><strong>¿Qué pasó Francisco?</strong><br />
No puedo decirte esa hueá, vo’ cachai&#8230;</p>
<p><strong>¿Siempre pasa?</strong><br />
No siempre pero aquí la policía siempre es marginada y pasa lo que tiene que pasar. Una pa’ los vivos y dos los giles. Nada más.</p>
<p><strong>¿Tú vives acá desde chico?</strong><br />
No, viví en Cerro Navia hasta los ocho años, de ahí me fui a Peñalolén y a los dieciséis años llegué acá, cuando conocí a Mitzy, mi mujer. Por ella me quedé acá, donde encontré el cariño de toda la gente.</p>
<p><strong>Hay que ser guapo para vivir acá como dices tú&#8230;</strong><br />
Claro, si poní a Mauricio Pinilla en la esquina no aguanta ni diez segundos. Yo digo guapo, pero a lo mejor me malinterpretan y dicen que porque soy de La Legua que hablo así y no, no es eso, tú viste cómo es la cosa y hay que ser valiente para vivir acá. De hecho, al frente vive la abuela de Zamorano y estaba en la esquina cuando ustedes llegaron. El Iván viene una vez a la semana pa’cá.</p>
<p><strong>¿Aguantará Iván en la esquina?</strong><br />
No sé, porque igual no tengo mucho contacto yo con él. No creo que aguante. Hay que estar bien despierto, no creerse tan vivo tampoco porque los que se las dan de vivos son los primeros que caen&#8230; hay que estar siempre alerta aquí en la población.</p>
<p><strong>¿Después de que llegan los carabineros se demora mucho en calmarse todo?</strong><br />
No mucho, si tú querí podí salir a mirar o quedarte viendo tele.</p>
<p><strong>¿Qué haces tú?</strong><br />
Ahora estaban los de la tele filmando, entonces prefiero no salir. La misma gente me protege y me dice “No, Huaiqui, no te conviene salir”.</p>
<p><strong>Lo dices porque te pueden asociar&#8230;</strong><br />
Es así, porque hay mucha gente con mala intención, sobre todo en el medio y a mí me han hecho mucho daño en mi corta carrera futbolística&#8230;</p>
<p><strong>¿Por qué?</strong><br />
Por el hecho de cómo salí de Colo Colo. Eso ha sido lo que más me ha dolido, cuando Jorge Barrera me hizo renunciar a Colo Colo.</p>
<p><strong>¿Por qué te querían fuera de Colo Colo?</strong><br />
Jorge Barrera me prometió un contrato en Corea, por eso renuncié en un entrenamiento. Hice el ridículo, estaba enojado y le tiré el peto al profe Dabrowski. Después tuve la valentía de hablar con él y pedirle disculpas. Él me recibió muy bien y me dijo que no era rencoroso, que si yo no hubiera renunciado todavía estaría en Colo Colo. Me dijo que aprendiera de mis errores. Fue Barrera el que me dijo que renunciara porque me iba a Corea. No debí haberlo hecho. Mi paso por Colo Colo ha sido lo más bonito de mi carrera&#8230; para la grabadora.</p>
<p>Gritos. Unos balazos nos dejan pegados en el techo. Otra vez la esquina. Por la ventana se ve a la gente correr. La familia del Huaqui se vuelve a guardar. Él se para y se asoma por la puerta. El living comedor se colma. Estamos todos pegaditos, respirando la misma adrenalina. Excitados, entran sus tres hijos, sus suegros, una de sus cuñadas con una guagua y unos lolitos. También Mitzy, su mujer. Una cola de caballo ordena su pelo rojo-chocolate Casting. Buena moza ella. Es la menos entusiasmada con la pelotera de la plaza. De buzo y chaqueta blanca, la mujer nos trae información.</p>
<p><strong>¿Más balazos señora? </strong><br />
“Sí, pero también petardos que los cabros les tiran a los pacos y los dejan saltones. Así se entretienen”.</p>
<p>Peluda la entretención. Nuestros fotógrafos, curiosos, intentan salir a mirar. Algo pasa que desisten. Parte de la familia se va para la pieza. El living comedor se despeja un poco. Los sillones aterciopelados rojos lucen más así, con menos gente. También la figura de la mesa de centro que representa la última cena. En las paredes, retratos de los más jóvenes de la familia en el colegio, recuerdos de graduaciones y en la tele, todavía Mekano. Huaiquipán se echa para atrás y soba sus muslos. También juega con sus manos. Como que tira a sapear pero luego se relaja. La amable suegra del futbolista nos reitera que así es la cosa por estos lares, que nos terciamos con el anhelo de todos los periodistas que han venido a entrevistar a la figura de la familia: un tiroteo. Le contamos que ni se nos había pasado por la cabeza. Que lo que debiera ser un honor profesional, un lujo periodístico, nos causa más miedo que gracia, que si bien le pone color a la entrevista, nos tiene más tiritones que felices. Y continuamos. Antes, limón para los niños, para que las bombas lacrimógenas no los hagan llorar, aunque “ya están acostumbrados”. La blonda cuñada del Huaiqui dice que cuando están viendo monitos le dice a sus hijos que sigan haciéndolo pero acostados en el suelo hasta que se calme la cosa y se dejen de sentir disparos. Si la trifulca no termina, esta reportera piensa hacer lo mismo. Tirarse de guata al suelo.</p>
<p><strong>LA PULENTA</strong></p>
<p><strong>Hablábamos de tus años en Colo Colo&#8230;</strong><br />
Los años en Colo Colo fueron súper lindos. Yo estaba en Magallanes antes y recuerdo que hacíamos mucho fútbol con la selección y uno nunca se imagina que lo van a llamarlo a uno, que jugaba en Magallanes, que vive en una población&#8230; así soy yo, no soy malo, mucha gente puede decir “ah, el culiao y la hueá”, pero no, así soy yo, la pulenta&#8230;</p>
<p><strong>¿Cómo llegaste a Colo Colo?</strong><br />
Un día estaba aquí mismo y suena el teléfono.<br />
(El Huaiqui hace una graciosa recreación aprovechando que está al lado de la mesita del teléfono)<br />
- “Aló, con Francisco Huaiquipán, por favor, le llama Jaime Pizarro”<br />
- Sale culiao pesao&#8230;<br />
- “No, Francisco soy yo, Jaime. Vente mañana a las siete al Monumental”.<br />
Quedé entero loco, partí sopla’o a comprarme una ropita, una polerita, un bolsito pa’ llegar pulento porque uno se imagina a Espina y al Barti. Llegué a las cinco. Estuve dos horas parado ahí.</p>
<p><strong>¿Los otros futbolistas eran tan abacanados como te los imaginabas?</strong><br />
No, eran bacanes, buenos cabros. De hecho, me hice amigo del Barti, de Espina, de Manolo (Neira), de Joel Reyes, David Enríquez, del Chama&#8230;</p>
<p><strong>¿Carreteaban?</strong><br />
Todos los martes nos juntábamos acá en la casa y hacíamos una discada de mariscos con los cabros. ¿Cierto, suegra? Venían todos mis amigos. Nos juntábamos a las cinco y a las ocho ya se iban todos porque al otro día teníamos que entrenar. Al principio todos los vecinos salían a mirar pero después ya no pescaban. La vez que salimos a bailar fue cuando le ganamos a la U y yo hice los dos goles.</p>
<p><strong>Eras la estrella de la noche&#8230;</strong><br />
Fuimos al Pub Licity. Fue un día sábado, el día de las madres, el domingo había feria y a las siete de la mañana, con todo el trasnoche que tenía, me tocan la puerta caleta de periodistas, parecía Tom Cruise.</p>
<p>Stop. Entra Mitzy preocupada. Nerviosa. Dice que a una vecina le dispararon en la cabeza. A la hermana de una niña que está embarazada.</p>
<p>“Chaaaa&#8230; ¿En la cabeza? ¿Y le pasó pa’ dentro? ¿Bala o balín?”, pregunta el Huaiqui. Mitzy menea la cabeza de un lado para otro.</p>
<p>“Pucha, la Mitzy odia vivir aquí. Lo único que me dice es que me dedique a jugar, que gane plata y que nos vamos  lejos, a otra parte màs tranquila”, dice el Cacique mirando a su pierna.</p>
<p>“Sí, quiero puro irme de acá. No se puede vivir así. Ya no aguanto. Es la preocupación por los niños, como el otro día cuando salió en las noticias que a un niño salió a comprar un dulce y lo mataron&#8230;Tú lo has visto acá. Deberías poner que fuiste corresponsal de guerra en la Legua. Cuenta todo esto que has visto, porque la gente ni se lo imagina. Yo quiero otra cosa, y eso que siempre he vivido acá, pero antes no era tan malo”, remata la mujer.</p>
<p><strong>HUAIQUIPÁN CON LA KENITA</strong></p>
<p><strong>Estábamos en lo de tu noche de estrella cuando le hiciste dos goles a la U&#8230;</strong><br />
La gente me para en la calle y me pregunta: “¿Cuándo vuelve al Colo? Yo le pongo care hueón y le digo que el otro año. Cacha que ayer jugamos con Católica y cuando vengo de San Carlos me perdí, como uno conoce pa’llá y en eso, paro en una esquina y al lado mío para un viejo de corbata. “Estoy aquí arriba”, me dije yo, “tengo que hablar pulentito o si no el viejo se va a perseguirse”. Así que bajo el vidrio y le digo “Buenas tardes señor, estoy perdido”. El viejo me mira y me dice “¿No es usted el señor Huaiquipán?”. Pa’ que veai. Después me dijo “Pucha que se lo han cagado a usted”.</p>
<p><strong>Uno se imagina la vida de los futbolistas más glamorosa, onda fiestas con modelos, viajes&#8230;</strong><br />
No, yo soy hogareño, no estoy ni ahí con salir ni andar con modelos, por ejemplo, que digan “Huaiquipán con la Kenita”. Yo soy así, si me mandan a comprar tres panes pa’ almorzar yo voy. Soy igual que todos. Yo de repente pienso lo que me decí porque muchos se pasan esa película y si tuviera plata tampoco cambiaría. A lo más me compraría una casa más grande pero igual me vendría a estar todo el día en la población. Me iría a puro acostar a la casa.</p>
<p><strong>¿Alcanzaste a ganar plata?</strong><br />
No, nada.</p>
<p><strong>Antes de quedar la escoba en Colo Colo viajaste a Corea&#8230; </strong><br />
Ahí igual estuve como con depresión porque nos dejaron solos con el Joel Soto, otro futbolista, en una tremenda hueá, en el terrible complejo deportivo. Pero no entendíamos ninguna hueá, no hallábamos qué chucha hacer. No dormí en toda una noche, como que me dio una crisis de pánico.</p>
<p><strong>Desesperado&#8230;</strong><br />
Más encima el primer día de entrenamiento, se paraba un chino y no sabíamos si era del equipo o no. No comí casi nada porque no cachaba, pasábamos metidos en el Mc Donald’s.</p>
<p><strong>Fome el viaje entonces&#8230;</strong><br />
Igual bacán porque era todo bonito, grande, computarizado, tecnológico. Allá comen carne de perro, pero solo los más bacanes porque la venden en los restaurantes más top. Estuve dos semanas allá, se suponía que iba a puro firmar y no, me cagaron.</p>
<p><strong>Y cuando te ofrecieron partir a Corea dijiste de allá somos&#8230;</strong><br />
Sí po’, por la plata. Se suponía que me iba a ganarme treinta mil dólares mensuales y doscientos cincuenta mil de préstamo&#8230; a mí también me quiso el Rayo Vallecano cuando estaba en Colo Colo. Imagínate si me hubiera ido dónde estaría. También vinieron de Colón de Santa Fe a buscarme.</p>
<p><strong>¿Te arrepientes de no haberte ido?</strong><br />
De hartas cosas. Cacha el nivel en el que estaba. Si me hubiera ido a España ahora estaría en un equipo grande.</p>
<p><strong>Onda Real Madrid&#8230;</strong><br />
¿Por qué no? Es que al jugar con gallos buenos te sacan trote, te poní mejor, no es como jugar con hueones malos.</p>
<p><strong>Después de tu salida de Colo Colo pasaste un mal rato en Everton&#8230;</strong><br />
Sí po’, yo estaba depresivo.</p>
<p><strong>Leí que no ibas a los entrenamientos ni a los partidos, que incluso pensaron que te había pasado alguna desgracia&#8230;</strong><br />
Garcés, el viejo culiao maricón, dijo que yo me desaparecí dos días.</p>
<p><strong>El “Peineta”&#8230;</strong><br />
Sí, ese viejo culiao maricón inventó eso y falté una pura mañana no más. Everton todavía no me paga ni un veinte.</p>
<p>En este punto de la entrevista se integra el suegro de Huaiquipán, que lo mira y escucha atentamente. El futbolista lo mira como buscando aprobación a sus palabras. Y la encuentra. “¿Cierto, suegro?”, le pregunta de vez en cuando. “Cierto”, le responde el caballero que trabaja en la feria vendiendo pescados y mariscos, que aconseja al muchacho y le ayuda en las negociaciones. Hasta ahora, más o menos no más les ha ido. Gerardo (9 años), el segundo hijo del futbolista, se agarra con un primo en una pieza. Se le escucha gritar. Está furioso.<br />
- Venga Gerardo, ¿qué pasa hijo?, le pregunta el Huaiqui.<br />
- ¡Ese cabro culiao!, grita emputecido, hace un gesto brusco y se va.</p>
<p><strong>ZAMORANO, EL CULIAO EGOÍSTA</strong></p>
<p><strong>¿Cómo le explicarías a alguien que nunca ha tenido una depresión, cómo es una?</strong><br />
