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Pagos a testigos abren nueva veta de investigación: Las redes de Karadima en la Iglesia

Por Pablo Vergara el 27 de Julio de 2010

POR PABLO VERGARA • ILUSTRACIÓN MAX BOCK
El escándalo sobre Fernando Karadima amenaza con extenderse a toda la Iglesia. Ahora no son sólo las acusaciones por abusos sexuales que pesan en su contra, los misteriosos pagos a testigos por una presunta extorsión a un sacerdote de su entorno, empiezan a complicar la red que durante años instaló en la curia nacional. Hoy en el arzobispado se discute si se hace o no una investigación sobre el origen y uso de las platas en la parroquia de El Bosque y los fiscales siguen su indagatoria. La nueva clave es, como en las películas, “sigue el dinero”.
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Al cierre de esta edición (The Clinic nº 352), en la Iglesia de Santiago las cosas estaban que ardían por culpa del Caso Karadima. No sólo por los abusos que se le imputan al muy influyente párroco de El Bosque. A partir de la semana pasada, al escándalo se le ha agregado un nuevo ingrediente: el dinero. Y el martes, en la cúpula del clero santiaguino, se escuchaba insistentemente la versión de que se iba a iniciar una investigación interna para aclarar el origen de los millonarios montos que se ha acreditado se pagaron desde el entorno del cura Karadima a gente que lo rodea y a un hombre que denunció haber sido objeto de abusos sexuales por parte del también sacerdote Diego Ossa, uno de los más firmes defensores del ex párroco.

El impacto tiene como telón de fondo la conflictiva sucesión del cardenal Errázuriz, prevista para fines de septiembre y en la que las fuerzas conservadoras y liberales ya empezaron a enfrentarse. Y en el centro de la pelea, el Caso Karadima: las denuncias en contra de un sacerdote que ha formado a cinco de los 33 obispos en ejercicio que hay en Chile y a un buen número de curas. Algo que revuelve a la Iglesia.

“Ellos son una congregación de facto –dice un laico cercano a la curia-. Lo que no consiguieron en el Vaticano lo hicieron de hecho. No hay en Chile una congregación que tenga cinco obispos en sus filas”. Un poder, añaden otros, que fue forjándose al amparo de Angelo Sodano, en sus años de nuncio en Santiago. Y que luego se consolidó cuando Sodano regresó a Roma para ser Secretario de Estado del Papa Wojtyla. Un cargo que sólo dejó en el 2006, al asumir Benedicto XVI. Hoy, Sodano es decano del Colegio Cardenalicio y en Roma se le cuestiona como uno de los hombres que protegieron al más que polémico Marcial Maciel, fundador caído en desgracia de la Legión de Cristo.

El poder del grupo de Karadima trascendió, por supuesto, a la Iglesia. La prueba palpable de ello está en un Top Secret que hace algunas semanas publicó el diario La Segunda, una especie de Quintas de Recreo del vespertino. En el texto se daba cuenta de la reunión de un importante empresario con el Fiscal Nacional Sabas Chahuán. El empresario pidió la cita preocupado por la investigación a Karadima, a quien conocía y había hecho aportes para su parroquia durante años. Según nuestras fuentes, el potentado sería nada menos que el dueño de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones, Eliodoro Matte. Consultada la Fiscalía Nacional, no desmintió ni confirmó el encuentro.

LA PÍA SOCIEDAD

Alguna vez Fernando Karadima quiso fundar una congregación pero algo no resultó. El grupo se llamaría Pía Sociedad y terminó siendo la razón social con la que se administró la parroquia. Algo que se dejó crecer y que hace algunas semanas llamó la atención a la Iglesia de Santiago, que avaló su decisión de intervenir la parroquia, entre otras cosas, en la escasa rotación de curas que ha habido en ella.

