¿Por qué los animales odian a sus defensores?

Por JUAN PABLO BARROS
Se puede leer en la prensa que un cierto Andaur, una suerte de reportero que suele desafiar a las bestias del trópico ante las cámaras de Mega, acaba recibir su primera mordida de cocodrilo tras cientos de infructuosos intentos previos. La noticia trae a la memoria una copiosa lluvia de recuerdos: desde las lúcidas tentativas de una elefanta mendocina por destripar a Alfredo Ugarte, un entomólogo que solía comer su objeto de estudio (los insectos) en Canal 13; hasta la muerte del afamado “Cazador de Cocodrilos”, Steve Irwin, ensartado por la cola de una mantarraya venenosa. Eso, sin olvidar el fallecimiento del tierno ecologista Timothy Treadwell y su novia, devorados por un feroz oso de Alaska, hecho inmortalizado en el documental “Grizzly Man” de Werner Herzog.
Todas estas historias reales tienen en común que sus protagonistas, los humanos se entiende, afirman ser fervientes amantes de los animales. Hacen llamados conservacionista a su público y declaran que sus aventuras tienen un claro objetivo pedagógico, enseñar a la gente -y sobre todo a los niños- a querer a las impredecibles fieras de la jungla. Por qué, entonces, los inclementes paquidermos, plantígrados, escualos y reptiles se empeñan particularmente en acabar con esta subespecie de homínidos televisados, en claro peligro de multiplicación.
Continúa leyendo ›


SABÍA USTED QUE...
El empresario Ricardo Claro, dueño de Megavisión y la Compañía Sudamericana de Vapores, enconado rival de Sebastián Piñera, fanático religioso y elegido hace poco en las encuestas theclnic.cl como el empresario al que todo les gustaría ver quebrar con la crisis y póster en páginas centrales en el especial Feo de The Clinic, murió esta madrugada producto de un infarto, en la clínica Las Condes. Tenía 74 años y se sabe que lo último que hizo en vida fue asistir, ayer en la noche, a la función de Las bodas de Fígaro en el Teatro Municipal.