Yo no creía en las depresiones, nunca pensé que me iba a pasar tampoco. Igual es penca. El Barti me llamó altiro porque él sabe de lo que hablo, porque él es depresivo y cuando estaba en Colo Colo no iba a jugar en semanas porque estaba depre y tenía que tomar remedios y a veces no podía ni jugar porque los remedios eran tan fuertes que eran doping.</p>
<p><strong>Él te entendió mejor que nadie&#8230;</strong><br />
Súper buen amigo. Cacha que cuando hizo su despedida yo no iba a ir porque no llegamos a un acuerdo con los gallos que la estaban organizando. Estaba el estadio repleto, eran las nueve de la noche y yo estaba pa’ la cagá aquí en la casa. De repente me llama la mujer de Barti, me pasa con él y me dice que vaya no más, que estaba todo arreglado. Me fui rajado al estadio y me vestí por el equipo de las estrellas. Estaba el Coca Mendoza, el Guatón Vega, el Cóndor Rojas y Zamorano. Salió Zamorano y cuando se puso a hablar para agradecerle a su papá, la gente empezó a cantar: “Sale Huaiquipán”. El estadio estaba repleto, lleno de banderas y a mí se me llenaron los ojos de lágrimas. Fue bacán. A Zamorano no lo dejaron hablar pidiéndome. Igual con Zamorano no tenemos buen roce.</p>
<p><strong>¿Por qué?</strong><br />
Por hueás, porque una vez tiró unas palabras y no me gustaron&#8230; no estoy ni ahí con el Iván.</p>
<p><strong>¿Te peló?</strong><br />
Dijo unas hueás malas de mí delante de uno mismo. Algo que me molestó a mí pero que no te puedo contar.</p>
<p><strong>¿Y le paraste los carros?</strong><br />
Al toque. Fue en el estadio. Ahí nunca más. Por el hecho de ser de aquí, de conocer a mi suegro de años, porque su abuela vive al frente, el hueón en vez de decir lo que dijo debió haberme dado una manito, el hueón igual tiene poder. Es egoísta el culiao.</p>
<p><strong>¿Qué hacían tus papás cuando eras chico?</strong><br />
Mi papá era chofer de micro y mi mamá dueña de casa. Igual ellos se separaron cuando yo tenía seis años y después cada uno hizo su vida y yo andaba de allá pa’cá y pa’ qué te voy a contarte todas las que pasé. Pa’ qué.</p>
<p><strong>Leí que en tu depresión Colo Colo también tuvo que ver el rollo con tus viejos&#8230;</strong><br />
No sé. Ellos nunca se imaginaron que yo iba a llegar tan lejos. No me tenían fe. Con mi papá no hablo casi nada, porque siempre me llevé mal con su pareja, desde que era chico. Cuando grande uno se da cuenta de muchas cosas y eso me repercutió ahora.</p>
<p><strong>¿Qué onda tu infancia?</strong><br />
Nunca tan mala-mala, pero no normal. No es como la que yo le doy a mis tres hijos. Ellos me miran y dicen: “chucha, mi papá es famoso”. Tengo la media familia, con la Mitzy quiero estar hasta que me muera, hasta viejito porque somos muy unidos. También con su familia, con mi suegro que ha estado siempre al lado mío. ¿Cierto, suegro?</p>
<p><strong>Otra de las cosas que dicen volvió con tu depresión fue el asesinato de tu hermano a puñaladas&#8230;</strong><br />
Yo tenía catorce años, él veintidós. Se llamaba Ismael, fue en Cerro Navia pero no me gusta hablar de eso.</p>
<p><strong>NOMBRE DE ARTISTA</strong></p>
<p><strong>Te llamas Francisco Anderson&#8230;</strong><br />
Imagínate, tengo nombre de artista.</p>
<p><strong>¿Sabes que significa Huaiquipán?</strong><br />
Algo así como punta de lanza, tigre de punta de lanza, algo aferrado que siempre va para arriba, que igual voy a pasar momentos malos pero siempre voy a salir adelante y le voy a apuntarle y me voy a ir por un tubo para arriba.</p>
<p><strong>¿Te sientes especial por llevar un apellido mapuche?</strong><br />
Igual cuando chico me molestaban, me ponían sobrenombres. Me decían come pan o cualquier hueá. Me gritaban indio, mapuche. Al lado mío se sentaba un compañero que era Lincolao y éramos los dos mapuches. Me sentía terrible mal. Pero igual bacán, conozco a mi familia que está en el sur. Cuando era chico mi papá me llevó a conocerlos. Mis abuelos hablan la lengua y tengo un primo que hace clases en la Universidad de Temuco y cuando fui a jugar con Colo Colo a Temuco, me regaló un libro de la lengua. Igual tengo el libro tirao, pa’ qué te voy a decirte que lo leo, no, todavía no me ha dado la onda de leer.</p>
<p><strong>Marcelo Salas también tiene apellido mapuche&#8230;</strong><br />
Sí, ese es Melinao y se le nota, si no es na’ cuico. Salas es bueno, ídolo, no como el otro huéon de Zamorano. Nunca he hablado con Salas pero es el único chuncho al que saludaría de la mano.</p>
<p><strong>¿Ubicas a Aucán Huilcamán?</strong><br />
Lo cacho porque cuando dan esas noticias en la tele, de los mapuches, ¡pum! me pongo a verlas para estar informado.</p>
<p><strong>¿Te sientes representado por él?</strong><br />
Igual po’.</p>
<p><strong>¿Votas?</strong><br />
No, pero si votara lo haría por la Bachelet.</p>
<p><strong>¿Por qué?</strong><br />
No cacho mucho pero es como que es más de pueblo, es buena persona y dice las hueás legales. No habla que los delincuentes que aquí y allá como los otros hueones.</p>
<p><strong>¿Qué te parece Lavín y sus propuestas contra la delincuencia? </strong><br />
¿Qué le vai a hacerle? Puta, el día de mañana podí tener un hijo y te puede salirte igual. La gente que sale a robar tiene ese pensamiento porque sabe que no va ir a trabajar a una construcción y que se tienen que ganar la plata y se la ganan así. No son ingenieros ni ninguna hueá. Cada uno hace lo que quiere y a lo mejor no tení pa’ que ser tan vivo, sólo tení que andar despierto.</p>
<p><strong>Está de moda proponer soluciones para la delincuencia&#8230;</strong><br />
No sé. Yo creo que hagan lo que hagan siempre va a haber delincuencia. Pa’ hacer más cárceles tendrían que hacer cualquier cantidad y na’ que ver si los estafadores están en otro lado, pa’llá pa’rriba. Los que se manejan por internet están allá. Aquí, ¿cuándo vai a pillar a un hueón con un computador? Nunca. Ni cagando. El otro día salió en la tele la que estafó a unos abuelitos. Eso también es delincuencia.</p>
<p><strong>¿Tiene solución el problema?</strong><br />
Igual es charcha porque acá hay gente buena también. Mi vecino es dibujante gráfico. Hay abogados, ingenieros, de todas las huevás acá en La Legua. La prensa le mete también.</p>
<p>Aquí, toda la familia del Huaiqui, sus suegros, su cuñada y nuestros fotógrafos opinan de la delincuencia. Que los políticos no ayudan en nada, que da lo mismo quién sea presidente, que la feria sigue igual y que para trabajar hay que levantarse a las tres de la mañana. Que no ha faltado el cabro angustiado que se ha querido pasar de listo con ellos, pero que, gracias a Dios, nada grave ha pasado. También se opina que faltan centros de rehabilitación decentes, no como los de La Legua, donde a los cabros los rehabilitan de la droga enseñándoles a vender paños para secar la loza. Paños de cocina que apenas venden, los cabros parten a comprar un papelillo. Que son los mismos pacos los que vienen a provocar a la población. Que el alcalde no sirve para nada, que los padres deben cuidar mejor a sus niños y tenerlos cortitos cosa que no vayan a caer en el vicio. Porque sucede muchas veces que los papás hacen vista gorda. El Huaqui se calla. Todos hablan. Escucha y de reojo mira la tele.</p>
<p><strong>Huaiqui, ¿te imaginas La Legua de otra manera, tranquila, sin estas mochas de la tarde?</strong><br />
Sí po’, a todos nos gustaría que hubiera una hueá así grande, como un centro comercial y unas canchas.</p>
<p><strong>¿Cachaste que Lavín dijo que los delincuentes votaban por la Concertación?</strong><br />
Pura publicidad yo cacho, ¿o no? Aparte que el hueón se está tirando encima a cualquier cantidad de gente con las hueás que dice. Si se lo encuentran en la calle le van a pegarle. Si así es la hueá.</p>
<p><strong>Pide un deseo.</strong><br />
Jugar en el extranjero.</p>
<p>Se apaga la grabadora. Fin de la entrevista. Luego las fotos al Cacique y unos cigarros con la family. Son cerca de las ocho. Ya está de noche. Afuera, al parecer, está todo tranquilo. Nos queda el regreso, pero eso es parte de otra historia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2011/07/31/francisco-anderson-haiquipan-%e2%80%9czamorano-es-un-culiao-egoista%e2%80%9d-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>51</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Dios bendiga a Yuri</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2010/08/16/dios-bendiga-a-yuri/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2010/08/16/dios-bendiga-a-yuri/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Aug 2010 13:12:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnas y Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[música]]></category>
		<category><![CDATA[yuri]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=18878</guid>
		<description><![CDATA[Y la guarde en su Santo Reino. A ella y a sus bailarines que se suben al escenario del Teatro Caupolicán vestidos como romanos sadomasoquistas, con cadenas y casco para bailar ¡Qué te pasa! Que Dios la bendiga porque es cristiana, porque se agarró a un mino menor (Rodrigo Espinoza) cuando todavía no era moda [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Y la guarde en su Santo Reino. A ella y a sus bailarines que se suben al escenario del Teatro Caupolicán vestidos como romanos sadomasoquistas, con cadenas y casco para bailar ¡Qué te pasa!</p>
<p>Que Dios la bendiga porque es cristiana, porque se agarró a un mino menor (Rodrigo Espinoza) cuando todavía no era moda y porque al servírselo, nos libró de la banda Aleste. También porque canta bonito las canciones que nos gustan y porque como hoy nos vemos ella se vio un día, pero como ella se ve, ya nos lo quisiéramos a su edad.<span id="more-18878"></span></p>
<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2010/08/yuri.jpg" alt="" title="yuri" width="300" height="295" class="alignright size-full wp-image-18879" />Sí, puras bendiciones porque como todos los convertidos, Yuridia Valenzuela Canseco viene de vuelta después de años en dos oscuridades.</p>
<p>La primera cuando era joven y con su pelo rucio y largo cantaba “Este amor no se toca” con trajes de lentejuelas y se empastillaba hasta que le daba puntá para prestar la cara 24/7. Y buscaba la felicidad gastándose en una pasada 60 mil dólares en ropa y cambiando de auto cada tres meses de puro capricho. Y posaba para Playboy y al final del día llegaba a su casa sintiéndose igual de vacía.</p>
<p>Entonces decidió ser como Madonna. Y se puso insolente, desfachatada y grosera. Y les dijo a las mujeres que si no querían tener un hijo que abortaran, que “les pusieran los cuernos a sus parejas” y que no fueran lesas, que la virginidad no servía para nada. De paso se puso pechugas y se achicó las orejas. También contrató a un todavía tiernecito Ricky Martin para que saliera sin polera y haciendo pesas en el video de “Todo mi corazón” (Dime, quien eres, cómo apareciste, qué buena mi suerte, eres diferente a los demás…).</p>
<p>Así fue como un mal día, de tanto creerse Madonna y llevar una vida mundana, amaneció sin voz. Tenía tumores en sus cuerdas vocales. Pero miró al cielo. Y ahí lo encontró. Y Dios la salvó. La bendijo.</p>
<p>Pero si bien empezaba una nueva vida en el evangelio, su carrera como cantante se iba a las pailas porque no le hacía sentido seguir cantando melodías que hablaban de adulterio vestida como una suelta. Además, no sabe por qué, las canciones se le empezaron a olvidar. La nueva Yuri se guardó en el cristianismo y fundó una iglesia con su marido. Y se puso latera. Y la industria de la música la dio por muerta.</p>
<p>Pero Dios quiso que regresara al hacerla entender que los dones son también una responsabilidad, que es su deber compartirlos y hacer feliz a la gallada.</p>
<p>Y Yuri volvió. Y vino a Chile. Y nos cantó y nos canuteó y nos hizo ver la luz.</p>
<p>Qué duda cabe, el Señor la escucha: le ha dado todo lo que ha pedido: un marido tonificado (eso es mucho), una hija, una linda voz, un cuerpo razonable y mucha, pero mucha fe.</p>
<p>Gracias, Señor. Llévala a Viña a cantar “Amiga mía”, “Corazón yo te pido amor” y “De qué te vale fingir” con sus bailarines mothernos, vestida con plumas y penachos.</p>
