Foto: Patricio Miranda

¿Cómo se te ocurrió crear al Sexólogo Vulgar?
-Para mí, el sexo es como cagar. Es natural y transversal. Y ahora que existe twitter, me pareció entretenido cachar que puedes llenar hasta dos o tres estadios nacionales con gente que lee tus consejos sobre sexo.
Te tienes harta fe…
-Es que nadie habla de sexo sin tapujos. Yo creo que puedo ser de harta ayuda en ese ámbito. Además, la gente es muy ignorante en este tema. Si me dieran un año en un colegio, enseñaría sobre el sexo pero de una manera divertida. Nada de clichés. A los jóvenes hay que hablarles del pico y la zorra. Y así entienden.
¿Estudiaste algo al respecto?
-No, nada. Desde chico me gustó el tema sexual. Mis compañeros no conocían la anatomía femenina en octavo básico y yo a esa edad me la sabía al revés y al derecho. A los 17 años había visto a dos o tres minas en pelota. Mis compañeros ni siquiera habían dado un beso, entonces me decían “qué pasa con esto y esto otro, te gustó o no”. Yo era una fuente de información para ellos, les aclaraba sus dudas.
Eras el sapo de los hombres.
-Claro. Les decía cómo actuaban las minas en la cama, qué las ponía calientes, ese tipo de detalles…
Medio winner.
-No, para nada. Nunca fui el canchero del curso ni el hueón fresco ni coqueto. La gente piensa que porque sabes mucho de sexo eres mejor en el sexo. Y eso no es verdad. Hay minas que se imaginan que les voy a agarrar una teta y les va a dar un orgasmo, pero eso es mentira. Incluso, ha habido veces que no se me ha parado el pico o me he ido rápido. Así de normal soy.

El PICO DE CRISTAL
¿Por qué quisiste que el sexólogo fuera vulgar y no serio?
-Si fuera formado como sexólogo, hecho y derecho, ayudaría a la gente desde un ámbito serio. Pero como no lo soy, aprovecho que sé del tema y doy consejos de una manera divertida. Porque sexólogos serios hay muchos, pero que digan las cosas como son, en buen chileno, no hay.
Algunos de tus comentarios son súper machistas…
-Me ha costado no serlo. He tratado que los twitter sean mitad para hombres y mitad para mujeres. Ahora, obviamente, me he tirado más con comentarios a las mujeres, porque son más cartuchas que los hombres. No les gusta admitir nada. No quieren quedar como maracas, por lo que trato de estimularlas a que se descartuchen…
Chupándole el pico a sus parejas…
-Claro. Una paja deja tranquilo a un hueón. Eso no cuesta nada y te deja de huevear al minuto. Si le vas a chupar el pico, ¡chúpaselo! Es tema ese…
¿Por qué?
-Tengo amigos que me han dicho que sus pololas no los saben pajear y le agarran la corneta como si se fuera a quebrar la hueá. Ni una gracia. El pico no es de cristal. Pero eso no es ser machista, creo. Por ejemplo, a los hombres les digo que no sigan mintiendo con el tamaño de su pico. Los hombres viven cachiporreándose que tienen el pico grande y es mentira. Los chilenos tienen el pico chico. Eso no implica que no lo puedas pasar bien. Hay tipos con corneta de gato que lo pasan increíble y otros con pichula de 22 centímetros que no la saben ocupar. El tamaño vale callampa, mejor apréndela a usar, a tomar ritmo… Importa una raja si tenís una corneta de diez centímetros, puta, quizás la mina diga “ay, qué chica”, pero cuando se la metas dirá “mish, con su corneta chica, me la hizo cagar igual”…
¿Es verdad el mito que dice que la vida sexual en Chile es paupérrima?
-En Chile se trabaja mucho. La gente llega raja y hecha concha a sus casas, sin ganas de culiar. Muchas minas dejan que le metan el pico, aunque estén chatas y cansadas, para que sus parejas dejen de huevear. En ese escenario, es muy difícil tener sexo de calidad. Por otro lado, el chileno es muy fome, tímido y demasiado tradicional…
Sin contar que muchos son eyaculadores precoces.
-Hay hueones que piensan que es llegar y sacarla. Como están sobrecargados de pornografía, piensan que la vida real es igual, entonces, agarran a la mina, la tiran en la cama y le meten la corneta y vamos dándole por quince minutos. ¡No cachan que son irritazorras!
¿Hay mucho irritazorras dando vuelta?
-Está lleno. Muchas mujeres me han dicho que les han hecho mierda su chochín…
Ay, qué siútico.
-Siempre lo uso de manera tierna… Volviendo al tema en cuestión…
Pero no te pongas serio, esto no es física nuclear.
-Jajaja. Lo que quiero decir es que el chileno es muy flojo. Espera que la mina se abra de patas para culiar al toque. Pero no se preocupan de hacerle un buen pre… Siempre le digo a mis amigos que esta hueá es como un menú: tú tenís la entrada, el plato de fondo y te comís el postre. La mujer para un hueón es un pedazo de carne. Y así es.
Así me dices que no eres machista…
-Estoy dándote un ejemplo. Porque no podís llegar y comerte el plato de fondo de una. El hueón quiere dos cucharadas y a la papa. Las minas son auditivas, son una hueá global, en cambio, el hombre es más básico, le gusta mirar la teta y ver a un hueón metiéndole la pichula a una mina que gime como loca…
¿Qué consejos tienes para los hombres que duran menos que un candy?
-El hombre, en general, se empieza a pajear entre los once y trece años. Y de ahí no paran nunca más. La paja es parte de un ritual, algo humano. Todos se pajean. No conozco a ningún hueón que no se pajee. ¡Hasta los curas se deben pajear todo el rato! Un consejo es que tiren en la posición que más les gusta pa no irse cortados de una. O sino, que piensen en otra cosa mientras culean…
Qué falta de respeto.
-A las mujeres les carga este consejo. Pero funciona. Tengo amigos que han pensado hasta en su mamá. Y no es chiste. Cuando han sabido sus minas, ¡se espantan! Pero no es una cochinada. El hueón está tratando de poner su mente en otra parte, pensando en algo que no lo excita en nada para durar más. Hay hueones que piensan en fútbol y otros hacen operaciones matemáticas. Yo he pensado en todas las cosas que te he dicho.
¿Y en qué contexto te la imaginas a tu mamá?
-Cuando era chico y me retaba por cualquier tontera. Es bien terrible pensar en tu mamá mientras tiras, pero todo sea por un bien…
En el twitter dices que a las minas no les gusta chupar el pico porque siempre está hediondo…
-Sí. Los hueones tienen que lavarse la corneta antes. No es chiste. Es lo mínimo. Por otro lado, las minas dicen que el pico es feo y no es tan hermoso como su hueá…
El chochin ácido, como le dices…
-Jajaja. El chochin no tiene un perfume de rosas. El hombre va a la guerra y le da lo mismo que la mina haya ido a correr un maratón antes.

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