terremoto

El Gobierno de Nicaragua manifestó hoy su solidaridad con nuestro país y con la presidenta, Michelle Bachelet, tras el sismo de magnitud 8,4 en la escala de Richter que tuvo lugar en el centro del país, según el Servicio Sismológico de EE.UU. (USGS, por su sigla en inglés).

“Nuestros hermanos chilenos tienen amplia experiencia y sabemos que la capacidad instalada está allí, tanto en términos de las instituciones, de las entidades, como en términos de todo el aprendizaje de la población para enfrentar este nuevo desafío de la naturaleza”, expresó la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo.

Según el Centro Nacional de Sismología de la Universidad de Chile, el sismo se sintió a las 19.54 hora local (22.54 GMT), con epicentro 36 kilómetros al oeste de la localidad de Canela y a 11 kilómetros de profundidad, y generó una alerta de tsunami.

En este sentido, Murillo dijo que el Sistema de Alerta de Tsunamis del Pacífico señala que en Nicaragua y los países centroamericanos se esperan olas de 30 centímetros.

No obstante, señaló que el Gobierno nicaragüense orientó la vigilancia en las costas del Pacífico de Nicaragua ante un posible incremento del tamaño de las olas.

La funcionaria sostuvo que es deber del Gobierno informar y reportar la situación, así como seguir todos los eventos de gran magnitud que se registran a nivel regional como el ocurrido en Chile.

Al menos unas veinte réplicas, algunas de ellas de magnitud 6, se han sentido tras el fuerte terremoto que ha estremecido Chile desde Atacama, por el norte, hasta la zona de la Araucanía, por el sur.

“La tierra está activa. Es lo que nosotros venimos diciendo todos los días cuando reportamos la cantidad de sismos que sobre todo coinciden en épocas cercanas a los cuatro momentos de cambio que hay en el año”, dijo Murillo.

La funcionaria recordó que Nicaragua enfrenta desde el pasado viernes un enjambre sísmico en el noroeste del país, donde se encuentran expertos nicaragüenses, de El Salvador y de Cuba, para presentar al presidente del país, Daniel Ortega, un informe con una perspectiva más profunda sobre el fenómeno.