<p>Yuri tiene una iglesia. Qué lástima que quede en México.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2010/08/16/dios-bendiga-a-yuri/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>41</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Come on, Guille!</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2009/07/27/come-on-guille/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2009/07/27/come-on-guille/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2009 12:41:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Hidalgo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=8026</guid>
		<description><![CDATA[Por Lorena Penjean, en memoria de Guillermo Hidalgo El Guille fue mi primer jefe hace diez años. Hasta su oficina llegué con mi bicicleta, un par de ideas peregrinas y ganas de hacer la práctica en el Clinic. Así se transformó en mi editor. Y también en mi amigo. El Guille fumaba como gitana vieja [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por Lorena Penjean, en memoria de Guillermo Hidalgo</p>
<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2009/07/titan1.jpg" align="right" width=200 /></p>
<p>El Guille fue mi primer jefe hace diez años. Hasta su oficina llegué con mi bicicleta, un par de ideas peregrinas y ganas de hacer la práctica en el Clinic. Así se transformó en mi editor. Y también en mi amigo.<br />
El Guille fumaba como gitana vieja y solía usar poleras y camisas que le quedaban como a Coné, dejando asomar el ombligo. El Guille mordía sus uñas y cuando tomaba vino, fijo que se manchaba. También sabía diálogos completos de películas y poemas y se emocionaba hasta las lágrimas cantando “Dueño de nada”. Por Dios que era sensible.<br />
Al Guille le gustaba su pega en el pasquín. Lo recuerdo entrando al Clinic repartiendo piropos, saludando a todo el equipo y luego encendiendo un Marlboro Light para buscar en Internet fotos de minas de los sesentas, sendas actrices mega guapas en blanco y negro: sus viejas calenturas como le gustaba decirles.<span id="more-8026"></span><br />
Su día favorito era cuando llegaba el Siete más Siete, ese ladrillazo al que le gustaba editar con su puño y letra. Leía un párrafo y lo borraba entero a la vez que gritaba: Come on!!! Luego, lo reescribía feliz. Nunca aprendí tanto. El Guille era el alma del pasquín y su pluma e ingenio estaba desde los chistes, pasando por Chupete Aldunate y la vida social, hasta el gran Titán Do Nascimento. Talento, eso le sobraba.<br />
El Guille era de los que nos invitaba una cerveza, de esos que te piden bailar un bolero a las tres de la tarde y de los que dicen las brutalidades más grandes con la cadencia de quien habla de jardinería: una de sus más graciosas teorías era que el gobierno de Bachelet era la UP Light: “piénsalo bien: es doctora, socialista, quiere que la gallada gobierne (por eso se le suben al piano) y también le gusta empinar el codo… ¿qué tal?”, sostenía. Era muy divertido escucharlo. También salir con él, como la vez que fuimos a un cine del centro a ver un documental del Elvis con la mochila repleta de latas de cerveza. Es que le encantaba. Esa vez, ya medio arriba de la pelota me confidenció que, al igual que un amigo le dijo alguna vez, si Elvis le cantaba al oído, seguro se entregaba. Esa noche terminamos cantando y aplaudiendo sobre las butacas. En mi ranking de recuerdos, este será el número uno. Con mi amigo cantando las canciones de Elvis y tratando de bailar como él.<br />
Y si bien el Guille tenía historias del largo que le pidieran, una más buena que otra, hay dos que me enorgullecen particularmente. La primera es cuando me contó que él había sido el periodista que escribió en “La Tercera”, para un Festival de Viña, la famosa crítica sobre el show del Pollo Fuentes que nunca fue. Mi editor, mi amigo, era el “profesional” que al ver que se hacía tarde, simplemente escribió una crónica comentando el espectáculo que jamás vio, agarró sus pilchas y se fue para la casa (o al Lomits) sin contar con que el show jamás se llevó a cabo. Notable.<br />
El Guille trató de explicarme “su verdad”, como le gustaba bromear, aduciendo que su nota no se entendió, que tenía otro sentido, que se fueron al chancho y un laaaargo etcétera. El Guille, mucho antes de conocerlo yo, ya era una leyenda.<br />
La segunda es cuando, en su periodo rico y famoso, solía viajar por el mundo haciendo entrevistas. Es así como llegó a la casa de Camilo Sesto con claras instrucciones de volver con un disco autografiado. Pero el Guille hizo más. Estaba yo esperando una entrevista con Viera Gallo cuando suena mi celu. Era él, que me llamaba para contarme que estaba en la puerta de la casa del cantante en Madrid. Pasaron cinco minutos y otra vez él: “que estoy en su living. Es de lo más simpático, parece una vieja. Lo estoy entrevistando”. Y luego una tercera llamada: “Negra, alguien quiere saludarte”.<br />
Algo así fue lo que pasó:</p>
<p>Camilo Sesto: Hola, Lorena, cómo estás?<br />
Yo: Puta Guille no me agarrís pal hueveo!<br />
Camilo Sesto al Guille: Dice que no la agarre para…<br />
Guille: …el hueveo… Mejor cántale.<br />
Camilo Sesto: A ver si me recuerdas ahora: (cantando) El amor de mi vida has sido tú…<br />
Yo: No! Camilo!!!!<br />
Guille: No, no, no, no, cántale “Piel de ángel”!<br />
Camilo Sesto: A ver Lorena que esta sí: (cantando) A escondidas, tengo que amarte….</p>
<p>Eso hizo el Guille: que Camilo Sesto me cantara mi canción favorita por teléfono. Eso sin contar que todo lo que sé como reportera me lo enseñara él con su infinita paciencia y alegría, que me prestara su auto para que llevara a mi mamá al hospital, que me invitara a almorzar regados almuerzos de doce horas, me perdonara todos los partes que le llegaron a la casa de sus padres por mi culpa, que me enseñara a cantar You don’t have to say you love y la expresión “al pan pan y al pico pico”.<br />
Y obvio, el Guille también dio jugo. Muchas veces. Se equivocó, se peleó, se fue y lo fueron. Obvio, era humano, tanto, que acaba de morir para desgracia de los que tanto le debemos y queremos.<br />
 Siempre he creído que el capital de cualquier amistad es la admiración. Y yo, a mi buen amigo Guille, por Dios que lo admiro.<br />
Adiós gordo, gracias por honrarme con tu amistad. Perdona por esta redacción de mierda. Como verás, no estoy teniendo un buen día. Te quiero mucho. </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2009/07/27/come-on-guille/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>56</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un pelo de tonta: Cada candidato tiene el pelo que merece</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/12/11/cada-candidato-tiene-el-pelo-que-merece/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/12/11/cada-candidato-tiene-el-pelo-que-merece/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Dec 2008 21:13:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[eduardo frei]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>
		<category><![CDATA[Piñera]]></category>
		<category><![CDATA[presidenciales]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=3149</guid>
		<description><![CDATA[Ya, me puse buena. Esta navidad en tiempos de crisis y sin que ninguno me lo pida,-como deben ser los regalos bienintencionados- asesoraré a los candidatos presidenciales: Frei y Piñera. Tomen nota. Por Lorena Penjean, periodista-peluquera. Eduardo Frei: Su pelo luce graso, lacio. “Pelos necios” como diría mi hermana. Le queda mal con gomina, le [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/niunpelo2.jpg" align="right" />Ya, me puse buena. Esta navidad en tiempos de crisis y sin que ninguno me lo pida,-como deben ser los regalos bienintencionados- asesoraré a los candidatos presidenciales: Frei y Piñera. Tomen nota. </p>
<p>Por Lorena Penjean, periodista-peluquera.<br />
<span id="more-3149"></span></p>
<p><strong>Eduardo Frei</strong>: Su pelo luce graso, lacio. “Pelos necios” como diría mi hermana. Le queda mal con gomina, le queda mal sin gomina. Se valora el esfuerzo de despeinarse un poco, de querer variar y sacarse esa imagen de viejo tanguero que no baila tango porque no sabe. Eso le quedaba bien a su padre, que además era más delgado, menos cachetón, al parecer más alto y usaba otra ropa (muuuyyy cool). Pero bien. Una merendina a Frei por la teoría. Y se quito al tiro por la práctica: hacerse de un look menos acartonado, lucir más joven y más casual es algo posterior al sentimiento. A ver, cómo decirlo sin que suene mal: nadie se la cree. Desde el 2004 que se habla de su cambio de estilo. O sea, ya debiéramos habernos acostumbrado, no debiera ser tema, pero lo es, porque hay resistencia al cambio, porque parece artificial. Porque para ser natural no basta con sacarse la gomina y la corbata. Como decía un buen lector, no es el pelo que da actitud, es la actitud que uno le da al pelo. Qué onda la pose. Eduardo (te puedo tutear, obvio, estás ultra relajado): la jovialidad se mide con otra vara. </p>
<p>Pero veamos. Con gel parecía Drácula. Sin gel parece El Conde Pátula. O sea, si nos sacamos el engrudo, hagámonos un buen corte. No tiene sentido mantener el mismo si lo único que consigue es que dos mechones caigan sobre su frente aumentando el tamaño de sus entradas y que convergen sobre ¡SU NARIZ! Madre mía, cuál es el afán de potenciar los defectos. ¡Se trata de lo contrario! Que Martita le diga algo, que lo lleve a su peluquera.  </p>
<p>Ahora, bien por el teñido. Pasa piola. Creo. Eso sí, nada de cambiar el tono. Mal por el corte, ya lo dijimos. Ya que queremos vernos renovados, bueno, a cortarlo. Se lo dejaría cortito de manera que no cayera sobre su cara. Sobre la forma de su rostro y su nariz, malas noticias, nada qué hacer. Dignidad ante todo.  </p>
<p><strong>Resumen</strong>: mantener el teñido, cortarse el pelo, masajes con limón o enjuague con unas gotitas de vinagre para quitar ese aspecto grasoso. Luego, algún producto para disminuir el volumen. No abusar, la idea es que se vea natural.  </p>
<p><strong>Miguel Juan Sebastián Piñera</strong>: ¿Va a la peluquería? ¿Cuida su cabello? O sea, ¿Se lo lava? Como sea, algo hay en su pelo que no se mueve, que no brilla. Como todo lo suyo (menos las lucas, obvio), carece de vida. La peluca de Kramer anda por ahí con el original.  </p>
<p>Hemos visto como su cabello se ha puesto cano en poco tiempo. He ahí la prueba, amables lectores, de cómo una vida de ansiedad a poco andar nos pone, entre otras cosas, el pelo como perro envenenado.  </p>
<p>Del corte: nada nuevo, desde el año uno que lo lleva así. Tal vez sea lo más cómodo y está bien, para qué cambiar si se siente cómodo. Además la forma de su cara es armónica. Entonces bien, es un corte clásico que no molesta. El problema va por otro lado: que siempre está dos centímetros más largo de lo conveniente. Otra cosa ¿Quién le corta el pelo? ¿El mismo que le hace el blog? (Tienen que ver el video en el que felicita a Obama por ganar las elecciones. Parte con Miguel Juan Sebastián de espaldas viendo un discurso de Obama, luego le pone pausa y se gira para hablar a cámara…). Bueno, estaba en el corte: qué onda una fortuna de 1300 millones de dólares y no llevar un buen corte de pelo. Ya sé, no tiene tiempo para eso, pero sí para operarse los ojos. Lo sabemos, eres vanidoso y quieres lucir menos cansado. Pues bien, parte por el pelo, es simple.  </p>
<p>A su favor: no se lo ha teñido. Y que no lo intente. Eso se hace a medio camino, cuando estás en vías de y todavía puedes pasar piola. Ya es tarde pero está bien. Igual le dan su caché.  </p>