Entre los miembros del grupo, dicen fuentes de la Iglesia, se encuentran dos personajes claves: Rodrigo Polanco, ex rector del Seminario Pontificio Mayor y actual vicedecano de la facultad de Teología de la UC y Samuel Fernández Eyzaguirre, decano de la misma facultad. Durante años, la UC fue la única facultad de Teología. Paso obligado para sacerdotes y religiosos.

La suma de los dos, dicen en la curia, aseguraba que la mayoría de los sacerdotes de Santiago se formaran según los cánones de Karadima. Algo que el propio párroco se encargó de dejarle claro al fiscal de la zona oriente Xavier Armendáriz cuando éste le tomó declaración la semana pasada en la casa parroquial de El Bosque.

El resto de los miembros del grupo está disperso por Chile. En parroquias y en cargos claves. Los principales son los cinco obispos: Andrés Arteaga, obispo auxiliar de Santiago y vicecanciller de la UC; Horacio Valenzuela (Talca); Juan Barros Madrid (castrense); Felipe Bacarreza (Los Ángeles) y Tomislav Koljatic (Linares).

Por el lado de los sacerdotes, la lista es extensa y variada: Gonzalo Guzmán Karadima (Quilicura); Antonio Fuenzalida Besa (San Vicente de Paul, La Florida); Samuel Arancibia Lomberger (Santa María de Las Condes); Jorge Barros Bascuñán (La Pincoya); Andrés Ariztía de Castro (Renca); Eugenio de La Fuente Lora (Quinta Normal); Cristián Hodge Cornejo (Renca); Eugenio Merino Reed (Lampa); Juan Ignacio Ovalle Barros (Renca); Jaime Tocornal Vial (Pudahuel); Rodrigo Magaña Venegas (Puente Alto); Francisco Herrera Maturana (Pudahuel); Cristóbal Lira Salinas (Lo Barnechea); Julio Söchting Herrera (Pudahuel), Sergio Della Maggiora (Colina) y Diego Ossa (El Bosque).

Hay más. Si uno revisa el mismo listado, aparecen varios de los nombres que han estado saliendo en medio de este escándalo, como Francisco Walker, el secretario del tribunal eclesiástico que filtró la existencia de una acusación en contra de Karadima.

No es el único. Aunque para eso hay que hablar del último episodio del escándalo que rodea a Karadima: los pagos a un panadero llamado Osvaldo Osbén, que de Renca pasó a “la parroquia más elegante de Santiago”, como le dijo a La Tercera el martes.

EL PANADERO

Los nombres del listado que se repiten en este episodio son los de Diego Ossa y el obispo Tomislav Koljatic, aunque éste último tangencialmente.

La historia partió cuando el sacerdote Fernando Ferrada, de la iglesia Jesús Carpintero de Renca, se enteró por boca de un ex empleado de la parroquia de El Bosque, de apellido Espinoza, que el sacerdote que lo había antecedido en Renca, Diego Ossa, estaba siendo objeto de algo que parecía una extorsión por parte de Osvaldo Osbén, un panadero radicado en Linares. Ferrada contó esto ante los fiscales y ante encumbrados miembros de la propia Iglesia. Y se encendió la mecha.

Oscar Osbén resultó ser una especie de “hijo espiritual” de Ossa. Ambos se habían conocido en otra iglesia de la misma comuna y Osbén siguió a Ossa cuando éste se instaló como párroco de Jesús Carpintero. Se hizo conocido en el lugar y le entregaron las llaves de la parroquia. Dormía allí cuando Ossa se ausentaba, especialmente en los veranos, cuando el sacerdote acompañaba a Karadima a Europa.

Con el tiempo, Osbén se casó. Y el cura de la ceremonia fue Ossa. La fiesta se hizo en El Bosque y la pagó el sacerdote. Osbén se fue a Linares con su familia y allí armó una panadería.

El negocio se fue a pique este año. Y Osbén, por consejo de un amigo, recurrió a Ossa otra vez. Para pedirle la ayuda que en otras ocasiones ya le habían proporcionado.

