Salió de la mina con el puño en alto y gritó a los cuatro vientos “que esto no pase más”. Dice que le quebró la mano a la muerte, que los mineros son carne de cañón y que no se ha podido tomar una cerveza tranquilo. Sobre los responsables, acusa: “todo es culpa del sucio dinero”.
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Al salir de la mina dijiste “que esto no pase más, estoy re caliente”.
Hay cosas que no puedo hablar. Aquí la culpa no la tiene Piñera, cómo lo voy a estar criticando si después lo voy a ir a visitar. La culpa es de los fiscalizadores, de la mano blanda. Es como si contrataras a tu hermano para que te fiscalice, ¿entendís? Esto no tiene que volver a pasar. Hay tantas minas que trabajan así, pero todos tenemos que trabajar y llevar el pan a los hogares. Esta huevá va seguir funcionando igual.

¿De quién es la culpa, entonces?
Del dinero, estos tipos empresarios van a volver a hacerlo. No quiero decir que todos los gobiernos sean corruptos, pero uno tiene el derecho a preguntarse por qué pasan estas cosas. Es por el sucio dinero y nosotros somos los más estúpidos que tenemos que trabajar. Me refiero a la parte obrera. Uno gana una cagá de plata. Si le preguntas a un tipo de acá dónde trabaja, te va a decir a 800 metros y te va a mostrar en qué condiciones vive: son peores de la que estábamos nosotros. Esto va a volver a pasar. Nosotros somos el instrumento, la carne de cañón, como se dice en la milicia, y lo hacemos. Pero hay cosas que se van de las manos de la fiscalización.

¿Cómo has tomado el asedio de la prensa?
Me he sentido muy acosado, yo no sé cómo otras personas quieren esto. No se lo doy a nadie. Yo no quiero lucrar, quiero dar mi mensaje, de manera singular, no puedo hablar de forma plural de lo que nos pasó.

¿Has podido, al menos, disfrutar con tu familia?
No me he podido tomar ni una cerveza tranquilo, quiero puro tomarme unas vacaciones, y ahora tengo compromisos que no me gustaría tener.

Te han invitado a muchos programas…
Sí, pero hay otras cosas que me tienen bien orgulloso, sobre todo Matías Brain, un tipo que me está invitando para que entrene, a una carrera, la maratón de Nueva York, y quería regalarme cosas, parece. Mi prima que es profesora está llevando eso para ir sabiendo lo que quieren algunos tipos conmigo. Yo ahora estoy en un proceso de humildad, chao, yo no he esperado a que me lleguen zapatillas cómodas sino que empecé con lo que tenía. Si hubiera tenido que correr a pata pelá lo hubiera hecho. Ese es el mensaje. Se puede hacer. Yo corría en la mina para poder pensar, para destaparme un poco. Soy un tipo que hizo eso, un huevón de verdad, no soy alguien inventado que quiere figurar. Yo invitaría a correr a alguien sin luz. Es loco lo que te estoy diciendo.

¿Eras como un murciélago? ¿Cómo lo hacías?
O sea, tenía que iluminarme… Dios estuvo conmigo. Soy un tipo que tiene mucha fe. Mi Dios nunca me dejó. Sentí la fuerza de él adentro de la mina. No quiero que lo tomen para la risa. Yo le dije a mis compañeros que yo iba a hablar de esto, de la parte periodística, que no tiene nada que ver con la parte legal. Nosotros ya ganamos con salir.

“PUROS PAYASOS”

¿Qué has pensado durante estos días posteriores al rescate?
Es algo súper simple, no sé, ¿por qué tuvo que pasar esto? Qué fome, me da pena. Todas las huevás que tuve que mover, mi familia, todo lo que tuvimos que hacer. Hay gente que trabaja en la feria que juntó su dinerito, qué lindo, mientras otros gallos se ríen.

Te refieres a Marcelo Kemeny y Alejandro Bohn, los dueños de la mina…
No puedo hablar de ellos, no puedo referirme a ellos porque se puede dar una vuelta, estamos esperando…

Pero el riesgo que corrían ustedes era latente porque la mina estaba sobreexplotada.
Es lógico eso, pero no puedo hablar.

¿Cuáles fueron los momentos más difíciles en la mina?
Yo pensaba que iba a morir. Ahora estoy escuchando Elvis Presley, estoy agradecido a todos los que se preocuparon, y te lo digo de buena manera, he tenido harta paciencia de conversar contigo, solamente porque eres de The Clinic. Quiero que entiendan que el señor Piñera no tiene la culpa, está solo, empezó con puras catástrofes, entonces, entendámoslo también. Yo creo que la gran culpa es del dinero que lo hace todo. Si la fiscalización se paga. Yo realmente no puedo decir que le pagaron a alguien, pero pasa en todos lados.

¿Crees que hubo coimas para que la mina no se cerrara?
Cómo, entonces, siguió funcionando, me entendí. El dinero lo hace todo. Esto va a volver a suceder. Se ríen de esta huevá. Yo no quiero ser polémico. Tengo hartas cosas que decir pero las quiero decir después.

¿Piensas que hay gente que se ha colgado de la tragedia para obtener beneficios personales?
No, pero algunos se colgaron para payasear con esto y eso no me gusta.

¿Hay mucho payaso suelto?
Sí, hay puros payasos, hartos payasos. Soy capaz de pegarle a un culiao que hable mal de mí o dice algo que yo no dije. Voy y lo busco.

¿Cuál es la payasada más fea que has visto?
Hay gente que participa y que no tiene nada que ver, como que quiere ayudar pero no ayuda en nada. En dos meses más voy a estar haciendo pololos eléctricos. Fome la huevá. No se van a acordar de nosotros. Y si hay un huevón que se ríe de mis compañeros, de nosotros, soy capaz de pegarle, y con cámaras. Traigo cámaras y le digo “a este huevón le voy a pegar porque dijo una huevá que no era verdad”, le saco la chucha, puedo hacerlo. Soy un huevón terrible loco, llego y le saco la chucha, carepalo.

No estás dispuesto a que nadie juegue con la dignidad de ustedes.
Sí po, pa que cachí que esto es de verdad. Yo soy capaz de hacer esas huevás locas.

¿Qué es lo que más te ha chocado de toda esta parafernalia?
Que no me dejan estar tranquilo, ahora hay cualquier cosa que hay que hacer, compromisos, y mis compañeros deben estar en lo mismo. Si yo creí que no volvía. Pensaba que en la superficie había quedado algo inconcluso, personal, y quería cambiar algunas cosas, estar más junto a mi familia, con mis amigos, y ahora me di cuenta que tenía grandes amigos, mucha gente que oró por mí.

¿Qué sabor te deja todo esto?
De que hay esperanza, de que sí se puede, de que las oraciones sirvieron de mucho y yo seguí entrenando. Los tipos deportistas están calientes conmigo y yo no he ganado nada. Si corro una maratón saldré como 500, pero lo importante es dar el ejemplo para que los demás hagan cosas. Esa es la idea. Salí de la muerte, le quebré la mano a la muerte. Yo no voy a ganar nada con esto. La gente que va a ganar es otra. Parece que el fin de semana voy para Santiago.