<p><strong>Resumen</strong>: Miguel Juan lo tuyo no es tan fuerte, pero se trata de detalles en los que no te puedes caer. No pues. Corte y lavado, perdón, brillo. Corte y brillo. Anda más seguido a la peluquera, lávatelo siguiendo los consejos que di en otra columna (“Rico, suave”) y finalmente métete la mano al bolsillo e invierte en un par de productos, un antifrizz (puede ser el St. Ives, cuatro lucas) o con “Light” de Elgon (siete-ocho lucas).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/12/11/cada-candidato-tiene-el-pelo-que-merece/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>13</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un pelo de tonta: “Verano naranja”</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/12/04/ni-un-pelo-de-tonta-%e2%80%9cverano-naranja%e2%80%9d/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/12/04/ni-un-pelo-de-tonta-%e2%80%9cverano-naranja%e2%80%9d/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 04 Dec 2008 06:23:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=2968</guid>
		<description><![CDATA[Hay quienes creen que ese rucio anaranjado que el sol provoca en nuestro cabello en el verano es ultra taquilla. Como el sueño de recuperar el rubio perdido que nuestras madres aseguran que teníamos cuando chicos. Mentira. Lejos de ser chic, esas mechas más claras son la prueba fehaciente de que el sol está causando [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/niunpelo2.jpg" align="right" />Hay quienes creen que ese rucio anaranjado que el sol provoca en nuestro cabello en el verano es ultra taquilla. Como el sueño de recuperar el rubio perdido que nuestras madres aseguran que teníamos cuando chicos. Mentira. Lejos de ser chic, esas mechas más claras son la prueba fehaciente de que el sol está causando estragos en nuestro cabello. </p>
<p>Por Lorena Penjean, periodista-peluquera <span id="more-2968"></span></p>
<p>Sol, cloro, agua salada. Sol. El verano es una gran oportunidad para lucir un cabello espléndido, pero también, es la época más nefasta para nuestro pelo.  </p>
<p>El cloro de las piscinas, por una serie de obvias reacciones químicas, hace parir nuestra melena. La cutícula queda buena para nada. A un paso de la paja. El agua salada del mar y el viento, ni hablar. Pero lejos, lo más dañino es el sol puesto que sus rayos ultravioletas producen un efecto que altera seriamente las propiedades elásticas del pelo, traduciéndose en un proceso parecido al de una decoloración suave que no es más que un pelo dañado, reseco y quebradizo. Al pegar inclemente, el sol hace que el cabello pierda sus aceites naturales, por lo mismo, brillo y suavidad. </p>
<p>Entonces, hay que cuidarlo. Para eso será necesario aplicarse con lo que ya hemos aprendido. </p>
<p>Primero, en el verano el pelo se ensucia ene más, por lo mismo hay que lavárselo seguido pero con un champú suave, el más suave que encuentren. El de las guaguas está perfecto. No hay que restregarlo y el último enjuague debe ser con agua helada para sellar la cutícula y agarrar brillo. Siempre debes enjuagarlo después de la piscina o la playa. Siempre. Recomiendo la ducha playera, esa tipo siete antes de bajar a los juegos o la feria artesanal, onda Quisco. </p>
<p>Una o dos veces a la semana hazte un masaje. Como ya vimos, son sólo 15 minutos. Pelo seco, palta, mayonesa, aceite de oliva. Pelo graso, limón o un enjuague con vinagre (remítase a columna sobre masajes). Los masajes son más necesarios que nunca en verano. </p>
<p>Cepíllalo por las noches, así estimularás la producción de los aceites naturales del cabello ayudándolo a resistir los embates del sol. Recuerda que los cepillos de cerdas naturales son los mejores. </p>
<p>Evita usar productos como el gel, la laca y mousse. Sol más químicos en nuestras cabezas dan por resultado un pelo condenado a la muerte. En el verano debemos privilegiar un look natural, fresco, muy casual. Eso sin mencionar que pueden provocar caspa porque el cuero cabelludo se reseca en mala. </p>
<p>Si piensas teñirte en verano, mejor pasa. No es recomendable. Tal vez las raíces, para no parecer taxi, pero no en las puntas. Como ya dijimos, el pelo se aclarará solo y las tinturas sólo aumentarán el daño. Si tienes el cabello tinturado debes cuidarlo el doble para no parecer espantapájaros. </p>
<p>Del peinado: nada como una cola de caballo. El pelo no debe molestarte y recogerlo es una súper opción. Qué onda las trenzas y los tomates. Carita descubierta y unos regios anteojos de sol. Te sentirás y verás cómoda, cool. Ármate de una buena colección de accesorios. Pañuelos y gorras. Además de ser vitales para protegernos del sol te hacen lucir estilosa. Date una vuelta por Patronato y busca pañuelos de colores, de mezclilla, floreados y brillantes. Con tres lucas quedarás aperada. </p>
<p>Finalmente, hazte el ánimo y córtate las puntas. Es una excelente inversión. Así llegarás con el cabello en mejores condiciones y te desharás del que está dañado y por lo mismo más propenso a arruinarse. Terminado el verano, también córtalo. Ahora, también puedes aprovechar el impulso y cortártelo de frentón. Qué onda una melena cortita, ya sea lisa o chascona. </p>
<p>Playa, piscina, sol. Carretes miles y mucha onda. Ya llega el verano y es tu oportunidad de verte espléndida. Aplícate con estos sencillos tips y disfruta sintiéndote y luciendo mina.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/12/04/ni-un-pelo-de-tonta-%e2%80%9cverano-naranja%e2%80%9d/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>13</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un pelo de tonta: Me cortaron mal el pelo</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/11/25/ni-un-pelo-de-tonta-me-cortaron-mal-el-pelo/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/11/25/ni-un-pelo-de-tonta-me-cortaron-mal-el-pelo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 26 Nov 2008 01:57:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=2787</guid>
		<description><![CDATA[Cuando chica, antes de que empezara a meterme mano sola, me llevaron a una peluquera que me hizo el peor corte que una niña de diez años puede llevar. Era como una melena con el frontal corto, como la mina de Dinastía, ultra rancio. Mala cosa, mis compañeros me decían cabeza de corcho, plumero y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/niunpelo2.jpg" align="right" /><br />
Cuando chica, antes de que empezara a meterme mano sola, me llevaron a una peluquera que me hizo el peor corte que una niña de diez años puede llevar. Era como una melena con el frontal corto, como la mina de Dinastía, ultra rancio. Mala cosa, mis compañeros me decían cabeza de corcho, plumero y otras barbaridades que prefiero no recordar.<span id="more-2787"></span> </p>
<p>Por Lorena Penjean</p>
<p>Y también he estado del otro lado. He dejado tremendas embarradas. Como cuando recién empezaba en esto de la peluquería y sin querer dejé a mi buen amigo Alvarito Peralta como otro cabeza de corcho. Él, amoroso, nunca me dijo nada, pero no volvió a pedirme que se lo cortara otra vez. Echando a perder se aprende, dicen, pero qué lata que sea con uno.</p>
<p>Entregarle la cabeza a alguien es un acto de confianza. El riesgo es grande, nadie quiere quedar como Chascoberto, por lo mismo aquí algunos tips para reconocer a un buen peluquero.</p>
<p>Partiré diciendo que nada tienen que ver las lucas. Tengo amigas que han gastado hasta treinta lucas por el corte y después se andan quejando. Yo he ido a peluquerías en las que me han cobrado trescientos pesos y he quedado feliz. Así es que punto uno, no pague de más. </p>
<p>Segundo, desconfíe de tanto nombre rimbombante. Eso de estilismo, asesorías de imagen y tanta lesera son puros eufemismos. No aclares que oscureces. Peluquería y listo. </p>
<p>Tercero, y esto es casi de sentido común, antes de escoger a un peluquero, vea cómo lleva su cabello. O sea, si su peluquero tiene el pelo sucio, un corte del terror o las raíces mal teñidas, arranque. Mal podría hacerle un buen corte si ni él mismo luce bien.</p>
<p>Pida consejos, mire a sus amigos. Si alguien tiene el pelo taquilla pregúntele dónde se lo corta. Nada mejor que ir recomendado. Cuando crea tenerlo, y antes de entregarse en sus manos, mírelo trabajar. Debe ser seguro y dejar a los otros clientes conformes. Antes de cortar el pelo, yo me tomo ene tiempo con mi cliente. Le pregunto qué quiere, hace cuánto que no se lo corta, en qué trabaja y si le va a dedicar tiempo al peinado. Mientras, le saco el rollo y analizo el tipo de pelo que tiene, ya sea graso, seco, mixto, etc. Lo que les quiero decir es que no es llegar y pedir un corte. O sea, está bien ir con ideas claras pero no a todos les queda bien cualquier corte y es deber del peluquero decirlo. Si ya es ultra seco, seguro te dirá algunos tips de cómo variar el peinado. Cómo tomarlo para ir a una fiesta o qué producto puedes aplicarte en caso de. Si no lo hace, pídelo. Dos o tres ideas para salir del paso. </p>
<p>Sexo y edad. No debiera decirlo, pero yo prefiero a los hombres. Más si son… Ustedes saben… Medios delicados… Cómo decirlo sin que suene mal. Colitas. Eso, yo prefiero a los colitas. Todas las experiencias que he tenido con ellos son buenas. Trabajan prolijamente, tienen la mano livianita y cachan de estilo. Además son sinceros. Por lo menos los que yo conozco. En cuanto a la edad, depende del corte que se busque. Si buscas algo moderno, obvio, tiene que ser joven. Si quieres algo ondero, ya sea de los sesentas u ochentas, busca alguien mayor, onda peluquería de barrio. Están demasiado a la moda.  </p>
<p>A mí, en lo particular, me molestan los peluqueros que te dan la lata y te interrogan sobre tu vida. Me gusta ir a la peluquería a relajarme y cuando se ponen preguntones como que me siento intranquila. Del otro lado, como peluquera, trato de no incomodar a mi cliente, pero saben? Casi siempre todos terminan contándome sus vidas. Igual yo me entretengo ene. Me gusta conversar. Ser peluquera y periodista es la mejor combinación del mundo. </p>
<p>Ahora, en cuando a la peluquería, al salón de belleza, yo tengo un sueño. Me gustaría tener una peluquería que se llame My Lady (como me bautizaron mis amigos de Aplaplac… digamos que por lo distinguida). Un lugar donde la espera sea agradable y te sientas como el en living de la casa de un bro. Relajado, sillones choris, lecturas modernas y no revistas del año del perico. Nada de arreglos florales rancios ni muchos colores ni espejos. Simple, acogedor. Por ejemplo, que cuando llegues te ofrezcan un traguito, onda pisco sour. Que puedas escoger una peli chora o un documental taquilla. Qué tal un concierto de tu banda favorita? También me gustaría que te dejen fumar. Si se va en lote, juegos de mesa, y por qué no, una mesa de pool. Sería bacán. Mis amigos me dicen que lo que yo quiero es un bar en el que se corte el pelo. Nada más equivocados. Sólo quiero una peluquería a la que a mí, como clienta me gustaría ir, pasarlo bien y salir con un corte más o menos digno. Y a ustedes, cómo les gustaría?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/11/25/ni-un-pelo-de-tonta-me-cortaron-mal-el-pelo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>21</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un Pelo de Tonta &#8211; El pelo de Elvis</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/11/05/ni-un-pelo-de-tonta-el-pelo-de-elvis/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/11/05/ni-un-pelo-de-tonta-el-pelo-de-elvis/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 05 Nov 2008 16:44:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=2270</guid>
		<description><![CDATA[Lo confirmé: se teñía. Gente que fue a su misma escuela y que lo conoció me lo dijo. Mino-mino, Elvis la sigue llevando con sus peinados. Por Lorena Penjean, desde Memphis, Tennessee Esta bien podría ser una declaración de amor de una nerd. Entonces, antes que nada lo aclararé: lo amo. También su pelo y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/niunpelo2.jpg" align="right" />Lo confirmé: se teñía. Gente que fue a su misma escuela y que lo conoció me lo dijo. Mino-mino, Elvis la sigue llevando con sus peinados. </p>
<p>Por Lorena Penjean, desde Memphis, Tennessee </p>
<p>Esta bien podría ser una declaración de amor de una nerd. Entonces, antes que nada lo aclararé: lo amo. También su pelo y su primer look tan rockabily. <span id="more-2270"></span>Creo que su tradicional corte “ducktail”, (cola de pato, o algo así) debiera volver a estar de moda. Qué onda ese jopo tan cool. Hace algunas semanas le corté así el pelo a mi buen amigo Francisco Javier y quedó demasiado mino, eso sin mencionar que con el famoso jopo ganó varios centímetros de altura. Ideal para los bajitos. </p>
