Cinco creencias sobre la prostitución desmitificadas por una trabajadora sexual

Cinco creencias sobre la prostitución desmitificadas por una trabajadora sexual

Sarah Greenmore cuenta la verdad tras alguno de los mitos más comunes acerca del trabajo sexual.

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Sarah Greenmore lleva casi un año y medio como trabajadora sexual en Estados Unidos. En una columna en The Independent cuenta que en ese tiempo ha aprendido "un montón sobr sexualidad, psicología y relaciones. Mi trabajo es una mezcla entre servicio al cliente y cumplir fantasías. Sin embargo, me he dado cuenta que hay muchas cosas que el público general no parece entender acerca del trabajo sexual". Por eso hizo esta lista de cinco mitos que la gente comúnmente cree:

1.- "El trabajo sexual es de flojos, y es fácil".
Greenmore señala que su trabajo es todo menos fácil. "Trabajo un turno de 12-14 horas diarias, y durante este tiempo tengo que estar pendiente de mis cuatro cuentas de redes sociales, dos emails profesionales, postear en múltiples plataformas de la industria, agendar citas con clientes y entrevistas radiales". Además, sobre el mismo trabajo en el burdel, dice que debe preocuparse de los clientes, hacerles un tour, tratar de descubrir sus intereses y sus deseos, negociar precios. "Todo eso es antes que siquiera empiece el sexo, donde generalmente es una carga de trabajo física y emocional para hacer que los clientes se sientan cómodos, escuchar sus confesiones más íntimas y asegurarme de que obtengan el servicio por el que pagaron", dice.

2.- "Las trabajadoras sexuales son portadoras de enfermedades"
"En Nevada, las miles de trabajadoras sexuales trabajando legalmente deben someterse a exámenes obligatorios de enfermedades de transmisión sexual cada semana", comenta la joven. Además señala que en todo el estado jamás han tenido un caso reportado de VIH en el sistema de burdeles: "Usamos condones para todos nuestros servicios -incluyendo condones para sexo oral". Agrega: "Nos tomamos nuestra salud en serio. Tal como un masajista o un maestro de la construcción, si nuestros cuerpos no están en forma, no podemos pagar las cuentas, alimentarnos o mantener a nuestras familias. Poner en riesgo nuestra salud y la de nuestros clientes por el deseo de un sólo cliente, podría arruinar nuestra reputación y dejarnos sin trabajo. Así que tomamos muchas precauciones para protegernos a nosotros y nuestros clientes".

3.- "Sólo hombres desesperados y perdedores contratan trabajadoras sexuales"
La mujer dice que, por el contrario de lo que se cree, un amplio rango de personas llegan a contratar sus servicios: "Entretenemos a parejas mayores que buscan animar su vida amorosa. Jóvenes veteranos de la guerra que están luchando para reincorporarse en la vida civil y salir en citas. Hombres de negocios respetables, abogados, doctores y profesionales que trabajan demasiado y no tienen tiempo para citas. Hombres con Asperger que encuentran confusas y desafiantes las relaciones sociales tradicionales. Para muchos, visitar a una trabajadora sexual es mucho más que sólo el acto sexual". Asegura que su trabajo es también proveer un espacio seguro para "estar cómodo con la sexualidad y la intimidad física. Los clientes frecuentemente pueden bajar sus defensas y tener una conexión con una desconocida y resulta altamente terapéutico para ellos"

4.- "Las trabajadoras sexuales odian su trabajo"
Greenmore señala que a pesar de la creencia común, las trabajadoras sexuales no necesariamente lo hacen por obligación. "Nuestro trabajo es profundamente personal e íntimo. Vemos a la gente cuando están más vulnerables, cuando están desnudos y expresando sus deseos más íntimos. Estos deseos pueden haber estado escondidos por años, décadas. La relación que yo desarrollo con mis clientes es genuina y me hace feliz verlos irse contentos, relajados y aliviados. Hacer que la gente se siente mejor con ellos mismos me da un profundo sentido de felicidad".

5. "Las trabajadoras sexuales tienen problemas personales"
La joven comenta que muchas veces le han dicho cosas como: "Tus padres deben estar orgullosos", "consigue una educación", "seguramente tienes problemas con tu padre", "me pregunto cuánta droga necesitas para hacer un turno". La mujer señala, sin embargo, que la idea de que las trabajadoras sexuales son personas sin recursos, sin educación y drogadictas "es deshumanizadora y perpetua la violencia y el estigma social hacia las trabajadoras sexuales".

Señala además que mantener la industria en la clandestinidad "mantiene una desigualdad de poder de fuerzas de seguridad y clientes que desean hacernos daño. Somos seres humanos que por distintas razones decidimos dedicarnos al trabajo sexual, principalmente para poder mantenernos. Es un servicio valorado y deseado y siempre existirá. Así que necesitamos traer el trabajo sexual al ámbito de la despenalización o legalización, para dar seguridad, seguridad social y derechos humanos básicos para algunos de los miembros más vulnerables de nuestra sociedad".

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Sabía ud que... EL LIBRO MÁS EGÓLATRA ES PAPELUCHO JARA -------------------------------- Sabía ud que... HASTA LA HERIDA DE FULVIO ROSSI TUVO MÁS PUNTOS QUE EL PROGRAMA DE CHECHO HIRANE -------------------------------- Sabía ud que... LOS MÚSICOS COCHINOS HABLAN COSAS SUBIDAS DE TONO. -------------------------------- Sabía ud que... LA VIDA ES UNA LOTERÍA: NUNCA VAS A GANAR. -------------------------------- Sabía ud que... CUANDO TE PREGUNTEN SI VAS A PAGAR CON TARJETA, NO RESPONDAS “EFECTIVAMENTE”. --------------------------------