Fotos: Patricio Miranda

En agosto del año pasado, Los Miserables pararon de tocar. Se aburrieron y se fueron a paro indefinido. “Seguimos la onda del año, nomás”, dice riéndose su vocalista, Claudio García, alias Zeus. El motivo del paro fue que se cansaron de buscar el famoso pituto. “Hay que tener mucho pituto para tocar en grandes eventos y otros pitutos más para sonar en las pocas radios que te pueden hacer sonar. Y eso a la larga cansa”. Se aburrieron también de su sello discográfico: Feria Music. No querían seguir siendo compañeros de los Wachiturros y Arenita. No es que tuvieran mala onda con ellos, sino que la Feria del Disco, la encargada de vender sus trabajos, “incrementa los valores de los discos a cifras impresentables para la gente. Si un disco de fábrica sale a 3 lucas, no puede después costar 12 o 14 lucas. Nosotros en Arica vimos un disco nuestro a 14 lucas y nos pareció increíble, porque con la gente que nos grabó hicimos un esfuerzo grande para que los discos costarán $4.990, una cifra que puede ser harta plata para mucha gente, pero igual sigue siendo un precio razonable. Como no se pudo conseguir eso, decidimos salirnos”.

Pero el paro indefinido duró poco. Bastó una llamada de un productor de Chilevisión invitándolos a participar del Festival de Olmué para que retornaran a los escenarios. “Vimos como buena opción volver con algo en grande, en un festival que es televisado. Además que la tele nunca nos ha pescado mucho…”.

¿Por qué no?
-Rara vez nos llaman y cuando lo han hecho ha sido sólo para tocar, nada de hablar. ¿Prejuicios? No sé, creo que puede ser porque no somos amigos del Liguria, ni del jet set seudo intelectual chileno.

Pero sí hicieron la versión punkie de “El tiempo en las bastillas” de Ubiergo para la tercera temporada de Los 80.
-Sí. Y nos hicieron un video bien bonito. La serie además la encuentro increíble. Es muy parecido a lo que se vivía en esos tiempos: es buena, emotiva, real.
¿Y qué opinó Fernando Ubiergo de la versión punketa de su tema?
-Por suerte es muy amigo de nosotros. Y nos escribió para decirnos que le había gustado mucho. Pero si a la gente les gusta o no, es cosa de ellos. Nosotros nunca pasamos indiferentes. La gente nos odia o nos quiere. Los que nos odian nos van a odiar aunque hagamos una sinfonía.

OLMUÉ, PITRONELLO

Volviendo a Olmué, ¿no se sintieron como chancho en misa en un festival con tanta parafernalia?
-Cuando fuimos al lanzamiento nos sentimos súper extraños, pero porque es festival del huaso y lo que hacemos es punk rock.

¿Pensaron en vestirse de huasos?
-Quisimos hacerlo, pero nadie pescó, ja.

Al final fuiste con una polera apoyando al pueblo mapuche.
-Sí, poh. No podís ir a hacer sólo la versión de Violeta Parra y salir sin hacer nada. Para nosotros era reafirmar lo que siempre hemos dicho en todos lados. No porque fuera la tele nos íbamos a callar.

En este tipo de festivales, como el de Viña, no se da mucho espacio a la crítica. Incluso, algunos como Virginia Reginato van más allá dejando en claro que la música no puede mezclarse con la política.
-Entonces que lleve a la Patricia Maldonado o grupos que no dicen nada. Pero si llevai a Manuel García o a Los Bunkers sabís a lo que te expones. Cuando a nosotros nos llevan a Olmué, todos saben que va a pasar algo. Un director de orquesta nos dijo: “cuando escuché la trutruca, dije aquí va a quedar la cagá”.
Y claro. Quedó. Era obvio. Pero escuché varias veces ese tipo de comentarios.

¿Cómo qué?
-El diputado UDI Arturo Squella dijo que éramos patéticos, que incluso podía cantar mejor que yo, cosa a la que no encuentro ningún mérito, porque si él canta mejor que yo, yo puedo ser mejor diputado que él.

¿Por qué le dedicaste el tema a Hinzpeter?
-Simplemente porque la ley antiterrorista que está impulsando es una vergüenza. Es una vergüenza que todo lo solucione así, que haya acusado a los mapuche de haber provocado los incendios cuando todos sabemos que no fue así. Me parece una vergüenza que hayan presos políticos mapuche en tiempos de democracia. Y también me parece terrible que los carabineros que asesinaron a Matías Catrileo, por ejemplo, no tengan los 20 o 30 años que le quieren dar a los mapuche. Esa ley mide con distinta vara. Está el Caso Bombas, un montaje de Hinzpeter y su gente. Y otra cosa más.

