Pica generó en la derecha el hecho de que el gobierno de Michelle Bachelet no hiciera algún guiño a la administración Piñera por la baja en la pobreza, luego de que el sábado pasado se publicaran los resultados de la encuesta Casen 2013.

Este miércoles, el propio ex Presidente publicó un par de tuis donde arremetió contra el ejecutivo.

¿Por qué se molesta el gobierno? escribió Piñera en su cuenta de Twitter.

El ex jefe de Estado además comentó que -a su jucio- no era casualidad- que 1,2 millones de chilenos hubiesen salido de la pobreza en ese periodo.

Tomando en consideración los nuevos parámetros, la pobreza pasó de 15 a 14,4%; sin embargo, al hacer el ejercicio con las herramientas que se usaban antes la cifra se habría ubicado en 7,8%.

La ministra de Desarrollo Social, Fernanda Villegas, dijo que la Casen no era “para evaluar Gobiernos”, explicando que “la encuesta de caracterización es una herramienta para las políticas públicas, no está al servicio de una evaluación de Gobierno, lo que hace es evaluar el efecto que ha tenido la economía y evidentemente los ciclos económicos y además las políticas sociales sobre la disminución de la pobreza y hoy día también incorporamos sobre los elementos multidimensionales”.

Agregó que “si algún sector quiere evaluar su propia acción tiene que ser cada sector el que saque sus cuentas”.

La Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2013 incorporó algunas modificaciones respecto de lo que había antes.

En lo medular se cambió la mirada para analizar la pobreza desde una mirada multidimensional, y no sólo por ingresos, como explicó el sábado pasado la ministra Villegas.

Esto quiere decir que hay factores que ahora se consideran como el acceso a vivienda, salud, educación y empleo.

Otra de los cambios vino por el lado de los ingresos. Tanto para la pobreza como la pobreza extrema se aumentó considerablemente la cifra para encasillar a una personas en una de las dos condiciones.

Hoy para ser considerado extremadamente pobre en Chile hay que tener un ingreso de  $ 91.274 frente a los 39.725 de antes.

Para los pobres en tanto, la actualización del monto del ingreso pasó de 66.084 a $ 136.911.

Ayer, un informe de la Cepal situó a Chile como el segundo país con menos pobreza detrás de Uruguay en la región. 

Desigualdad, una mochila pesada

A pesar de la evidente reducción de la pobreza en Chile, la desigualdad en la distribución del ingreso sigue siendo un tremendo lastre.

La situación fue comentada por la propia ministra Villegas cuando presentó la Casen el sábado pasado. Además este martes, una encuesta de la Fundación Sol puso sobre la mesa la dura realidad de los datos.

Según los resultados del informe, de cada dos trabajadores chilenos, uno gana menos de 300 mil pesos.

Esta cifra revela la realidad desigualdad de Chile al considerar que el ingreso nacional per cápita llega los 24 mil dólares anuales, según el FMI. Esto quiere decir que -según eso- cada chileno ganaría 1,2 millones de pesos mensuales; es decir, cuatro veces lo que en realidad gana la mitad de la población.

O sea que de eso se infiere que hay personas que ganan muchísimo más que esos 24 mil dólares anuales para que el promedio nacional llegue a esa cifra.

El estudio arroja además que el 70% de los trabajadores obtiene 426 mil pesos mensuales líquidos, mientras que apenas el 15,9% gana más de 652 mil pesos.

En ese línea, se determinó además que el 10% de la población gana más de 852 mil pesos líquidos, lo que aún no llega al supuesto ingreso per cápita.