La pesadilla de un caballo
Por Pepe Lempira
Puede que esta renoleta hipomóvil sea un modelo pionero. Finalmente, según se nos viene asegurando hace rato, todos vamos hacia allá. Al mundo de la más espantosa escasez. A un planeta costroso y sin petroleo. En él no sólo habría que enganchar caballos a los autos. Se podría suponer que nos lanzaremos algún día a romper el pavimento de las calles con chuzos y picotas, tratando de sembrar entre los cascajos de cemento un par de miserables granos de trigo, para tener con qué alimentar a la prole. Continúa leyendo ›


SABÍA USTED QUE... 