Y en esta parte de la historia es que todo se enreda:

Porque el amigo del consejo a Osbén dice que los dos recordaron que a una de las cocineras de la parroquia, Karadima le compró una casa y una camioneta. Todo por unos 60 millones de pesos. Ellos, dijo el amigo ante los fiscales, acordaron pedir el doble. 120 millones. De las tratativas para conseguir el dinero, hay constancia en correos electrónicos, aunque Osbén ha dicho que no se trataba de una extorsión (y Ossa ha hablado de “ayuda fraterna”). Los pagos incluyeron un cheque personal del propio Karadima entregado en septiembre del año pasado por el obispo Koljatic en un sobre sin abrir, de parte de Ossa.

El mismo Osbén ha reconocido cinco pagos. Y tres de ellos hechos por uno de los abogados de Karadima, Juan Pablo Bulnes, con quien se citó en el Parque Arauco y en una clínica. Diez millones en total, que incluyeron el pago de deudas y efectivo, en billetes de 20 mil pesos.

¿Y qué dice en los correos Osbén que ocurrió con Ossa? El comerciante relata un episodio que habría sucedido en el verano del 2003, cuando tenía 23 años, y que recuerda algunas de las acusaciones que pesan sobre Karadima, con masturbación y posterior envío a confesar ante otro sacerdote “pecado a la pureza”. La misma estructura de las denuncias presentadas en abril contra el mentor del padre Ossa, Fernando Karadima.

El episodio Ossa es complicado para el cura de El Bosque, que ante Armendáriz calificó los hechos de “extorsión”. Esto, pese a que el martes en la parroquia se estaban ordenando todas las platas entregadas en el último tiempo a laicos para demostrar que los giros correspondían a “labor social”.

Como sea, lo más probable es que Armendáriz abra una investigación por los pagos a eventuales testigos, lo que le daría pie a seguir indagando sin enviar la causa madre –los abusos sexuales- al sistema penal antiguo. Y esto, sin contar con que las críticas que se levantan en la Iglesia al grupo de Karadima terminen en una investigación interna sobre cómo se manejan los dineros en El Bosque. O el inevitable cuestionamiento que vendrá de los laicos que apoyan económicamente a Karadima frente a la existencia de estos pagos.

Recorriendo las grietas de la Casa Central con el rector Pérez

Por Pablo Vergara el 11 de Julio de 2010

POR Pablo Vergara • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
La semana que pasó, Víctor Pérez sacó la voz por la educación pública y dio un fuerte discurso en la Casa Central de la Chile que detuvo una reforma express anunciada por un asesor de Lavín en el diario. Le pedimos que nos hiciera de guía de los efectos del terremoto en su más que simbólica sede. Y esto fue lo que nos contó. Continúa leyendo ›

Claudio Orrego: “La derecha y El Mercurio están coludidos para dividir a la DC”

Por Pablo Vergara el 12 de Junio de 2010

POR PABLO VERGARA Y VICENTE UNDURRAGA • FOTO: PATRICIO MIRANDA
Ahora que en la DC levantaron el veto que impedía a sus alcaldes ser parte de la mesa directiva, Orrego dice: “voy a estar en la lista si hay que estar”. El alcalde de Peñalolen acá se la juega por un buen futuro para la DC. Continúa leyendo ›

Mario Waissbluth y el discurso presidencial: Las obscenidades de la educación chilena

Por Pablo Vergara el 6 de Junio de 2010

POR PABLO VERGARA • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES

Al ingeniero Mario Waissbluth, coordinador del movimiento ciudadano Educación 2020, el discurso del 21 de mayo lo sorprendió. “No esperaba que se cumpliera con tanta profundidad mi vaticinio”, dice.