<p>En tiempos en los que los hombres usaban el pelo muy corto Elvis se atrevió e impusó un estilo. Y no fue una vez que fue famoso para ponerle colors. No. Desde que iba a la escuela usó su pelo de esa manera, sólo que de su color natural, rubio. Era un nerd, me dicen. Claro, se vestía raro, se peinaba como nadie lo hacía y era más bien solitario. Ya convertido en una celebridad todos comenzaron a imitarlo.   </p>
<p>Entonces Elvis tiñó su pelo. Y lo hizo para aparecer mejor en la tele blanco y negro. Solucionado el problema del color en la pantalla, siguió haciéndolo para parecerse a Marlon Brando y después, para disimular las canas. Me cuentan que una vez fue a un programa de televisión y que estando al aire, de tanto calor con las luces, por su frente comenzó a correr sudor&#8230; de color negro!!! Qué onda el casting. Pobrecito Elvis, eso no podía estarle pasando. El programa cortó sus transmisiones para enchularlo y luego retomar. </p>
<p>Luego se lo tuvo que cortar para ingresar al ejército. Y también me gusta como se veía. En tiempos en que los adorables pokemones suelen gastar horas frente al espejo desordenando su cabello para que luzca “casual”, me gustaría ver más tipos así, pelito corto, limpiecito, ordenanito&#8230; (qué me está pasando!?)</p>
<p>Después vinieron las pelis. Y obvio, me gusta verlo en sus pelis todo el rato. Corrían los años sesentas y su cabellera solía moverse al ritmo de su pelvis ya sea en Hawai o Acapulco. Cool. Amo cuando el jopo se desarma y un coqueto mechón cae sobre su frente. Semi rudo. El año pasado, en Barcelona, pagaron 1250 euros por un mechon de su cabello. </p>
<p>Y si bien me gusta como se ve en esa época tan pop en la que era casi que el Ricky Martin de los sesentas, más me gusta luego del 68, cuando comienza una nueva etapa de su carrera con “The comeback special”, esa presentación en la que viste un espléndido y ajustado traje negro de cuero. Su pelo ya no necesita tanta gomina. Está más chascolín. Y aparece con sus célebres patillas. Madre mía que mino más mino. Tal vez estoy flipando&#8230; (Ayer fui a Graceland y sigo presa de la emoción). </p>
<p>Bueno, estaba que en el 68 comenzaba su mejor época, esa de los trajes blancos y ese bailecito ya más rudo.  Poco a poco deja su pelo crecer. En That’s the way it is, un documental de 1970, su pelo se desordena completamente al ritmo de That’s all right mama. Chascón también se ve bien. Incluso mejor. </p>
<p>Hasta ahora no había hablado de cortes de pelo de hombres y esta puede ser una buena oportunidad (homenaje aparte). Elvis nos propone al menos dos estupendos estilos: el corte cola de pato y luego su variación con el pelo más largo y con patillas. Creo que la mano es usar cualquiera de ellos pero sin gel. Resulta, mi amigo lo usa así, a puro viento. El resultado es óptimo pues además de ganar algunos centímetros de altura, permite que el pelo tenga movimiento. Y ese mechón que tanto me gusta, cayendo sobre sobre un ojo es al menos juguetón. </p>
<p>Lo de las patillas&#8230; Mmm&#8230; No estoy tan segura. O sea, a él le quedaban estupendas, pero para eso hay que tener un hermoso rostro. Al menos ovalado. La idea es verse mino y no parecer un camionero degenerado. Dejémoslo al arbitrio de cada uno. Demás está decir que se necesita tener el pelo liso. O sea&#8230;</p>
<p>Sería. A cortarse el pelo y a rockanrolear.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/11/05/ni-un-pelo-de-tonta-el-pelo-de-elvis/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un pelo de tonta: “Pediculosis”</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/10/29/ni-un-pelo-de-tonta-%e2%80%9cpediculosis%e2%80%9d/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/10/29/ni-un-pelo-de-tonta-%e2%80%9cpediculosis%e2%80%9d/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 29 Oct 2008 03:06:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=2036</guid>
		<description><![CDATA[Cuando tenía quince años una de mis mejores amigas llegó con la mala noticia: tenía piojos. Y lo que era peor, la muy infame nos los había pegado. Así, las tres mejores amigas teníamos una razón más para juntarnos, esta vez, para despiojarnos. Eso sí, nadie debía saberlo. Por Lorena Penjean. Periodista-peluquera. Era verano. Eso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/niunpelo2.jpg" align="right" />Cuando tenía quince años una de mis mejores amigas llegó con la mala noticia: tenía piojos. Y lo que era peor, la muy infame nos los había pegado. Así, las tres mejores amigas teníamos una razón más para juntarnos, esta vez, para despiojarnos. Eso sí, nadie debía saberlo.</p>
<p>Por Lorena Penjean. Periodista-peluquera. </p>
<p>Era verano. Eso nos libraba del suplicio del colegio, pero nos lanzaba a otro: el de las vacaciones. Nosotras nos creíamos la muerte y nos hacíamos las lindas con los chiquillos del barrio. Obviamente esto de tener piojos no nos ayudaba en nada. Entonces empezamos a despiojarnos. P (la que nos contagió) hervía en piojos y liendres. Y tenía el pelo largo y ruliento como la Shakira. Terrible. M, también tenía el pelo largo pero liso y tenía ene, pero nunca tanto como P. Yo, tenía el pelo hasta el hombro y tenía pocas. Verdad. Una que otra liendre loca, nada más. <span id="more-2036"></span></p>
<p>Partimos echándonos Quitoso y Launol. Había que aplicarse el ungüento y dejarlo actuar durante quince minutos. Nosotras nos lo dejamos toda la tarde para que el efecto fuera más potente. Y nos pusimos al sol a fumar escondidas mientras nuestras cabezas se irritaban. Luego, la hora de la verdad, el lavado y a revisar si seguían vivas. ¿Cómo lo sabíamos? Si al apretar una liendre, esta sonaba como un mini mini guatapique. </p>
<p>Mal. Por más que nos aplicábamos “tratamientos” los piojos no se morían. Entonces aplicamos plan B. Fuimos a la farmacia y pedimos lo mejor: Lindano, un líquido que además se usa para tratar la sarna (nadie puede) y que valía menos de quinientos pesos. Bueno, volvimos a la casa y nos echamos. Les juro que el casco se nos caía a pedazos. Nos ardía. Pobre de nosotras si el líquido nos caía en los ojos. Es que se mueren.  </p>
<p>Así, hasta que terminamos con la vida en nuestras cabezas. Pero aún quedaba lo más difícil: sacarnos todo indicio de ella. Así, pasábamos tardes enteras sacándonos requetepatitas muertos y liendres. Y no había caso, la P tenía tanto, pero tanto pelo que no terminábamos nunca. El verano avanzaba y tener liendres nos obligaba a medir nuestras apariciones sociales. Hasta que una tarde llegó mi viejo. Y nos vio en el patio despiojándonos y se quedó de una pieza. “Papá, tenemos piojos, pero filo, lo importante es que ya están muertos y sólo debemos sacar las liendres muertas”.</p>
<p>Recuerdo la cara de mi viejo mirándonos. Tenía la boca abierta y no decía nada. “Ya poh, qué onda, no le pongai color, a cualquiera le pasa”. Y sucedió algo que quedó grabado en mi vida de hija: mi viejo se burló en nuestra cara: “¡Tienen piojos, tienen piojos! Se creen la muerte, se juran minas y tienen piojos”. Con mis amigas nos frikeamos. Demasiado cruel. Nosotras lo estábamos mal. “Si supieran sus amigos”, dijo. Y ahí saltamos como gatas: “ni se te ocurra decirle a nadie jamás en tu vida lo que acabas de ver. Se supone que eres mi papá, deberías apoyarme, lamentarte, decirnos palabras de aliento”, le dije furiosa. Pero no hubo caso, se entró cagado de risa. </p>
<p>Entonces cada vez que estábamos con nuestros amigos, mi papá llegaba con una sonrisa socarrona rascándose la cabeza. Mis amigas me miraban. Teníamos miedo. Nos tenía en sus manos. Yo le hacía señas: era una broma fuera de lugar, de pésimo gusto. Pero él seguía molestándonos delante de los niños que nos gustaban: “Me pica la cabeza”, decía. “Se imaginan tuviera piojos?”. Con mis amigas casi nos desmayábamos. Y mi viejo terminaba: “Pero nada que ver, seguro estoy nervioso, porque… nadie puede tener piojos, verdad?”, decía el muy pesado y se iba. </p>
<p>Menos mal que nunca nos delató, pero por Dios que se burló de nosotras. Hasta grandes. Incluso hasta el día de hoy lo recuerda. Qué rabia porque los piojos son algo supuestamente normal… Pero a quién engaño, nadie que no sea niño puede tenerlos y quedar expuesto a las burlas y comentarios de gente como mi papá. O sea, los piojos son sinónimo de suciedad. Punto. Son asquerosos. De solo recordarlos me pica la cabeza.  </p>
<p>El tratamiento es largo y bien latero. Pasa que un piojo pone chorrocientos de huevos (liendres) al día. Y para asegurarse de que queden bien pegados al casco y tengan una temperatura óptima para desarrollarse, le ponen una suerte de cemento que hace muy difícil su extracción. </p>
<p>Los piojos son parásitos de color negro, alargado. Como una mosca famélica pero sin alas. O sea, los piojos no vuelan, pero saltan heavy. Es así como se contagian.<br />
Tienen tres pares de patas que terminan en garfios para sujetarse mejor de cada pelo y se ubican preferentemente en la nuca y detrás de las orejas. Buscan calor los perlas y se alimentan de sangre. Guácala. Los piojos viven cerca de quince días y ponen más de 200 huevos.  </p>
<p>Tratamientos: hace ene años, los que se contagiaban con piojos eran tratados con bencina o parafina. Y se los envolvía con una bolsa durante toda la noche para que hiciera efecto. Además de matar los piojos, la parafina dejaba a los pobres cabros medio aturdidos, con el casco irritado a mango y el pelo bueno para nada. Eso era cuando no los rapaban al cero. De todas las lociones que usé lejos la mejor fue el Lindano, además era ultra barato. Pero me acabo de enterar que lo han sacado del mercado porque en algunos casos (seguro idiotas que se lo echaron mal o que no debían usarlo) produjo cefalea, convulsiones y parestesias (¿?). Bueno, ya no hay Lindano y sólo quedan las marcas tradicionales que nunca funcionan a la primera y que son demasiado caras. Pero encontré algo bacán: se llama Cuasia, que es una hierba que mata los piojos. Se puede comprar en esos puestos que hay en La Vega. El sistema es bien simple, se hierve y se pone en el mate. Pero lo que yo recomiendo es comprar la loción preparada, es económica y funciona estupendamente. </p>
<p>Del despiojado: cuando las liendres están muertas se pueden sacar a mano (valor) o con un peine de metal. En ambos caso lo mejor es ayudarse con vinagre en el enjuague porque las suelta. Hay que tener ene ojo con esta parte del proceso. O sea, ya están muertas, pasaste piola y te cachan porque llevas una liendre muerta. No. Hay que sacarlas porque conforme el pelo crece se van alejando del casco quedando así más expuestas. Si a eso le sumamos que una vez muertas cambian su color medio café por un blanco novia… Todo mal. A sacarlas de una. </p>
<p>Lo que sigue: una vez terminado el tratamiento hay que repetirlo una semana después. Uno nunca sabe y es mejor asegurarse. También hay que cambiar las peinetas y hervir la ropa de cama y las toallas, no vaya a ser que quede un piojo loco por ahí. </p>
<p>Así con los piojos. Mala onda. Que nadie nunca te vea uno. Ah, y además de cuidarte del contagio, sé prolijo con tu higiene capilar. Obvio, lávate el pelo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/10/29/ni-un-pelo-de-tonta-%e2%80%9cpediculosis%e2%80%9d/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>31</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un pelo de tonta: &#8220;No lo dudes más, decídete&#8221;</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/10/22/ni-un-pelo-de-tonta-no-lo-dudes-mas-decidete/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/10/22/ni-un-pelo-de-tonta-no-lo-dudes-mas-decidete/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 22 Oct 2008 06:26:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=1710</guid>
