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El senado chileno aprobó hoy una emblemática reforma al sistema de educación que pone fin al lucro, el copago de los padres y a la selección de alumnos en colegios que reciben aportes del Estado.

Este es el primero de los cambios sustanciales al sistema de enseñanza en Chile que impulsa el gobierno de Michelle Bachelet y que buscan mejorar su calidad y garantizar su gratuidad en todos sus niveles.

“En general creo que todos han hecho su mejor esfuerzo por defender sus principios. Es el debate que merece una reforma de esta envergadura. Las reformas siempre son complejas”, dijo tras concluir la votación el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre.

Luego de la aprobación en el Senado, el proyecto debe cumplir un tercer trámite en la Cámara de Diputados la que debe respaldar los cambios introducidos en la Cámara Alta.

De no ser así, debería ir a una comisión mixta entre el Senado y la Cámara de Diputados.

En las últimas tres jornadas el proyecto se debatió ampliamente y en detalle con el permanente cuestionamiento de la derecha opositora que rechaza los cambios a la educación.

Entre sus disposiciones más relevante el texto aprobado prohíbe el lucro para los colegios que reciban financiación estatal y establece sanciones administrativas para quienes destinen recursos educacionales para otros fines.

El presidente de la comisión de Educación del Senado, el socialista Fulvio Rossi, dijo que “este es un día donde las fuerzas progresistas han triunfado, estamos muy contentos porque después de mucho trabajo hemos logrado sacar al mercado de la educación”.

Por su parte, la presidenta del Senado Isabel Allende, señaló que “esto es un tremendo paso para la inclusión, para terminar con el lucro, el copago. Es un paso sin precedentes que hacía falta en nuestro país”, enfatizó.

Ignacio Walker, presidente de la Democracia Cristiana destacó que 23 parlamentarios aprobaron el proyecto de los 38 que conforman el Senado.

“Como democristianos nos sentimos muy tranquilos. Seguirá existiendo en Chile un sistema mixto, público y privado”, sostuvo.

Para la aprobación del proyecto fue clave la adhesión de los parlamentarios independientes, ya que algunas de las modificaciones requerían de un alto quórum de votación.

Desde la Alianza opositora lamentaron la aprobación del proyecto.

La senadora Unión Demócrata Independiente (UDI), Ena von Baer, calificó la reforma como tremendamente injusta.

“Quienes pueden pagar van a poder acceder a una educación de calidad, mientras que quienes no pueden pagar no van a poder. Puede que haya educación gratis, pero no habrá educación de calidad para todos”, afirmó.

“Vamos a seguir luchando para que tengamos educación de calidad y libertad de enseñanza”, añadió. EFE