-Hace tiempo que tenía ganas de escribir una columna que se llamara “La inevitabilidad social democrática en Chile”. O sea, el que este país marche hacia un modelo económico social-democrático, por ponerle algún nombre, para mí es casi una inevitabilidad”– explica cuando se le pregunta por ese vaticinio. Continúa leyendo ›

Nelson Ávila, ex senador, ex PPD: “El PPD es un sitio eriazo”

Por Pablo Vergara el 5 de Junio de 2010

POR Pablo Vergara Y Vicente Undurraga • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
Con su hala característica, Nelson Ávila cuenta cómo es la vida fuera del poder, en qué ocupa su tiempo y a qué pretende dedicarse en el futuro. Por ahora, goza twitteando (vea su mejores frases en theclinic.cl), jardineando y leyendo a Stieg Larsson, y no vacila en fustigar en duros términos a la Concertación por haberse dormido en los laureles. Continúa leyendo ›

Cómo se derrumba la defensa de Karadima en la Iglesia

Por Pablo Vergara el 29 de Mayo de 2010

POR PABLO VERGARA • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
En estas semanas el fiscal Xavier Armendáriz ha avanzado a pasos agigantados en el proceso en contra de Fernando Karadima. Pero donde más agitadas están las aguas es en la Iglesia, donde las declaraciones de Hans Kast provocaron un maremoto que promete sepultar al cura de El Bosque. Continúa leyendo ›

El retorno de Longueira: Lo que se mueve en la UDI

Por Pablo Vergara el 22 de Mayo de 2010

Por PABLO VERGARA
Se dio un tiempo para hablar y cuando sacó la voz apuntó directamente a La Moneda. Un jueves estuvo con Piñera y los parlamentarios UDI allá y dijo todo lo que al día siguiente contó en La Segunda. Longueira regresó y el principal partido de derecha comienza a dibujarse de nuevo.
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En una reciente entrevista de Pablo Longueira en La Segunda, parte de los dardos del emblemático senador UDI apuntaban a la oficina del ministro del Interior de Sebastián Piñera, Rodrigo Hinzpeter. Longueira habló de falta de equilibrio, desprolijidad en la instalación del gobierno y sobre todo dijo que le había parecido “lamentable” que Hinzpeter mostrara por la prensa cómo le había doblado la mano al ministro de Hacienda, Felipe Larraín, en el tema tributario. “Es una pésima señal (…) Un espectáculo vergonzoso que aparezcan estas filtraciones”. Continúa leyendo ›

Juan Pablo Hermosilla, abogado de las víctimas en el Caso Karadima: La entrevista completa

Por Pablo Vergara el 9 de Mayo de 2010

    • Hace unos días theclinic.cl publicó un extracto de esta entrevista, simultáneamente con su aparición en la edición impresa. Hoy publicamos el texto íntegro.

POR PABLO VERGARA
Es el abogado de los cuatro denunciantes que acusan al cura Fernando Karadima de abusos sexuales. Es columnista de The Clinic y uno de los mejores penalistas de Chile. Ahora le toca una causa que ya tiene la pradera ardiendo, con uno de los sacerdotes más influyentes del país enfrentando la investigación de un fiscal que indagará, también, si hay otros casos y si hubo encubrimiento por parte de más curas.
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Hace una semana, los clientes de Juan Pablo Hermosilla tenían que enfrentar las críticas de muchos por haber denunciado al sacerdote Fernando Karadima. Tras el Informe Especial del lunes, el abogado siente que las cosas han cambiado. “La fuerza de los hechos han producido una suerte de orden, hoy, creo, está más o menos claro que hay situaciones que investigar a fondo, pero en forma seria y rápida”, dice.

La semana pasada había una defensa férrea en torno a Karadima. Simplemente, esto no podía ser. ¿Qué cambió?
Creo que lo que cambió esa percepción fue ver la firmeza y la humildad con que personas valientes salen a contar las experiencias que vivieron.