¿Qué?
-Al chico Pitronello, ¿cómo le pueden estar pidiendo 15 o 20 años de cárcel?

¿Por qué no?
-Ya, puso una bomba en un cajero, pero el único perjudicado fue él. Perdió sus manos, su vista. No mató a nadie.

Fue bien hueón, hueón hueón. Partiendo por ir a poner una bomba en la moto de su hermano. Por otro lado se le critica su actuar por ser cuico… Te lo pregunto por que sé que le están preparando un tema dedicado a él.
-Sí. Los ideales no tienen clase social, porque dónde quedarían Allende, Marx, Bakunin… Creo que peco, no de ingenuo, sino de idealista. El sistema nos molesta a muchos y no por eso tendremos que poner miles de bombas, pero cuando te sientes inadaptado, viviendo en una mierda que no te gusta ni representa, se puede caer en estas acciones que final y lamentablemente no te llevan a nada.

MÚSICOS CHILENOS

¿Qué te pareció el gesto político de los Bunkers y Manuel García en el Festival de Viña?
-Lo aplaudo, no como pa´ hacerles un monumento, porque simplemente es lo que tienen que hacer si es que hacen canciones con contenido político, está bien que ocupen ese espacio.

A mí me pasa que no les creo ese discurso. Lo veo más como una cosa de marketing.
-A los Bunkers varias veces se les criticó que no tenían un mensaje directo. Manuel García con la fábula me enreda un poco, pero rescato que se hayan atrevido. A mucha gente le debe haber molestado el gesto de García o Los Bunkers. Porque a la Quinta tampoco va mucha gente de izquierda que digamos.

Eso está claro.
¿Por qué lo dices?
-No creo que a la gente de izquierda le interese ver a Luis Miguel o Arjona… Cuando digo gente de izquierda me refiero a la clase trabajadora, no a la whiskizquierda, que esa va donde haya cámaras y flash. La gente que va a Prince Royce no creo que sepa que es izquierda o derecha. No es por mirar en menos, pero es que no están ni ahí con la política. Los que etiquetamos entre izquierda o derecha somos los viejones.

Pero esta generación estudiantil demostró lo contrario, que sí está ahí.
-El movimiento estudiantil es un mundo aparte. No hay partidos, ni líderes, ni nada viciado. Han despertado a mucha gente que antes no se movilizaba por miedo o porque simplemente no le interesaba o estaban muy metidos en sus propias vidas sin mirar al del lado.

LA DERECHA Y PIÑERA

¿Cómo ves los dos años que lleva la derecha gobernándonos?
-Nunca imaginé después de tantos muertos, de tanta gente que luchó y de una generación que se perdió, que triunfaría la derecha. Pero llegó en un momento en que sí hacía falta un cambio, porque la gente que nos gobernaba se echó en los huevos y le dio la espalda a la gente. Nos prometieron muchas cosas y no pasó nada. El arcoíris nunca brilló para todos. Esto es un llamado heavy para las grandes cúpulas políticas, el poco respaldo que tienen se lo merecen porque no hicieron bien la pega.

En una entrevista en The Clinic hace unos años dijiste que si hubieses sido hijo de Piñera medirías un metro 80. ¿A qué te referías?
-Es una talla. Tendría mucha plata, no hubiese ido a hospitales públicos, cosas así. La brecha que hay se nota mucho y desespera porque quizás no la podamos cambiar nunca. Aquí los dueños de todo siguen siendo los mismos de siempre, las mismas familias, que son como una raza aparte. Y no es que sea resentido o suene así, pero si es así, bueno, disculpen, soy resentido, pero es verdad: si hubiésemos tenido los mismos medios que tuvieron ellos… Siempre pongo en mi facebook que todo sería distinto si las cosas se hicieran como deben ser.

