Fuente: www.vice.com/es

Vamos a asumir que estás leyendo esto porque quieres conocer los placeres de hacer el amor con un miembro masculino de tu especie, pero uno que sea mucho mayor que tú. Advertencia: no hay muy buenas opciones disponibles. Piensa que su líbido decae por segundos, tienen problemas de próstata, a menudo sufren cambios de humor y tienen el pelo blanco y negro. Pero no pasa nada, la disponibilidad no es realmente un problema cuando lo único en lo que el hombre puede pensar es en enrollarse contigo en la cama de su esposa. Además, éste es territorio libre de juicios, y si es lo bastante bueno para Frida Kahlo, Soon-Yi Previn y mi amiga del colegio, Bubu, es bueno para todas.

Además, es importante recordar que esas tías no tienen nada que tú no tengas. En lo que a nosotras respecta, lo único que se interpone entre tu corazón y las verrugas de su pito es un poco de estilo profesional. Ya que seguramente estás en esa etapa de tu vida en la que apenas te puedes mantener, y mucho menos contratar a una estilista, decidimos escribir esta útil guía para que puedas cumplir tu sueño de frotarte contra esa enorme bolsa de piel colgante. Confía en nosotras: igual que el pene de tu nuevo amor, tenemos experiencia.

TU PROFESOR

De izquierda a derecha: suéter de uniforme con cuello de pico de J.W. Anderson para Topshop, pantalones Sister Jane Flower, chaqueta de mezclilla Vivienne Westwood Anglomania Lee Icon, petaca de Urban Outfitters, perfume Ralph de Ralph Lauren, brillo de labios MAC Clear, braguitas Oysho, zapatos de tacón Vagabond Black Grace.

Según mi experiencia, las chicas que quieren acostarse con su profesor intentan hacerlo vistiéndose con tacones altos, poniéndose sombra azul en los ojos, y/o diciendo muchas groserías; es decir, sienten que es necesario vestirse y actuar como “adultas”. Lo siento amiga, pero eso no es lo que él está buscando. Cada segundo de cada mañana le recuerda a algo que ya nunca hará con su vida, y se pasa todo el almuerzo pensando en las cuentas (tú todavía no sabes lo que son) que tiene que pagar, y los porros que se fuma a escondidas cuando su esposa se va a dormir le recuerdan lo inevitable de la menopausia.

Verás, los maestros son básicamente unos románticos cuyo placer deriva de impartir conocimiento a niños irreverentes. Todo es muy fácil si lo piensas un poco; es como esa necesidad de procrear para darle significado a tu vida, sólo que en este caso el sexo equivale a El viejo y el mar, y el bebé es un ensayo. Dios, qué aburrido suena eso.

La movida es la siguiente: quítate el maquillaje, deja de decir tantas groserías y ayúdale a presumir de su intelecto haciendo muchas preguntas con los ojos bien abiertos, pero no demasiado: no quieras parecer demasiado inocente, porque eso sólo le recordará que es un pedófilo y saldrá corriendo. Eso es lo que definitivamente NO quieres conseguir. Ese equilibrio es clave: combina algo floreado para acentuar tu fragilidad con algo no floreado como una chaqueta de mezclilla. O un par de zapatos de tacón o con plataforma. O simplemente usa tu uniforme escolar, pero échale unos tragos a una de esas adorables petacas de diseñador. ¡Creo que acabamos de dar en el clavo!

Hagas lo que hagas, no te pases con el perfume (ya estás bañada en flores), usa ropa interior blanca (porque eso es lo que las madres y los bebés usan), ni se te ocurra depilarte el vello púbico y ¡bam!, parecerás suficientemente mayor como para follar y suficientemente joven como para no tener ni idea de cómo comerte una tranca.
EL PADRE DE TU AMIGA


En el sentido de las agujas del reloj: Vestido Sandro, brillantina Bumble & Bumble, botas Dr. Martens, collar Stoned London, pintalabios Illamasqua, boina Army Surplus, jersey Cos Cable, perfume Flower de Kenzo.

No hagas como si nunca lo hubieras pensado. Aunque no te parezca muy guapo, ¿no encuentras emocionante la idea de jugar con el papá de tu amiga después de que ella haya tomado prestados tus zapatos y “accidentalmente” se los haya llevado de vacaciones? Hay pocas cosas que sean bastante molestas como para vengarte de ese tipo de situaciones, y un polvo rapidito con el padre en la alacena es una de ellas. O quizá tu ex te hizo llorar tanto que estás decidida a arruinarle la vida para siempre, y tirarte a un miembro de su familia es la forma más directa de decirle que nunca volveréis a ser más que amigos. Sea cual sea la razón, engatusar a este tipo de hombre mayor requiere una buena planificación. Sedúcelo, pero con cuidado.