¿Cómo se formó este grupo de denunciantes? ¿Cómo coincidieron?
Ellos no eran amigos en la época en que ocurren los hechos, tienen edades distintas. Se ubicaban algunos, pero no eran amigos. Y los fue uniendo el destino. Todos en un momento se dan cuenta que esto está muy mal y que no puede seguir ocurriendo y deciden enfrentar individualmente estos hechos y darlos a conocer al interior de la Iglesia. Aproximadamente hace un año se encuentran, se dan cuenta que están en la misma posición, que sufrieron cosas muy parecidas y que los cuatro tienen la posición de salir a comunicar esto del punto de vista institucional. No se trataba de hacer una guerra mediática ni nada por el estilo, sino de salir a plantear el tema. Y bueno, los acontecimientos se precipitan por la filtración que se produce a La Tercera y a partir de eso, una cosa que estaba en marcha con otros tiempos, se acelera y se presentan las denuncias.

¿Y este encuentro cómo se da? ¿Ellos sabían de la existencia de otras denuncias?
No, en ese momento no saben.

¿Y cómo se juntan?
Se juntan porque empiezan a buscar reforzarse, otros testimonios que avalen lo que están diciendo. Porque, como sucede habitualmente, se sienten cuestionados. Ellos cuentan su versión y creo que de alguna manera sienten las miradas escépticas al otro lado. Y frente a eso, obviamente, buscan reforzar su verdad con las declaraciones de otras personas que hayan vivido lo mismo. Y en ese proceso se encontraron y decidieron, como los tres mosqueteros, que son cuatro, salir a apoyarse e iniciar esto. Se dan cuenta que se fortalecen al actuar en grupo y deciden enfrentar los procesos eclesiásticos así. Y después deciden, no hace mucho, buscar asesoría para iniciar acciones legales.

Porque las acciones eclesiásticas no arrojaban resultados.
Está a la vista que, después de varios años de investigación, la situación está igual que el día 1. No me corresponde emitir opinión, porque no soy experto en el tema. Pero lo que sí está claro es que ellos sintieron la necesidad de que se hiciera una investigación del punto de vista de la justicia civil, no eclesiástica, que permita rápidamente establecer si estos hechos fueron ciertos o no y saber si ha ocurrido con otras personas.

¿De la investigación que no operó dentro de la Iglesia, se pueden desprender responsabilidades legales para la justicia? ¿Obstrucciones, encubrimientos?
No lo sé. Es un tema delicado y me imagino que tendrá que verlo el fiscal Xavier Armendáriz, que investiga esto en todos sus ángulos. Igual es extraño que esto se haya informado hace tanto tiempo atrás y no haya pasado nada.

Extraño, pero pareciera ser más o menos regular en instituciones como la Iglesia.
No sé, no tengo experiencia para decirlo. Pero llama la atención que un equipo periodístico, en este caso TVN, que trabajó poco tiempo en el tema, con las limitaciones que tiene el trabajo periodístico, haya terminado encontrando rápidamente un caso distinto, que corrobora completamente lo que dicen mis representados. Y, por lo tanto, me imagino que no es tan difícil de investigar, tampoco.

Esto se parece a la red Paidos y a la detención de Paul Schäfer, donde equipos periodísticos llegaron a conclusiones antes que las instituciones.
Es un tema bien delicado el de la prensa en estas cosas. Pero creo que en casos como éste sí es útil la libertad de expresión, la libertad de información y el rol de la prensa. Y tengo la impresión que este caso, a futuro, será mirado en forma especial por el rol que ha cumplido la prensa.

Cierto, pero parte de la prensa: la semana pasada algunos medios prácticamente fusilaron a uno de los denunciantes. La Segunda publicó su foto, nombre, donde vivía. ¿Cómo lo vivió él?
Mal. Nuestra idea era no aparecer hablando mucho y tuvimos que salir a defender a James Hamilton, que fue atacado violentamente por el diario La Segunda. Si bien ellos estaban preparados para cuando esto se supiera, porque el “manual de respuesta” de estas cosas es atacar al denunciante. Como dijo elegantemente Juan Carlos Eichholz en El Mercurio, la respuesta tradicional parece ser en estas cosas matar al mensajero. El mensajero acá, además, era la víctima.

