La primera marcha gay

La primera marcha gay

La Gitana era un travesti lúcido y bravo. En esos años de jóvenes dirigentes inflamados, fue el Miguel Enríquez del mundo gay y organizó la primera marcha gay. Revolucionarios y burgueses reaccionaron con la misma pacatería y crueldad. La Gitana fue perseguida por la policía y desapareció sin dejar rastro.

Por Leo Marcazzolo Mas de 40 homosexuales de cabellos largos, vestidos con ceñidas chombas a rayas se toman la Plaza de Armas. Son las siete de la tarde del domingo 22 de abril de 1973 y la primera marcha gay de la historia de Chile reclama su pedazo de calle entre las manifestaciones de los partidos políticos. Nadie queda indiferente. Las madres tapan los ojos a sus hijos para que no presencien tan "horrendo espectáculo", según escriben los periodistas que cubren la nota. Los hombres gritan: "mariposones", "yeguas de mierda", "sodomitas asquerosos". Frente a los insultos, los gay sacan la lengua y ríen. "¡Descarados! ¡Les debería dar vergüenza!", les vuelven a gritar los del público. Bajo la estatua de Pedro de Valdivia, un grupo de manifestantes sigue las instrucciones de un fotógrafo del diario Clarín. El reportero quiere fotos impactantes y se las ingenia para producirlas, bajo el principio de no dejar que la realidad eche a perder una buena historia, él mismo se decide a recrearla. Luis Troncoso Lobos, travesti conocido como "La Raquel", recuerda perfectamente la escena. -El fotógrafo le dijo a "La Larguero", que era la cola más loca de toda la protesta, que le hiciera una gracia al caballo de Pedro de Valdivia. Y la Larguero, encantada con la idea de salir en el diario, le hizo sexo oral al animal. Otras compañeras se subieron y comenzaron a manosear al caballo en sus partes más íntimas. El fotógrafo estaba de fiesta. Les decía: "sigan no más". Y ellas le preguntaban si acaso estaban saliendo favorecidas en las fotos- contó la Raquel a The Clinic. Al día siguiente, los travestis aparecieron en portada del emblemático diario de izquierda bajo el titulo "COLIPATOS PIDEN CHICHA Y CHANCHO". La crónica denunciaba el trato vejatorio que recibió el fundador de Santiago y su corcel. "Las yeguas sueltas enloquecieron de verdad. Los más lanzados se subieron a la base del monumento de Pedro de Valdivia y empezaron a manosear los órganos genitales del pobre caballo. Las locas chillaron y celebraron la gracia. El repugnante espectáculo había llegado a su punto máximo". LA MISTERIOSA GITANA La organizadora de la marcha fue "La Gitana". Travesti de 26 años, era conocida por ser la más brava y lúcida de todos los que ofrecían sus servicios sexuales en la Plaza de Armas. En aquella época de líderes jóvenes y arrojados, "La Gitana" era el Miguel Enríquez del mundo homosexual. Nunca nadie supo su verdadero nombre. "La Raquel" la describe hoy como un be-llo travesti de pelo negro, misterioso y solitario. Aparte de sus servicios sexuales le veía la suerte a sus clientes. No soportaba el abuso policial ni la burla de la gente. -Ese fue el motivo de la marcha – recuerda Raquel. Agrega: "La policía nos perseguía mucho. Nos veían y nos llevaban altiro detenidas por ofensas a la moral y las buenas costumbres. La Primera Comisaría de Santo Domingo era como un hotel para nosotras. Ahí nos pegaban y nos rapaban al cero. Y eso era lo que más dolía. Después, a una le daba vergüenza mirarse al espejo y los clientes no te daban ni la hora". Para poner fin a esos abusos, La Gitana llamó a sus colegas a organizarse. -Un día nos dijo que nos juntáramos y comenzáramos a gritar tal cual lo hacían los estu-diantes y los muchos gritones de esa época- cuenta Raquel. Agrega: "Nos juntamos puntuales a las siete. Y gritamos y bailamos los ritmos de moda tipo "Música Libre". Era nuestra forma de llamar la atención". Y la llamaron. El reportero de la revista Vea describió el acto con asco: "Daban chillidos y bailaban con