Evita el contacto directo con el encaje: esto le asustará. (Recuerda que él ya tiene una hija y que la está intentando proteger de todos esos brutos de ahí afuera. No caerá con cualquier viejo truco). Ponte una minifalda sin medias (ya estás un poco loca, así que a tu amiga no le sorprenderá que andes por ahí enseñando pierna con el puto frío que hace por las noches). Después, cada vez que tu amiga se vaya de la habitación, deja caer el móvil por detrás del sofá y tírate siglos buscándolo. Es un poco extraño, pero a los padres les encanta que te vistas un poco como tu tía, así que usa muchas capas y anillos, y si puedes una de esas boinas horribles. Esto les recuerda a esa niña lista y bonita de la que estuvieron enamorados 12 años antes de que su esposa llegara con el pelo más largo y unos pechos más grandes. Ahora, esas dos cosas han perdido su encanto, y quieren volver a sentir ese amor que no reciben desde antes de que tú nacieras

Más importante, realmente necesitas ganarte la confianza del hombre que estás a punto de hundir en ese torbellino de fantasía sexual, culpa y desprecio. Necesitas una estrategia diferente a la que usaste con tu profesor: pelo suelto y que te cubra un poco la cara, labios color mate y un collar de primera. El pintalabios es sexy, el cabello en la cara ayuda y las joyas quedan bien y no intimidan; se sentirá joven de nuevo sin sentirse un pervertido. Habla con él sobre la vida universitaria, fuma con él. Por último, si tienes la suerte de saber que fuma marihuana, ponle la guinda al pastel. Los padres ligeramente drogados que sienten una terrible nostalgia por el pasado son los primeros en caer en tus brazos. Incluso puede que llore. ¡Adorable!

 

TU JEFE

De izquierda a derecha: Aceite Kiehls Musk, bolso Aspinal, falda American Apparel, Benetint Benefit, medias de Wolford, top Rick Owen, sujetador MYLA.

Esto podrá sonar a cliché, pero seducir a tu jefe puede ser una manera divertida de entretenerte cuando tienes que estar puteada en la oficina sin cócteles ni nada emocionante que hacer durante todo el santo día. Follar en el armario o en los baños de minusválidos no funciona y nunca ha funcionado; es muy probable que trabajes en una oficina comunitaria, así que hacerlo será imposible, y recuerda que tu vida no es una película de Jennifer Aniston. Mejor explora las nuevas opciones de improvisación sexual que ofrece internet: pásate el día enviándole mensajes guarrillos al jefe y/o publica mensajes en Facebook y Twitter que solo él entienda; haz de sus bolas un meme.

En términos de estilo, aunque creas que el camino de la secretaria sexy es demasiado obvio, no hay mejor forma de hacer esto que con un poco de encaje y una falda apretada. ¿Qué sentido tiene poner en riesgo tu carrera si no puedes chantajear emocionalmente a alguien? Y eso no es divertido si tienes que usar una blusa veraniega o ropa deportiva. Se supone que eres ardiente y estás loca, así que esfuérzate. Recuerda que la única forma de que estés sexy y ligeramente decente es mostrar sutilmente la retorcida ninfa que llevas dentro. Empieza con la falda: enseña las rodillas y levanta el trasero.

Para la parte de arriba, usa colores pálidos y mangas largas, pero sin vestirte demasiado formal; nada de camisas abotonadas. Un top negro es una buena opción, pero entonces no puedes llevar un sujetador negro, porque no se va a ver una mierda. ¿Ves ahora a dónde quiero llegar? Aparte de eso, aún quedan un par de decisiones más sencillas: las medias de rejilla son terribles, pero las medias cortas hacen maravillas; el pintalabios es una garantía. Por último, necesitas un olor oscuro y suave, suficiente para llamar la atención pero sin delatarte ante toda la oficina, un bolso suficientemente grande para cargar con tus látigos y una cámara con pilas de repuesto. ¡A trabajar!

 

EL POLICÍA


De izquierda a derecha: Botas ASOS ATHENA, bragas negras Topshop, medias American Apparel, vestido de algodón J.W. Anderson para Topshop, collar Utopia por Elena K. Gold, delineador de ojos MAC Marilyn Monroe, pantalones Cos, sujetador Topshop, liguero Topshop.

La única razón que se me ocurre por la que alguien quiera follarse a un policía es para evitar que lo arresten o porque prometieron irse contigo a tu país natal y tú eres una niñera de 54 años nacida en Moldavia y que se llama Vera. (Vera, si estás leyendo esto, todavía no olvido los cachetes que me diste cuando tenía seis años, pero lamento que Panos nunca fuese al aeropuerto).

En fin, voy a pensar que estamos hablando de la primera razón, y he de advertirte de que, aunque éste parezca el caso más fácil de todos, es el más complicado. Si te acaban de arrestar, el tiempo que tienes para tirártelo es muy limitado: tus padres ya están de camino, y si el poli está solo, seguro que va en bici. En términos prácticos, eso también quiere decir que tendrás que salir con la intención de infingir la ley múltiples veces, y no sólo tienes que considerar que la persona que te detenga podría ser gay, mujer o un oficial felizmente casado, sino que también tienes que infingir la ley vestida con algo que al policía le parezca sensual. Por suerte, esto último no es tan difícil.

Los tíos que trabajan en la policía tienen algún tipo de necesidad autista por mantener el orden, o bien le excita el caos. Esto quiere decir que necesitas ser un desastre que él quiera arreglar. El hecho de que te hayan arrestado ayuda, pero tener una apariencia un poco desarreglada mientras te esposan puede ayudar aún más a movilizar al pequeño sargento. Asegúrate de llorar y frotarte la cara con las manos para obtener ese irresistible efecto del “pintalabios en los ojos”, y cuando no esté mirando, hazte un agujero enorme en las medias. No combines tu ropa interior, usa algo que se vea caro, y prepárate para el revolcón más guarro de tu vida.
Y antes de salir a robar, asegúrate de llevar una falda de tubo que puedas enrollar fácilmente, o una camisa que te puedas desabrochar en el acto. ¡Sé práctica! Pero nunca uses las dos cosas a la vez: podrás ser una ladrona, pero sigues siendo una señorita (muy joven). ¡Buena suerte!

By Bertie Brandes y Elektra Kotsoni