Precisamente al día siguiente del llamado de la Conferencia Episcopal a presentar denuncias.
Así es. No deja de ser una paradoja.

LA MANIPULACIÓN

¿Cómo están pasando este momento los denunciantes?
Los veo bien, afectados pero firmes. Serenos. El impacto para ellos es doble. Por un lado, sentir -y es difícil para una persona que no sea religiosa entenderlo- que el poder tremendo de un guía espiritual con las características de Karadima sea usado para hacerle daño a las personas, siendo jóvenes, además, inmersos en una búsqueda espiritual y pensando en el sacerdocio. Eso es tremendo. Y por otro lado, es fuerte la sensación de denunciar y que no se escuche respuesta del otro lado, porque al denunciar en parte se pide ayuda.

Una cosa que sorprendió mucho de los testimonios es que estos abusos se mantuvieron cuando ellos eran mayores.
Se mantienen porque el poder es enorme. En algunos casos dura mucho tiempo y eso tiene que ver con que se traba un vínculo que maneja en este caso una persona que, en mi opinión, es capaz de manipulaciones más allá de lo que uno ha conocido, incluso en el ámbito delictual, que le permiten tomar el control y manipular de forma perversa a estos jóvenes. Y eso se puede prolongar en el tiempo, por supuesto.

Esto me ha recordado a Paul Schaefer en la Colonia Dignidad.
Creo que hay una melodía similar, en términos de las situaciones de poder tremendo que se producen, por una u otra razón, de un individuo con jóvenes, y que se usan para fabricar un espacio para descargar perversiones sexuales. Porque aquí el tema no es la homosexualidad como se ha dicho, o cosas similares. Aquí tiene que ver con perversiones y por eso es que se causa daño. Y un daño enorme, porque no es sólo hacer lo que se hizo durante tanto tiempo, con todo tiempo de justificaciones religiosas, sino que, además, cuando las víctimas se defienden, atacarlas.

Hay una cosa que llamó la atención del testimonio de uno de los denunciantes, cuando lo envían a hablar con otro sacerdote de esa iglesia. Él habla del padre Andrés Arteaga (hoy obispo). No estamos hablando de sólo una persona.
Bueno, una de las cosas que va a tener que investigar el fiscal no es sólo -por así decirlo- estos hechos principales sobre abusos de carácter sexual y religioso que se producen, sino si esto estuvo en conocimiento de otras personas en su época y hay gente que haya facilitado la comisión de estos hechos.

¿Encubriéndolos?
Por ejemplo. O con actividades, para usar un lenguaje penal, de cómplices o de coautores. Eso tiene que ser investigado a fondo.

EL SISTEMA

¿Cómo describiría este sistema que denuncian sus clientes?
Un gran abuso de poder. Imagínese lo que es el poder religioso de ciertos sacerdotes. El caso de Karadima es paradigmático: él tiene el poder propio de la confesión y tiene por lo tanto el poder de liberar a la persona de sus pecados. Es al mismo tiempo el guía espiritual. Probablemente en su momento ellos lo ven como el guía espiritual más importante que hay en Chile, responsable efectivamente de muchas vocaciones sacerdotales. Y esta manipulación parte por el hecho que él escogía a algunos y eso ya era una cosa tremenda. Pero además, cuando se produce una sensación de impunidad completa sobre esto, sostenida en el tiempo, las víctimas quedan completamente expuestas y vulnerables a manipulaciones que están a la vista. Creo que esto se repite efectivamente en estos lugares y por eso que a uno le suena a Paul Schäfer. Es muy distinto en tantos aspectos, pero suena esa melodía parecida. Una situación de poder, con gente vulnerable y joven abajo y que ésta persona que detenta el poder lo usa en forma propia de una perversidad siquiátrica.

