Las imágenes del año 2014

Hasta la Fiscalía de Valparaíso llegó a principios de esta semana un informe reservado de Carabineros sobre las causas del incendio que al año pasado dejó 15 muertos, destruyó 2.900 viviendas, y damnificó a 12.500 personas en los cerros del puerto, el que establece que lo más probable es que se originara por aves que murieron electrocutadas al posarse en cables de tendido eléctrico del fundo El Peral.

En el informe participaron efectivos del Laboratorio de Carabineros y personal de los Departamentos OS-9 y OS-5, además de un análisis por parte de la Universidad Andrés Bello que gracias a necropsias practicadas a los pájaros encontrados en el lugar donde se originaron las llamas se estableció que fallecieron producto de un golpe eléctrico. La hipótesis indica que se produjo un arco eléctrico en el tendido, haciendo que los cables lanzaran chispas que incendiaron las plumas de los jotes, que cayeron al sitio cubierto de hierbas secas.

Al conocer las primeras conclusiones del documento, el dueño del predio en que se originó el fuego, Pablo Rivera, aseguró a La Tercera que “por un lado es un alivio pensar que por último fue una cosa fortuita y de la naturaleza, más que hubo intervención de algún ser humano”.

En esa linea, indicó que “el tendido eléctrica es de Chilquinta, pero si se produce un accidente de esta naturaleza, aunque hubiera estado todo limpio, a lo mejor la chispa hubiera saltado igual al pasto seco. Coincidieron factores que no se habían juntado en 20 años para que ocurriera esta tragedia tan grande”.

Por su parte, el representante legal de Chilquinta, Manuel Pfaff, aseguró que el sistema eléctrico “funcionó y operó adecuadamente antes de la declaración del siniestro y también durante su desarrollo posterior, confirmándose que no existió contacto entre conductores de la red eléctrica, ni corte de conductor, ni caída al suelo de los mismos, en función de los registros electrónicos dispuestos por la compañía en la red”.