Lionel Messi EFE

Lionel Messi ha convertido dos goles en cuatro partidos por la Copa América y ambos de penal. El primero, ante Paraguay en el empate 2 a 2 de la primera ronda, y el segundo ante Colombia en la tanda de tiros desde los doce pasos que consagró el paso de la albiceleste a semifinales.

Si bien ha sido el delantero con más tiros al arco de la competición con trece intentos, el mismo artillero ha hecho notar su dificultad para meterla dentro del arco. “Es terrible lo que me cuesta hacer gol con la selección, pero lo importante es que el equipo hizo un partidazo y salimos adelante”, dijo al terminar el partido contra Colombia.

Y es que en dicho encuentro Messi la tuvo varias veces, pero Ospina frustró su tan anhelado grito de gol. En una de esas oportunidades, el gol estaba cantado pero una espectacular reacción del arquero colombiano dejó a Messi con el grito en la garganta. Cuando terminó el partido, la Pulga se sinceró: “No pensé que se levantaba, pensé que se quedaba ahí en el piso. Cuando le vi sacándola me quería morir”.

Pero la situación de la estrella argentina es histórica. Si con el Barcelona tiene un promedio de 0,85 goles por partido y ha convertido 411 en 482 partidos, por Argentina la cifra cae notoriamente. 0,45 es su promedio, habiendo convertido 46 goles en 101 partidos, tal como publica Marca.

La cifra está por debajo de números como los de Gabriel Batistuta que logró 56 goles en 78 partidos y un promedio de 0,72 goles por partido. En todo caso, y para no ser injustos, Messi es el segundo goleador histórico de Argentina con 46 tantos, sobre Hernán Crespo, que metió en la red 35 pelotas en 64 partidos. Aún así, la Pulga tiene bastantes partidos más que los delanteros mencionados.

En cuanto a la Copa América, Messi iguala a Charles Aránguiz con dos goles y está bajo Arturo Vidal y Paolo Guerrero (Perú), ambos con tres goles liderando la tabla de goleadores del certamen.