		<description><![CDATA[Es lo que hay, chicas. Ser baja y medio robustita es la condición de muchas chilenas. Yo soy así, -ultra mina, todo el rato-, pero apenas friso el metro sesenta y me la paso en la quemada con los kilos. Y siempre pensé que tener el pelo largo me estilizaba. Nada que ver. La contextura [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/niunpelo2.jpg" align="right" />Es lo que hay, chicas. Ser baja y medio robustita es la condición de muchas chilenas. Yo soy así, -ultra mina, todo el rato-, pero apenas friso el metro sesenta y me la paso en la quemada con los kilos. Y siempre pensé que tener el pelo largo me estilizaba. Nada que ver. La contextura es vital a la hora de hacerse de un buen corte. Por lo mismo, aquí algunos consejos para que te atrevas y cortes tu pelo. Harto cuello y orejita coqueta. Qué onda Josephine Baker, Mía Farrow o Halle Berry. Prepárate, que te van a mirar. <span id="more-1710"></span></p>
<p>Por Lorena Penjean, periodista-peluquera</p>
<p>Fue en los años veinte que las mujeres se cortaron el pelo como expresión de liberación e independencia. Comenzaban a trabajar y además de buscar comodidad, se hicieron de actitud. Y vaya que la consiguieron.  Años locos onda charleston, de cigarrillo en mano y esa coqueta falda tableada. Nacía la femme fatale, esa mujer sexy y agresiva que veía al hombre como su igual. Que lo desafiaba. Es la era del magnífico corte garzón. Tan chic. O sea, es cosa de mirar fotos de la estupenda Josephine Baker. Onda cabaret. O las versiones de Catherine Zeta-Jones y Renée Zellweger en la película “Chicago”. Ya en los sesentas tenemos a Mia Farrow en “Rosemary’s Baby” y a la delgadísima modelo Twiggy. Pelo corto-corto. Todas bellas-bellas. </p>
<p>Veamos. Como lo dije, el pelo corto es el ideal para las mujeres bajas de contextura robusta puesto que libera el cuello estilizando la figura. Por el contrario, el pelo largo lo acorta y achata. Valor. Cortarse el pelo la lleva pero no es llegar y hacerlo. Una vez buscando el look Sheena Easton terminé como cabro chico pelusón. Igualita a Gokú. Desconocía algunas cosas que ahora comparto con ustedes: </p>
<p><strong>Forma de la cara</strong>: Un buen corte persigue dejar un rostro ovalado. Si tienes la cara cuadrada debes evitar las melenas de líneas rectas de manera de suavizar los ángulos con chasquillas y formas redondas, suaves. Si tienes el rostro redondo olvídate de ellas. Jamás. Debes buscar un corte desflecado hacia las mejillas, con capas, de manera de crear la ilusión de ángulos ahí donde no existen. </p>
<p><strong>Tipo de pelo</strong>: No tiene sentido que busques el look de Victoria Beckham si eres ultra crespa. Parecerás poodle. Ya lo dijimos: aceptar el pelo que uno tiene es la base de un buen look. Sólo así podemos sacarle partido. Lo demás, es una batalla perdida y con el pelo corto ni hablar. No hay la posibilidad de hacerse una cola de caballo. La idea de llevar el pelo corto además es sentirte cómoda. Si termina por ser un fastidio mejor no lo hagas. </p>
<p><strong>Conseguir un buen peluquero</strong>: A mi juicio, lo más difícil. O sea, vas y pides un corte carré desflecado y sales como la Lady D. Busca un peluquero joven y antes de entregarle la cabeza mira cómo salen las otras clientas. Pero por sobre todo, ten ideas claras y realistas sobre lo que quieres. Cuando llegues a su salón dile lo que buscas, escucha lo que te recomienda y transa. Pregúntale sobre los cuidados que deberás tener, los productos que necesitarás, el tiempo que te demandará antes de salir de casa. Ahí recién toma la decisión. El típico problema de los cortes desastrosos es el día después. Que no te pase eso. </p>
<p><strong>Consideraciones finales</strong>: el pelo corto es una jugada solo para audaces. Hay quienes sostienen que quita feminidad. Yo les respondo que da actitud. Pregúntenle a mi buena amiga Patana (Jani Dueñas). La lleva con su look emo-punki-pokemón. Juguetón. Por ahí leí que el pelo largo le dice a los hombres que eres toda una lady, una damita. El pelo corto los hace dudar. O al menos, preguntárselo. Me tinca. </p>
<p>Las melenas la están llevando. Yo me hice una ultra loca, irregular, larga adelante y corta y elevada en la nuca. Mi único cuidado es chasconearme. Cuando quiero variar o me la aliso, o me pongo un pañuelo taquilla. </p>
<p>El pelo corto implica mostrar el rostro, lucir tus rasgos, aplicar ojitos, mostrar cuello. También es más práctico y fácil de llevar. Vamos, córtate el pelo, hazte de un buen escote o una camisa mao. Empieza el verano. Ponle piel. Te van a mirar más. ¿Estás preparada?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/10/22/ni-un-pelo-de-tonta-no-lo-dudes-mas-decidete/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>22</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un Pelo de Tonta: &#8220;Ni un brillo&#8221;</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/10/15/ni-un-pelo-de-tonta-ni-un-brillo/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/10/15/ni-un-pelo-de-tonta-ni-un-brillo/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 15 Oct 2008 04:48:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=1521</guid>
		<description><![CDATA[Azuzada por lo caro y taquilla de los productos 100% naturales decidí fabricar los míos. Estaba embalada. El plan era perfecto: los metería a un frascos choris, así como de jarabes, les haría una etiqueta ondera y se los regalaría a mis amigos. Se llamarían My Lady. Por Lorena Penjean, periodista-peluquera Si hay minas que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/pepepelos1-180x133.jpg" align="right" />Azuzada por lo caro y taquilla de los productos 100% naturales decidí fabricar los míos. Estaba embalada. El plan era perfecto: los metería a un frascos choris, así como de jarabes, les haría una etiqueta ondera y se los regalaría a mis amigos. Se llamarían My Lady.  </p>
<p>Por Lorena Penjean, periodista-peluquera</p>
<p>Si hay minas que venden jabón de carbón, que no es otra cosa que champú natural con carbón molido, por qué yo no, ah? Quillay, miel, manzanilla y, bueno, carbón, serían mis ingredientes. Cuento corto: la empresa no prosperó… <span id="more-1521"></span></p>
<p>Pasa que entre estar toda una tarde dando jugo con la lesera (que la olla, que licuando, que hirviendo o colando) o ir a Casa Pichara y comprar en un tris diez lucas de productos… O sea… No hay por donde perderse.  </p>
<p>Bueno, lo que les quiero contar esta semana es que después de haber aprendido a lavarlo, cepillarlo y masajearlo, uno puede darse una ayudita con algunos productos. Hay para cada tipo de cabello: rizado, seco, teñido, mixto, opaco, etc…Y lo mejor de todo es que hay de todos los precios. Acá algunos datos, que como bien saben, se fundan en la experiencia y observación participante de esta reportera-peluquera.   </p>
<p><strong>Frizz</strong>: el frizz no es otra cosa que el resultado de hebras capilares cuyas cutículas quedan abiertas de modo que tienden a juntarse enredando el pelo y aumentando su volumen. Esto se acentúa con la humedad. Yo padezco de este insoportable efecto y además de darme un último conchazo con agua fría (sugiero repasar la columna del lavado), uso productos para el frizz puesto que además de bajar los pelos locos, los dejan ultra suavecitos y brillantes. Partí con el St. Ives. Cuesta como cuatro lucas y es re bueno. Viene en un frasquito chiquiturri y con un par de gotas basta. Buscando comodidad y economía seguí con el TRESemmé (no frizz ultra light) que viene en spray. Anda por ahí en el precio y es menos viscoso que el anterior. También huele bien. Pero la última maravilla que encontré se llama Light y es de Elgon. Vale un pelín más pero están bien pagados (siete-ocho lucas). Si bien no es un anti frizz propiamente tal, funciona como uno, y además, restaura las puntas quebradizas. Es que se mueren. Cuando corto el pelo suelo terminar la sesión con este producto. Es demasiado taquilla. Hace un par de días se lo apliqué a mi buen amigo Francisco Javier (un colorín mino de jopo onda Morrisey) y flipó. Bueno, bueno. Diez estrellitas para este producto. </p>
<p><strong>Sol</strong>: los expertos recomiendan usar bloqueador solar en el pelo. Yo no. O sea, hace ene bien protegerlo pero… Qué asco más grande. Piscina, cloro, playa, arena… con un ungüento en la cabeza que conforme se calienta adquiere vida? Paso. Recomiendo atinar con pañuelos buscando el look Jackie Kennedy, gorras varias y masajearlo habitualmente para devolverle la vitalidad que el verano quita.  </p>
<p><strong>Del alisado</strong>: La plancha hace fatal. Punto. Y hay minas que se la pasan todos los días. Pobres.¿Acaso no han sentido el olor a quemado que sale cada vez que la maquinita pasa por su pelo? Bueno, eso es lo que hace: lo quema. Yo recomiendo no usarla porque en verdad que hace muy pero muy mal. Pero si no puedes vivir sin ella, bueno, hazlo pero no tan seguido, aprovecha de variar y sal crespa de tu casa un día. También hazte masajes y compra un producto para usar antes del alisado. Yo me compré uno para aplicar antes de hacer brushing y me costó como siete mil pesos. Se llama alisador temporal y su gracia, además de facilitar el alisado (mega taquilla) protege y da brillo al cabello. Se aplica con el pelo húmedo, antes del alisado y en una cantidad equivalente al de una moneda de cien pesos. Nada más.  </p>
<p><strong>Pelo opaco o sucio</strong>: un compañero de clases en el instituto de peluquería que ya peinaba a modelos y minas de la farandulilla me mostró este invento. Se llama brillo. Así tal cual, un producto que deja el pelo más seboso, ese del que se resbalan hasta los gatos, en un rayo de sol. Me lo mostró y efectivamente funciona. En casos de extrema urgencia, bueno, úselo. Lo que yo recomiendo es lavarlo seguido. Pelo limpio ante todo.  </p>
<p><strong>Ampollas reparadoras</strong>: son lo mejor. Y las hay desde los seiscientos pesos. Son tratamientos intensivos que en un minuto dejan el pelo grosso (restauran y revitalizan). Pelo recién lavado, se rompe la ampollita y se aplica de manera uniforme en el pelo. Listo. A bailars. Doce estrellitas y una carita sonriente.  </p>
<p><strong>Lacas</strong>: nada que decir, están en desuso. Igual yo tengo una, para hacer peinados, onda jopos medio punkis. En ocasiones especiales es la recomendación. Las chasquillas arañas pasaron de moda y  sólo recordar esa tirantez, el aroma y esa caspita que sale de tanto echarse me pica la cabeza. Mal. Si han de comprarse una escojan una de fijación suave y sin ese olor tan pestilente.  </p>
<p><strong>Gel</strong>: Si no baila tango, ni de broma. O sea, nada más mata pasiones que un hombre con gel en el pelo. Perdonen amigos que lo usan, pero es bien flaytongo. Ese efecto mojado, duro y sin gracia no se lo recomiendo a nadie. O sí, a mis enemigos. Suéltese el pelo.  </p>
<p><strong>Ceras</strong>: puede ser que no las sepa ocupar o que las que hayan caído a mis manos sean las más rascas, que es lo más probable, pero la verdad es que no recomiendo nada que en vez de dejar el pelo taquilla lo deje medio pegoteado, pesado, sin movimiento y medio tiesón. Sé que lo pokemones se la hacen rechupete para fijar esos relamidos mechones hacia su frente. Y bueno, es el estilo.  </p>
<p>Así con los productos, pues. Me encantan. Si logro engrupirlos y que se hagan de uno, les va a pasar lo mismo. Y aunque la idea de fabricar los míos no prosperó, aún no pierdo las esperanzas. Tal vez este verano.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/10/15/ni-un-pelo-de-tonta-ni-un-brillo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>16</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un Pelo de Tonta: &#8220;Mi buen amigo Pelao&#8221;</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/10/08/ni-un-pelo-de-tonta-mi-buen-amigo-pelao/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/10/08/ni-un-pelo-de-tonta-mi-buen-amigo-pelao/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Oct 2008 04:11:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=1294</guid>
		<description><![CDATA[Por Lorena Penjean, periodista-peluquera Una antigua receta egipcia contra la calvicie, consignada en la Historia de la Peluquería escrita por Cristina Sans, consistía en hacer un ungüento con órganos genitales de perro, excremento de moscas, suciedad de las uñas de un hombre y un ratón hervido en grasa, para luego aplicar en la cabeza y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/pepepelos1.jpg" align="right" />Por Lorena Penjean, periodista-peluquera</p>