El mundo católico de elite está profundamente impactado. ¿Cómo han sentido esa radiación?
Lo siente todo el mundo. Aquí se trata de uno de los principales grupos religiosos de la elite chilena de los últimos 40 ó 50 años. Pero no hay que apresurarse en sacar conclusiones. Hoy la agenda es mucho más simple: investigar los hechos a fondo. Uno de los roles muy bonitos que tienen las instituciones de justicia del Estado es hacer reparaciones simbólicas por la vía de fijar cómo fueron los hechos.

En el Informe Especial, el obispo Ezatti reconoce que tuvo esta información el 2003. ¿Qué fue eso?
Bueno, ahí uno de mis defendidos mandó una carta dando cuenta de su experiencia y por lo que pudimos ver en la televisión parece ser que no tuvo mayor impacto. Y eso, también, creo que llama la atención, obviamente.

Se ha especulado que esto podría estar prescrito, ¿qué pasa en ese escenario?
Bueno, eso no se puede saber. Incluso El Mercurio publicó que yo había dicho que los hechos estaban prescritos y eso no es cierto, nunca lo dije porque además no lo podría decir porque nadie lo sabe. La prescripción opera desde que ocurre el último de los delitos y eso no sabemos cuándo ocurrió. Aquí aparecen hechos con características delictuales que se sostienen en el tiempo durante años, con distintas personas, que no tenemos por qué suponer que dejaron de ocurrir cuando mis defendidos se alejaron de Karadima. Por el contrario: todo indica que había un proceso en marcha y una forma de manipulación con jóvenes que seguía después, y creo que una de las funciones más importantes que tiene el fiscal. Si acá no hay que olvidar de qué se trata esto: más allá de los temas religiosos, políticos, de poder, se trata de seres humanos. Y lo que tiene que hacer el Estado es ver si han existido esos delitos. La prescripción ha sido una discusión instalada con interés comunicacional como para demostrar que esto no tiene sentido investigarlo. No quiero especular, pero puede ser una forma de tratar de frenar la investigación. Y eso no va a ocurrir. Los hechos son tan graves que en muchos aspectos superan el tema legal y pasan a aspectos morales y religiosos puros graves. Como no hay constancia que haya habido una investigación a fondo interna, lo que hay que empujar, como ciudadanos, es una investigación del Estado.

La defensa de Karadima ha hecho un giro raro, diciendo que eran mayores de edad, que no hay abuso sexual a menores.
Eso es discutible porque, si bien técnicamente habrá que ver las circunstancias, no hay que olvidar que hasta hace algunos años, la mayoría de edad eran los 21 años y no a los 18. Y, en segundo lugar, en tres a lo menos de los cuatro casos está claro que ocurrieron hechos antes de los 18. Pero estas discusiones no tienen sentido: acá lo que se necesita saber es si esto fue cierto o no, a cuánta gente abarcó; ¿hubo gente que lo encubriera? ¿Hubo gente que facilitara la comisión de estos delitos? ¿Y habrá otras personas que, aprovechándose de este ambiente, cometieron delitos también?

La Segunda hoy hace la diferencia con el caso Spiniak…
Es que… Hay delitos que son graves. La normalidad es una persona que se encuentra en una situación de poder, o tiene una situación de poder muy puntual, y que abusa de una víctima. Y hay otra situación -y por eso que la analogía finalmente no es con Spiniak, sino, siendo muy distinto, suena a Schäfer- donde existe un poder institucional del cual se aprovecha alguien para cometer estos delitos, que ponen a la víctima en una situación de indefensión mucho mayor de una víctima común y corriente. Esto es mucho más grave que si lo hubiera hecho el profesor de un colegio, porque el profesor no es un asesor espiritual, no es el encargado de decir qué es lo correcto o no que hacen los alumnos del punto de vista ético sexual. El sacerdote confesor, el guía espiritual, es el referente de eso y de tu vocación y de tu proximidad con lo celestial. Y que él, aprovechando esta situación, decida, en vez de dar protección y orientación a las víctimas, transformarse en alguien que desorienta, agrede y puede terminar destruyendo a una persona, es de lo peor que puede existir. Y por eso es que entiendo que se ha producido este revuelo, más allá de quien era Karadima objetivamente.

