Carlos Rivas, el único imputado por el incendio que dejó a 1200 personas sin casa en Valparaíso, pidió perdón a las víctimas explicando que fue un accidente y no algo intencionado.

“Le pido disculpas a toda la gente que se le quemó la casa, porque no dan la cara los jefes”, manifestó Rivas. Según sus palabras, el área donde trabajaba con una galleta “estaba muy descubierta el área”y que por “cualquier cosa” podría haber un incendio como ahora, porque “donde queda mucho espacio libre, las chispas salen para todos lados”, según consigna Radio Cooperativa.

“Yo siempre cortaba por un lado y como hubo mucho viento ese día, la ráfaga se llevó la chispa para allá y prendió todo, no fue culpa mía eso sí, fue un accidente”, sostuvo el imputado.