<p>Una antigua receta egipcia contra la calvicie, consignada en la Historia de la Peluquería escrita por Cristina Sans, consistía en hacer un ungüento con órganos genitales de perro, excremento de moscas, suciedad de las uñas de un hombre y un ratón hervido en grasa, para luego aplicar en la cabeza y dejarlo hasta que apestara. Aquí algunas soluciones algo más modernas contra la alopecia. <span id="more-1294"></span></p>
<p>La última vez que vimos a nuestro buen amigo Pelao, algo extraño tenía. Y lo miramos y examinamos de pie a cabeza ene rato. Se veía más mino que de costumbre. Algo se había hecho pero no dábamos con qué. Pensamos que era el resultado de sus comentados éxitos profesionales. La leva, qué duda cabe. También que su novia tenía buena mano (esa opción sonó con fuerza). Él sólo sonrió socarrón y calló. Y la reunión siguió su curso hasta que alguien, todavía suspicaz con el tema, exclamó: “El pelo!!! Pelao tiene pelo!!!”. Eso era, Pelao, nuestro buen amigo que en la escuela tenía entradas hasta la coronilla, ahora tenía pelo. Era un milagro.   </p>
<p>Él, un gran bromista, quiso bajarle el perfil al tema. Era que no. Pero su chica contó su logro: después de escuchar que el hermano de Pelao había tomado tomó Finasteride, ella partió a la farmacia y le compró una caja a su mino (18 mil pesos la de 30 comprimidos, 38 mil la de 90). Los méritos, que quede claro, son de ella. El repertorio de tallas fundado en los mitos sobre este tratamiento no tardó en comenzar hasta que Pelao, ya medio frikeando, sentenció con voz firme: “No, no me han salido tetas y el niño me sigue funcionando”. </p>
<p>Bueno, a propósito del interés que genera el tema, según me lo han hecho saber mis amables lectores, lo llamé para que me contara más, esta vez, sin bromas.</p>
<p>Pelao me cuenta que el tratamiento con finasteride es la raja. Que detiene la caída del cabello en hombres con alopecia (asunto comprobado por estudios científicos) y que “germina pelo donde puede germinar, como el factor engrudo” (¿?).</p>
<p>Desde que lo empezó a tomar se demoró seis meses en ver resultados. Luego descansó unos meses y ahora está de nuevo en la misma. Al tratamiento con la famosa píldora le suma el champú para reducir la caída del cabello de Vichy que revitaliza el folículo piloso. Pelao se peina.</p>
<p>Gracias a él, en realidad a su chica, llegué a otro hombre que le ha torcido la mano a la calvicie. De hecho es un melenudo de pelo ultra lindo. Y un gran estudioso del tema. “Ésta cosa no se improvisa”, me dijo muy apasionado. “Lo importante de esto es llegar a tiempo, cuando el problema todavía tiene solución”, prosiguió. Él, a los veinte años, cuando cachó que se le caía el pelo, consultó a un especialista y se hizo un examen en el que le sacaron cien pelos y estudiaron su crecimiento, proporción y proyección. Resultado: perdía un 7% por sobre lo normal (que va de ochenta a cien cabellos diarios). Si bien no era nada aterrador, la tendencia indicaba que podía empeorar y eso no le podía suceder por nada del mundo. Ama su pelo, también sus dientes. Entonces, y siempre bajo supervisión médica, tomó aminexil (otro fármaco), luego se inyectó cidotén rapilento en el cuero cabelludo (un corticoide que según él no duele y cuyo valor es de 20 lucas para tres sesiones, las consultas se las reembolsa la Isapre) y terminó con la finasterida. A su juicio, lejos lo mejor.  Tan bien le ha ido con su pelo que se da el lujo de alisarlo dos veces al año, se lo corta cada noventa días y se hace masajes. </p>
<p>Ahora, si te gusta tu pelada y crees que evitar la caída del cabello usando productos y pidiendo ayuda a especialistas es muy… digamos cola… Bueno, lo mejor es asumirla tal cual es evitando ese efecto parrón que tanto se hacen los viejos y que consiste en peinarse los pocos pelos que quedan hacia el lado del frontal. Atroz. Tampoco sirve mucho la gorra. O sea, disimula heavy pero andar toda la vida con una encima dejando crecer sólo el pelo de la nuca es medio latero, ¿no? Dignidad ante todo. Consejo final: pelarse de frentón. Mi buen amigo Lucho lo hace y se ve muy mino. Tincúo, como diría mi mamá.  </p>
<p>En resumen, la alopecia, definida por La Real Academia Española como: &#8220;caída o pérdida patológica del pelo&#8221; (voz que viene del latín zorro, aludiendo al animal que pierde su pelo dos veces al año), tiene solución, pero es importante dejar de lado las recetas caseras (onda anticonceptivos en el champú, cortarse el pelo en luna llena, etc) y aplicarse con un buen dermatólogo. Al que quiere celeste, que le cueste.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/10/08/ni-un-pelo-de-tonta-mi-buen-amigo-pelao/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>14</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un pelo de tonta: &#8220;A mi me gusta andar de pelo suelto&#8221;</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/10/01/ni-un-pelo-de-tonta-a-mi-me-gusta-andar-de-pelo-suelto/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/10/01/ni-un-pelo-de-tonta-a-mi-me-gusta-andar-de-pelo-suelto/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Oct 2008 14:46:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=1142</guid>
		<description><![CDATA[Los probé yo misma. Nada de menjunjes extraños. Nada que huela a problemas. No más de un ingrediente que además tenga la condición de ya estar en casa. Acá simples recetas para masajes caseros que en 15 minutos garantizan brillo y suavidad. Vamos, soltá tu pelo. Limón para el pelo graso: Tenía un profe tan [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/10/pepepelos.jpg" align="right" />Los probé yo misma. Nada de menjunjes extraños. Nada que huela a problemas. No más de un ingrediente que además tenga la condición de ya estar en casa. Acá simples recetas para masajes caseros que en 15 minutos garantizan brillo y suavidad. Vamos, soltá tu pelo.  <span id="more-1142"></span></p>
<p><strong>Limón para el pelo graso</strong>: Tenía un profe tan ruin, tan miserable y artero, que se jactaba contando que cuando le tocaba atender a peruanos (peruanitos les decía el infame), les lavaba el pelo con lavalozas sin que se dieran cuenta porque la grasitud que traían no se la sacaba con nada. No viene al caso contar las discusiones en las que me enfrasqué con él. Primero porque el muy imbécil siempre me dejaba con la boca cerrada tirando a la mesa argumentos como la experiencia, trayectoria y por último, el libro de notas. Segundo, porque de esta amarga anécdota me quedó dando vueltas qué onda el limón como desengrasante. Y como que en un segundo, -ayudada por Google, obvio-, todo tuvo sentido: desde los detergentes que le llevan limón hasta las famosas aguitas perras quema-grasas. Entonces, recomiendo una vieja receta para el cuidado del pelo graso: moler en la juguera un par de limones, pomelos o naranjas (pelo hasta el hombro) y aplicar esa mezcla sobre el cabello sucio. Luego masajear suavemente desde el cuero cabelludo hacia las puntas. Dejar actuar durante 15 minutos envolviendo la cabeza con Alusa y finalmente lavar con un buen champú antigrasa haciéndole empeño al último conchazo con agua fría de cuyos beneficios ya les conté. Evitar secarlo con secador y cepillarlo. Como bonus para el lavado habitual del pelo graso recomiendo unas gotitas de vinagre en el último enjuague. UNAS GOTITAS, nada más. </p>
<p><strong>Aceite de oliva y paltas para el pelo seco</strong>: yo tengo el cabello seco y es una lata. Si bien me brilla como que luce tieso, “tenaz”, como diría mi profe. Lavármelo todos los días no me ayuda en nada. Pero qué más da, para hidratarlo tengo dos no tan secretos que son descueve: uno, aceite de oliva. Directo desde la cocina a mi pelo sucio, en especial a las puntas que son las que más se resienten. Agarro la botella y pum pa’l pelo. Así sin más. Luego, lo envuelvo en Alusa y espero quince minutos antes del lavado. Otro: la palta que se muele y lo mismo. Matanga. Quince minutos, lavado, conchazo con agua fría y listo. Es que se mueren lo rico que queda. Suave, brillosito. Una forma de reforzar los efectos es aplicando calor con el secador sobre el pelo cubierto con alusa. El calor favorece la absorción de los aceites que intentamos enchufarle a nuestro cabello. No es recomendable usar secador para secarlo (estamos tratando de hidratarlo y no resecarlo más). Ni hablar de brushings ni cosas raras. Masaje, lavado y a lucirlo tal cual, así medio salvaje. </p>
<p><strong>Tengo mis dudas</strong>: huevo y miel. Cuando chica una vez me hice un masaje con huevo y como suelo lavarme el pelo con agua para pelar chanchos el huevo se anduvo cociendo y se formó en mi cabeza algo así como un omelette de pelos. Asqueroso. Me costó un kilo sacármelo. Olía fatal. Estaba en eso cuando alguien me dijo que ese olor sólo se pasaba con vinagre y era que me dijeran. Agarré papa y vamos echándonos vinagre. Me fui al cole oliendo a fonda guachaca, onda vino y huevos duros. No sé, conozco a ene gente que le resulta lo del huevo pero dada mi experiencia, paso. Me gusta más la mayonesa. También hidrata grosso. Ah! Ni el huevo ni la mayo están permitidos para el pelo graso. O sea sí, si lo que quiere es arruinarlo aún más. De la miel… Mmm… Es tan re pegajosa y cuesta tanto aplicarla que también paso. Casi siempre hay que mezclarla con otros ingredientes y ahí como que me viene la modorra. Ya lo dije, nada que huela a problemas.</p>
<p><strong>Consideraciones finales</strong>: como vimos, esto de los masajes no tiene por qué ser una complicación. Son sólo quince minutos a la semana. Quince. Pero también podemos ponerle color y hacer de ellos un cariñito, un rito chori después de una semana del terror. Noche, tina, velas, un traguito y un pucho. Qué rico… Si existe alguien, un mino, por ser,  que gentilmente se ofrezca para masajear tu cabello… O sea, qué onda que no lo haces?!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/10/01/ni-un-pelo-de-tonta-a-mi-me-gusta-andar-de-pelo-suelto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>12</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un pelo de tonta: &#8220;Del cepillado&#8221;</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/09/24/ni-un-pelo-de-tonta-del-cepillado/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/09/24/ni-un-pelo-de-tonta-del-cepillado/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 24 Sep 2008 08:01:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnas y Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Cepillado]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=906</guid>
		<description><![CDATA[Tener un pelo bonito es utra fácil. Parte con el lavado y sigue con el cepillado. Y cuando hablamos de cepillarlo no nos referimos a peinarlo (que es más bien lo último que hacemos antes de salir de casa), no, hablamos de un simple ejercicio que las viejas antiguas solían hacer antes de acostarse. ¿Por [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/09/pepepelos.jpg" alt="" align="right" />Tener un pelo bonito es utra fácil. Parte con el lavado y sigue con el cepillado. Y cuando hablamos de cepillarlo no nos referimos a peinarlo (que es más bien lo último que hacemos antes de salir de casa), no, hablamos de un simple ejercicio que las viejas antiguas solían hacer antes de acostarse. <span id="more-906"></span>¿Por qué? Muy sencillo: porque al cepillarlo lo limpiamos (ayudándonos a evitar el lavado tan frecuente, que como ya vimos hace ultra mal), porque estimulamos las glándulas cebáceas transportando desde la raíz hasta las puntas los aceites naturales que necesita nuestro cabello para evitar que se quiebren las puntas y que lo hacen lucir brilloso y saludable. Al cepillar, también activamos a circulación de la sangre del cuero cabelludo, acción que algunos incluso sostienen, ayuda a que el pelo crezca más rápido. ¿Qué tal? <!--more--></p>
<p>Para empezar necesitaremos un cepillo. Recomiendo los de cerdas naturales (los de jabalí son exquisitos y los hay desde tres hasta diez lucas). Como sus puntas son medio duras, estimulan de manera perfecta el cuero cabelludo. También te servirá cuando quieras hacerte un brushing. Ya hablaremos de eso.</p>