En Estados Unidos hay abogados que se dedican a estos casos. Cierto vespertino destacaba en tu perfil que eras columnista de nuestra revista, dando algún tipo de intención con eso. ¿Tú te vas a transformar en un caza curas?
No, jamás. No soy una persona religiosa, no soy creyente, pero tengo más bien una relación de afecto con la Iglesia Católica, y probablemente nos pasa a muchos que vivimos la dictadura con una Iglesia que nos prestó apoyo, espacio, protección y nos dio consejo. Y yo por lo menos no olvido esos tiempos. No me voy a transformar en un abogado que se dedique a perseguir a la Iglesia, pero tampoco puede sostenerse que uno la persiga cuando se persiguen responsabilidades personales sobre la comisión de delitos. Por eso hemos sido tan cuidadosos en cómo nos hemos referido, porque mis defendidos y yo estamos lejos de tratar de hacer de esto un acto de agresión contra la Iglesia Católica.

Como laico, ¿qué es lo que más le impacta de esto, aparte del delito?
La Iglesia cumple una función muy importante, de protectora de la gente frágil. Se preocupa de los presos, algunas instituciones se preocupan de los jóvenes adictos a las drogas, marginales. A uno le cuesta integrar en esa imagen espacios en los cuales existe la impunidad para afectar a gente joven que se entrega a la Iglesia como camino a Dios. Creo que eso es lo que más me ha impactado. Pero todavía es tiempo que se hagan las cosas bien por parte de la Iglesia, creo.

Juan Pablo Hermosilla: “Esto a uno le suena a Paul Schäfer”

Por Pablo Vergara el 30 de Abril de 2010


POR PABLO VERGARA
Es el abogado de los cuatro denunciantes que acusan al cura Fernando Karadima de abusos sexuales. Es columnista de The Clinic y uno de los mejores penalistas de Chile. Ahora le toca una causa que ya tiene la pradera ardiendo, con uno de los sacerdotes más influyentes del país enfrentando la investigación de un fiscal que indagará, también, si hay otros casos y si hubo encubrimiento por parte de más curas. Continúa leyendo ›

Jorge Pizarro, presidente del Senado: “Hasta el momento, el gobierno es malito”

Por Pablo Vergara el 19 de Abril de 2010

POR P.V. • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
Fue rostro de la fallida campaña de Frei y ahora preside el Senado. El senador DC reconoce que la Concertación no está articulada como oposición todavía, pero se adelanta a hacer la evaluación del primer mes piñerista: el Presidente, dice, está en todas y quiere cortarlo todo. Y ese es un tremendo problema. Continúa leyendo ›

José Roa, abogado, ex Sernac: “El gobierno está privatizando las decisiones públicas”

Por Pablo Vergara el 10 de Abril de 2010

POR PABLO VERGARA • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
Estuvo diez años en el Sernac y hoy hace clases en Derecho de la Chile y en la UDP. Integrante de Proyect América y el Instituto Igualdad, Roa milita en el PS y participa en la comisión de ese partido para apoyar la reconstrucción. Y no le gusta lo que está viendo en el sur. Continúa leyendo ›

Muko el nuevo polvorín mapuche

Por Pablo Vergara el 21 de Noviembre de 2009

•“Vamos a ser mejor que Temucuicui”, dicen militantes de la CAM

POR PV, DESDE LAUTARO, IX REGIÓN • ILUSTRACIÓN: LEO CAMUS
Llevan un año alzados. Son hijos directos de la muerte de Matías Catrileo, que los inspiró. Están a diez kilómetros de Lautaro, en la IX región, y reclaman dos inmensos y prósperos fundos que tienen enfrente. En este tiempo han peleado y han sido reprimidos. Acá cuentan cómo lo hacen y qué aprenderán de todo esto los niños que los miran pelear con la policía. Continúa leyendo ›

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