Una presentación al Comité de Ministros a más tardar la primera semana se enero es la forma en que Agrosuper intentará revertir los cuestionamientos a la planta faenadora de cerdos ubicada en Freirina, cerrada hasta nuevo aviso esta semana por la misma junta de la empresa.

Según La Tercera, un documento a mostrar en la instancia ministerial preparado por abogados externos a la compañía y que pretende más que la reapertura inmediata, una defensa de principios empresariales que fueron pasados a llevar por la autoridad ambiental al modificar un permiso que ya tenían.

La situación, sin embargo, también tiene que ver con las operaciones de la empresa, que prevía que de aquí al fin fe esta década el 30% de los ingresos totales de Agrosuper vinieran de Huasco.

Sin embargo, en la empresa saben que esto no podría resolverse rápido: aunque existe un plazo límite de 60 días para revisar el caso, algunos otros temas, como HidroAysén, llevan esperando incluso más de un año.

Así se buscará una salida legal a la mermada relación con el gobierno desde mayo de este año, cuando el Ministerio de Salud decretó el cierre de la planta y mandató comenzar un sumario sanitario.

Para la empresa, propiedad de Gonzalo Vial, las pérdidas por cerrar definitivamente la planta llegarían a los 400 millones de dólares.