movimientos feminoides y chocantes. Infelizmente, habían cientos de pequeños que imitaban con inocencia esos actos. Con razón una concurrente exclamó: "¡hasta dónde vamos a llegar!" Clarín afirmaba que el motivo central de la protesta, era la legalización del matrimonio entre homosexuales. La crónica rezaba: "estos asquerosos especímenes quieren que el casamiento entre hombres sea legal. Deben estar enfermos del mate. Sus desviaciones se-xuales ya no tienen límites". Pero, según Raquel, se trataba de otro invento del diario. La mayor parte de los manifestantes eran menores de edad, y no tenían nada de ganas de casarse. Recibían de 300 a 600 escudos por sus servicios y se negaban a tener un "dueño". -Éramos callejeras atorrantes. Ninguna de nosotras quería que un gil nos anduviera mandando. Nos mandábamos solas y adorábamos la libertad. Nos gustaba patinar a nuestro modo, no como las locas cuicas de Huérfanos que trabajaban caficheadas"- explica "La Raquel", quien por entonces tenía diecisiete y se había escapado hacía un año de su casa. COMPAÑEROS TRAVESTIS "La Raquel", que ha vivido estos 30 años como si fueran 100, mira la teleserie de la media tarde y recuerda que "La Gitana" fue la oradora principal del acto. Enca-ramada en la pérgola central de la Plaza, lanzó el primer grito del mundo gay chileno en defensa de sus derechos. -Somos los colas de la Plaza de Armas y estamos haciendo está manifestación para que nos dejen vivir tranquilas-, declamó. Los transeúntes comenzaron a insultarla. Pero la Gitana siguió con más energía. -Lo único que pedimos es que los pacos no nos ahuyenten. No le hacemos mal a nadie. ¡Estamos hartas de que nos lleven detenidas!¡ Somos buenas personas! ¡Nosotras también tenemos derechos! Para entonces había transcurrido ya una hora de la marcha y un tumulto de homofóbicos pedía a gritos la intervención de la policía. -Los pacos- cuenta Raquel- se habían quedado piolas por un buen rato, mirándonos con cara de odio y escuchando las quejas de la gente. Pero llega un momento en que avanzan hacia nosotras. Bastó que nos amenazaran para que todas nosotras saliéramos corriendo despavoridas. No se pudieron llevar a ninguna detenida". Según el relato de la revista Vea, la policía permaneció un rato rondando el lugar y gritándole a todo él que quisiera escuchar: -Si hay algún degenerado por aquí, que lo diga no más. A ver si le enseñamos a desfilar a palos. Para el reportero del Clarín, esto no fue suficiente y en su nota destaca la propuesta de un "un viejaño de ceño adusto y bien macho para sus cosas". -A estos niños deberían reunirlos de nuevo garantizándoles que nada les va a pasar. Y cuando estén todos juntos; rociarlos con parafina y airarles un fósforo encendido. De lo contrario, el mal ejemplo cundirá y no habrá modo de pararlo- declaró el hombre al Clarín y el periodista celebró su ocurrencia. Por ser la cara visible, La Gitana comenzó a ser perseguida por las autoridades de la época y debió sumergirse. Cada vez se la vio menos por la plaza hasta que desapareció sin dejar rastro. Luego, ya se sabe. Vino el golpe y cientos de chilenos se entregaron a las FFAA confiando en que no les iba a pasar nada. Pero las FFAA que eran "bien machos para sus cosas" los exterminaron para que no cundiera el mal ejemplo dado en tiempos de la UP.
Comentarios
Sabía ud que... LOS MÁS SUPERSTICIOSOS SON LOS CARPINTEROS PORQUE ESTÁN TODO EL DÍA TOCANDO MADERA. -------------------------------- Sabía ud que... NO SOY NI DEL SEXO DÉBIL NI DEL SEXO FUERTE, SOY DEL “SEXO, POR FAVORCITO”. -------------------------------- Sabía ud que... EN LOS CARRETES DE LOS ZANCUDOS SIEMPRE HAY ALGO PA PICAR. -------------------------------- Sabía ud que... HAY PERSONAS TAN MALÉFICAS QUE SON EL SEXO DEVIL. -------------------------------- Sabía ud que... JOAQUÍN LAVÍN JR PASÓ DE SER UN ENTUSIASTA A UN ENTUSIESTA. --------------------------------