¿Cómo?
-Si los alcaldes no hubiesen gastado tanta plata en todos los festivales que hicieron… vi a Fito Páez gratis en Buin, y a Chico Trujillo, y a Luis Jara, en un show que debe haber costado unos 300 millones de pesos, mientras los colegios están pa’ la cagá. Ya, está bien que haya conciertos, porque la gente necesita diversión, pero no gasten toda esa plata teniendo colegios cagados, cuando no tenís servicios de salud decentes, donde una señora de 70 años tiene que ir a sacar hora a las cinco de la mañana. Eso es inhumano. Imagínate cuántas cosas se podrían lograr si esa plata se destinara a otras cosas. Ahora los diputados, los senadores, son siempre gente que tiene plata, son empresarios, gente acomodada, por qué tienen que pagarle una dieta parlamentaria. ¿Cuánto economizaríamos ahí? O lo que ganan los alcaldes, o Piñera mismo que no debería tener sueldo con toda la plata que tiene.

¿Cómo ves que se viene este año?
-Más fuerte. Se vienen las elecciones de alcalde y se verán hartos arreglos de calles, hartas tapadas de hoyos, pero ojalá que la gente entienda que estos dos años de gobierno de mierda demuestran que las cosas no son como nos las venden. Todo lamentablemente sigue igual.

Es como el disco de ustedes: “Cambian los payasos, pero el circo sigue”.
-Es lo mismo. Los políticos pelean para la prensa, pero después se van a tomar un café juntos. Son como los futbolistas. Las barras se pelean y después los futbolistas se van juntos a bailar. Está complicada la cosa, entre desoladora y aburrida.

EL HUAIQUI

En tu facebook escribiste que si Gepe era fome, Diego Torres era peor. O sea que igual viste el Festival de Viña.
-Sí, veo mucha tele. Mi placer culpable es ver tv. Veo todos los programas que existan. Me levanto y me acuesto con la tele prendida.

¿Qué ves?
-De todo. Puedo ver desde SQP hasta Tolerancia Cero.

¿Y los realitys?
-También. No reniego de nada.

¿Qué te parece que hueveen tanto a Huaiqui porque habla mal?
-El bullyng en internet es terrible, súper cruel con la gente, es súper fácil criticar a alguien por twitter porque nadie te ve. Bueno, así se ve lo clasista que somos los chilenos. Dijo una mala frase y lo hicieron pebre. El tipo habla mal, pero qué quieren, si hay millones de personas que hablan así y ¿acaso nos tendríamos que poner a reír de todos, o sea, de la mitad de Chile? No me parecen bien esas burlas. Pero sabes por qué veo programas como Mundos Opuestos: porque es la realidad que se ve en Chile.

¿Sí?
-Sí, pero ¿por qué no lo grabaron mejor en La Legua y en La Dehesa? ¿Para que se encerraron? Si es cosa de que manden cámaras para ambos lados. Ahí se encuentran con los mundos opuestos al toque. Y los programas de farándula los veo para enardecerme. Los temas son tan estúpidos y la cantidad de plata que se les paga a cabros de mierda para que vayan a bailar a una discoteque, es una falta de respeto para los trabajadores.

Recién hablabas de las fábulas que usaban los músicos. ¿A qué te referías particularmente?
-Cuando era pendejo no entendía las canciones de Silvio Rodríguez, me parecían tan enredadas.

¿Y ahora?
-Tampoco… Lo mismo me sucede con Manuel García. Debe ser porque soy muy hueón o poco dado que no entiendo. A mí me gustan las canciones directas.
Me gusta que la gente entienda a la primera y no esas fábulas pseudointelectuales.

Esas canciones pajeras…
-Que no le llegan a la gente al alma, a la rabia, quizás al tipo más intelectual sí, pero a mí no. La fábula me carga. Cuando la gente sale a pelear necesita letras que le lleguen al corazón, que te den ánimo, que te digan pan pan, vino vino. Por eso critico a gente como Gepe, por aburrido. Una vez lo compararon con Víctor Jara, qué atroz. Y hay locos mejores. Para mí, Chinoy es tremendo. Es un hueón que puede pararse en un Caupolicán lleno y después puede estar tocando en una plaza. Y el tipo cero divismo, un hueón de verdad.

¿Por qué te dicen Zeus?
-Es una mala talla. Como soy súper idiota y dictador, me pusieron así. Me decían “ay, se va a enojar Zeus, el Dios de la hueá”, pero es una tontera. Pero es más grave el caso del que se deja mandar que el del que manda.

¿Y mandas a lo Hinzpeter?
-No tan así. Es que soy ordenado para mis cosas. Me gusta que lleguemos a la hora a las tocatas, que no haya copete en el camarín, pero se me ha quitado. No me estreso tanto. Si al final somos una banda de músicos nomás, no somos ni diputados ni ministros que vayan a cambiar el país.