Ilustración: Leo Camus
En la sede del Ministerio del Trabajo de Concepción se realizó la ceremonia de entrega de premios a los funcionarios públicos que se habrían destacado por su labor durante el reciente terremoto y tsunami en la VIII Región. El acto era presidido por el alcalde Hualpén, Marcelo Rivera. Los principales homenajeados de la jornada: Marcelo Rivera y la intendenta de la Región del Bío-Bío, Jacqueline van Rysselberghe.

La intendenta, en su discurso de agradecimiento, dio un mensaje de tintes mesiánicos: “Dios nos envió el terremoto para salir fortalecidos, porque la región venía cayendo (hace) 30 ó 40 años”. Así, según Van Rysselberghe, la catástrofe fue un manifestación de la voluntad divina, que tendría interés en que la ciudad de Concepción y el resto de la zona sea refundada. Para este objetivo, agrega la intendenta, “puse al Pato Khun en la municipalidad de Concepción, como alcalde”.

El columnista de Radio Bío Bío, Salvador Schwartzmann, comenta en un artículo alusivo: “Que el empleado destacado sean los jefes, en una elección que -en teoría- debió ser hecha por los trabajadores, entre sus pares, no resiste el menor análisis. Es feo y muy difícil de tragar. El premio es una recompensa o galardón que se da por mérito o servicio y, seguro que había mucho donde elegir. Entregarse un premio a sí mismo es abominable”.