<p>Ahora a cepillar. Pero no es llegar y hacerlo a tontas y a locas. Primero desenredaremos el pelo desde las puntas hacia la raíz. Suavecito para no dañarlo. Cuando ya está desenredado empezar a cepillar. Desde la raíz a la punta. No sirve desde la mitad del pelo, debe ser desde la raíz. Largo y tendido. Semi enérgico. No se trata de quedar con el casco en las manos pero sólo haciéndolo con firmeza se estimula la raíz y se transporta el aceite hacia las puntas. Tenía una tía que por las noches, luego de cepillarlo, se ponía un pañuelo de seda y se acostaba. Se veía demasiado chic. Y a otro día el pelo le quedaba grosso.</p>
<p>Si tienes el pelo graso es mejor que no lo hagas porque estimular las glándulas cebáceas te hará un flaco favor. Tranqui. Ya hablaremos cómo cuidar tu pelo.</p>
<p>Otra salvedad es no cepillarse con el pelo mojado porque está más frágil y por lo mismo es más fácil dañarlo. Conviene hacerlo antes de lavado, así, cuando salgas de la ducha lo tendrás listo para peinar y lucir.</p>
<p>Puedes cepillarte el pelo en la cama, mientras vez tele. Si tienes un mino o un hijo que se ofrezca para hacerlo, descueve. Es como un cariñito. Pruébalo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/09/24/ni-un-pelo-de-tonta-del-cepillado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un pelo de tonta: &#8220;Rico, suave&#8221;</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/09/17/ni-un-pelo-de-tonta-rico-suave/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/09/17/ni-un-pelo-de-tonta-rico-suave/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Sep 2008 10:03:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnas y Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>
		<category><![CDATA[Pelos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.theclinic.cl/?p=673</guid>
		<description><![CDATA[Amo el pelo limpio. Quién no. O sea, hay pocas cosas más decidoras de una persona que un pelo sucio, opaco, grasoso. Nadie puede. Ni hablar de cuando uno está pinchando y entre abrazos apretados y cariñitos se encuentra con un pelo que cuesta acariciar y que huele mal. Como que la mano no pasa, que se queda atascada, enredada. Atroz.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/09/Cabello-123.jpg"><img class="size-full wp-image-42021 aligncenter" title="Cabello 123" src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/09/Cabello-123.jpg" alt="" width="380" height="379" /></a></p>
<p><span id="more-673"></span></p>
<p>Por Lorena Penjean, periodista-peluquera.</p>
<p>Entonces, hablaremos de cómo lavarlo. Ya sé, estarán pensando que le pongo color y que me sobreactué con el tema. Me pasó lo mismo en mi primera clase de peluquería cuando el profe empezó a dictar: “Unidad 1: El lavado. Al margen, la importancia del champú”. Casi me desmayo, o sea hello. Pero es verdad, aprender a lavarse el pelo es bacán porque te queda al tiro lindo. Veamos.</p>
<p>Partiré diciendo que no es llegar y lavárselo. Tiene su ciencia. Primero NO hay que lavárselo todos los días. Eso dicen los expertos. Pero mal podría yo hacer eco de ese postulado. Pasa que yo me lo lavo todos los días. Odio no lavármelo, como que me persigo y creo que se me ve cerdo. Como que me pica. Además fumo, entonces el olor a cigarro lo siento desde la esquina. Pero no está bien. El pelo hay que lavarlo máximo tres veces a la semana porque al lavarlo todos los días sólo se consigue secarlo (el champú no es otra cosa que detergente), podrir la raíz y hacer que los aceites naturales que expele el cuero cabelludo, y que son tan necesarios para hidratarlo, no cumplan su función. Pero bueno, lo de la frecuencia lo dejaremos al arbitrio de cada uno. Lo más importante es que se lo lave.</p>
<p>Dos, del agua. Mi profe dice que hay que lavárselo con agua tibia a helada. Pero tampoco lo hago. Pucha la peluquera, pensará usted. Yo también. Pero es que da frío. No sé, si usted puede hacerlo, vaya. Si es de los que sufre friosis como yo, lávelo como quiera, con agua para pelar chanchos, pero péguese un último conchazo con agua fría. Queda ultra brillante. Pasa que el agua fría sella la cutícula mientras que el agua caliente la deja abierta, más propensa al frizz y opaca.</p>
<p>Escoja un champú adecuado para su cabello. Por ejemplo, si tiene el pelo seco y usa champús cítricos, felicidades, lo está arruinando. Lea e infórmese. Hay para todos los pelos, desde rizados hasta teñidos, secos o grasos.</p>
<p>Ahora al lavado. Uno, luego del agua, aplicarse el equivalente al tamaño de una moneda de cincuenta pesos. Nada más. NUNCA RESTREGAR. Ese ejercicio de chasconearse para sacar espuma es pésimo, quiebra el pelo, lo maltrata innecesariamente. Sólo hay que aplicar y luego masajear desde la raíz hasta las puntas, mechón por mechón, como esparciendo. De arriba hacia abajo, siguiendo la caída natural del cabello. En esta primera aplicación no saldrá mucha espuma pero no importa porque luego de enjuagar iremos por la segunda aplicación, la de la limpieza profunda, esto es, repetiremos la aplicación del champú. Esta vez saldrá ene espuma. Ahora el pelo está limpio. ¿Cómo asegurarse? Pues suena como cuando uno lava los platos, como un chirrido.</p>
<p>Cabe señalar que hay que aclarar con mucha agua. Abundante agua como sale en las indicaciones de los productos. La mayoría de los pelos que no brillan es por eso, porque están mal enjuagados. En muchos casos, la caspa tiene el mismo origen.</p>
<p>Luego, aplicar bálsamo, ahora también llamado acondicionador. Sólo así quedará sedoso. La manera correcta de hacerlo es desde la mitad del cabello hacia abajo. Nunca desde la raíz. Tampoco hay que aplicar mucho, con el equivalente al tamaño de una moneda de cien pesos basta (siempre he hablado del largo a los hombros). Masajear de igual manera que el champú, esto es, sin chasconearse, por el contrario, hacerlo con mucha suavidad. Yo lo dejo actuar unos minutos mientras me baño. Onda jabón. Así le doy más tiempo sin perderlo yo. Finalmente enjuagar con harta agua, siempre procurando seguir la caída del pelo. Ya dije lo del último conchazo con agua fría que además despabila y si nos vamos en la ultra volada, también tonifica los músculos del cuerpo. Algo así como un shock de pesas.</p>
<p>Luego viene el secado. Y lo mismo: no restregarse. Basta con apretarlo suavemente con la toalla. El secador no es ni tan bueno. Seca el pelo. Recomiendo usarlo sólo cuando es necesario. Pero si lo hace y tiene un secador pro, dar una última repasada con aire frío.</p>
<p>Un buen lavado asegura un pelo sano, lindo y brillante. Si lo hace bien ya con los días ni siquiera necesita secador ni nada. Es decir, al seguir estos consejos no sólo lavamos sino que moldeamos. Luego, aplicar algún producto tipo silicona o reparador de puntas o de esos típicos para el frizz. Son descueve, el pelo queda brillosito, suavecito y olorocito. Ya les contaré en profundidad los pro y contra de todo lo que son los productos. Por lo pronto lávelo y lúzcalo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/09/17/ni-un-pelo-de-tonta-rico-suave/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>25</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni un Pelo de Tonta: &#8220;Sin pelos en la lengua&#8221;</title>
		<link>http://www.theclinic.cl/2008/09/11/ni-un-pelo-de-tonta-sin-pelos-en-la-lengua/</link>
		<comments>http://www.theclinic.cl/2008/09/11/ni-un-pelo-de-tonta-sin-pelos-en-la-lengua/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Sep 2008 03:40:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lorena Penjean</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Ni un Pelo de Tonta]]></category>
		<category><![CDATA[Pelos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://devtheclinic2.i2b.cl/?p=253</guid>
		<description><![CDATA[¿Por qué cuidar el pelo? Porque es sencillo, porque es la raja ver un pelo lindo, porque es el marco de nuestra cara –como diría mi profe, ultra cursi pero cierto- y, porque, como me explicó la psiquiatra, dice mucho de las personas. Por Lorena Penjean, periodista-peluquera Bueno, tal vez exagero, pero lo que quiero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.theclinic.cl/wp-content/uploads/2008/08/pelos2.jpg"></p>
<p>¿Por qué cuidar el pelo? Porque es sencillo, porque es la raja ver un pelo lindo, porque es el marco de nuestra cara –como diría mi profe, ultra cursi pero cierto- y, porque, como me explicó la psiquiatra, dice mucho de las personas. <span id="more-253"></span></p>
<p><font size=1>Por Lorena Penjean, periodista-peluquera</font></p>
<p>Bueno, tal vez exagero, pero lo que quiero decir es que es tan re fácil y entretenido hacerlo que bien vale la pena. No se trata de andar como recién salido de la peluquería, no, por nada del mundo, eso no es cool. Se trata de dar con un buen corte y después, que se vea brilloso y suave.</p>
<p>¿Han visto cosas más mata pasiones que un pelo sucio, grasoso o con caspa? ¿Se han fijado que cuando uno anda medio frikeado el pelo se pone feo, como de perra envenenada? ¿Cuándo fue la última vez que te dijeron que tenías el pelo lindo, que te quedaba bien ese peinado? Preocúpate. </p>
<p>Desde que me metí en esta volada de la peluquería he descubierto un mundo insospechado. Verdad. Como que le quiero cortar el pelo a todo el mundo, como que me dan ganas de parar a la gente en el metro y decirle algunas cosas que los ayudarían a verse mejor. Porque convengamos, detrás de esto no hay nada más que estética. ¿Por qué afearse si es tan grosso lucir espléndida? Intentémoslo. Como que seguriza, como que te envalentona. Luego a jugar: trenzas, rulos, chasquillas y coletas. Ultra chic. Un día puedes andar ultra ordenadita con unas trenzas choris y al otro chascona, con un look salvaje. Onda leona. No está mal.  </p>
<p>El pelo dice mucho de nosotros. Ya lo dije. Y valga repetirlo porque cuando lo interiorizas le encuentras sentido a su cuidado. </p>
<p>Entonces, vamos por la primera máxima: <strong>Aceptar el pelo que uno tiene</strong>. <strong>Dejar de luchar contra él</strong>. En el camino entre lo que uno quiere y lo que puede hacer queriendo lo que tiene se descubren muchas cosas. Como que es mejor un crespo bien ruliento a un liso a medias, algo opaco de tanto secador, ultra artificial de tanto plancharlo. No se trata de conformidad, se trata de entregarse a él porque lo otro es una batalla perdida. Tu pelo es el que tienes después de la ducha y punto. Podemos definirlo, texturizarlo y enchularlo pero es básicamente ese. No otro. </p>
<p>Conforme avance les contaré cosas sencillas para que se vean bien. Necesitaremos tijeras, algunos productos (dependiendo de qué tanto logre engrupirlos) y sobre todo, ganas de intentarlo. Digámoslo ya: <strong>hay que atreverse</strong>. Nada más fome que la rutina. Yo lo he visto: no bien pasaron dos semanas en mi curso de peluquería, y ya todos los estudiantes nos habíamos hecho algo. Casi todas estaban rucias y adictas a las extensiones, -la verdad es que algunas se veían mejor que otras-, pero lo más importante de todo es que se creían la muerte y sólo eso ya las hacía más minas.  </p>
<p>Nada más latero que verse en fotos con el mismo peinado de hace diez años. A veces uno la caga, qué duda cabe, pero el pelo crece. <strong>EL PELO CRECE</strong>. Eso es lo mejor, porque siempre nos da la posibilidad de experimentar con él. Me atrevo y qué tanto. Eso se llama actitud. Díganmelo a mí, que he pasado por todas las modas y anti modas. Desde tener el pelo como canuta de largo hasta parecer Gokú de lo corto. Y busqué el estilo Sheena Easton, las ondas de Madonna y el escalonado de Katy Salosny. Y heme aquí, esperando a que crezca para… ¡¡¡Cortármelo nuevamente!!!</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.theclinic.cl/2008/09/11/ni-un-pelo-de-tonta-sin-pelos-en-la-lengua/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>9</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Page Caching using disk (enhanced)
Database Caching using disk
Object Caching 900/1061 objects using disk

Served from: www.theclinic.cl @ 2012-02-13 01:37:52 -->
