Cambio y fuera
Publicado el 22/01/2010 a las 3:05 am por Patricio Fernández
POR PATRICIO FERNÁNDEZ
El triunfo de Piñera no se vivió como una hecatombe. Las manifestaciones de rabia, impotencia o tristeza no han llenado la escena pública. Los vencidos no le han enrostrado nada a los vencedores. Ronda una pena encubierta entre quienes se sienten parte de la cultura concertacionista que gobierna desde hace veinte años, una emoción sin alharaca y difícil de expresar, quizás como la que se experimenta tras la muerte de un nonagenario. Nadie le desea la muerte al abuelo, pero todos la esperan. El problema por estos lados fue que el anciano falleció con las botas y la corona puestas y el báculo en la mano, en lugar de haberse dormido tranquilo mientras sus nietos perpetuaban la estirpe. Esta vez, junto con el muerto se perdió el reino. Varios lo han dicho: no ganó Piñera, sino que cayó la Concertación. No supo soltar la teta a tiempo para que continuaran gobernando sus ideas. Como sucede casi siempre que una sucesión no es arreglada antes de la muerte del viejo, sus descendientes se sacarán los ojos por agarrar la mejor tajada de la herencia. No faltarán los que intenten revivir al finado con golpes eléctricos, hasta dejarlo hecho añicos. Todo esto, según dice la experiencia, mientras el capital acumulado disminuye por no tener quién lo administre sensatamente. Las peleas ya comienzan a verse al interior de la familia derrotada. Están enrostrándose unos a otros la responsabilidad del fracaso. “Caco” Latorre le echó la culpa al partido socialista y, en respuesta al llamado de Lagos a renovar los cuadros concertacionistas, sin mover una ceja contestó que no se sentía aludido; Continuar Leyendo Cambio y fuera »

SABÍA USTED QUE... 


