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El gobierno invocó la ley antiterrorista contra los autores de un fallido ataque explosivo en la región de La Araucanía, pero descartó que en la zona, centro del conflicto mapuche, exista terrorismo.

“Invocar la Ley Antiterrorista no es lo mismo que decir que hay terrorismo en la zona”, afirmó hoy el intendente regional, Andrés Jouannet, en declaraciones a radio Cooperativa.

El pasado 15 de enero un artefacto con trece cartuchos de dinamita fue adosado a una muralla de la cárcel de Temuco, la capital regional, siendo desactivado por la policía y esta semana, la Intendencia presentó una querella contra los eventuales responsables solicitando la aplicación de la ley antiterrorista.

En esa prisión hay varios comuneros indígenas procesados o condenados por hechos de violencia enmarcados en el conflicto mapuche y según la policía, la bomba era parte de un plan de fuga.

“No es lo mismo invocar la ley de conductas terroristas que decir que hay terrorismo”, afirmó hoy Juannet, insistiendo en que el conflicto mapuche no se enmarca en una lucha terrorista de grupos indígenas.

“El terrorismo permanente es muy distinto a un acto en el que nosotros creemos que hubo una conducta terrorista”, insistió el intendente, para quien el ambiente en la zona no es de temor, sino muy distinta, pues han llegado miles de turistas en la época veraniega.

Sobre los atentados vinculados al conflicto mapuche, que han aumentado en las últimas semanas, dijo que no quería minimizar la situación, “pero pongamos las cosas en su real dimensión”.

“Lo que denominamos ‘violencia rural’ representa el 0,4 por ciento de los delitos que se producen en La Araucanía”, dijo, aunque admitió que esos casos “tienen mayor connotación social” y repercusión en los medios de comunicación.

En el episodio más reciente, una cabaña de veraneo fue incendiada por un grupo de encapuchados la noche de este miércoles en un cámping situado en la ribera del lago Lleu Lleu, en el municipio de Tirúa.

En el lugar existen varias viviendas de veraneo, pero los atacantes, que incendiaron una casa que estaba sin moradores. Hasta el lugar llegaron carabineros y hubo un enfrentamiento con los encapuchados, que huyeron con rumbo desconocido.

“No existe libertad en territorio chileno para los chilenos”, se quejó Carla Quezada, una de las personas afectadas, en declaraciones a radio Bío Bío.

El conflicto comenzó hace años, cuando algunas comunidades reclamaron tierras que consideran ancestrales y que están en manos de empresas agrícolas o forestales, pero derivó en brotes de violencia que han costado la vida de varios comuneros, policías y agricultores.

Además, varias decenas de comuneros han sido procesados y condenados por asaltos, robos e incendios premeditados de bosques, propiedades agrícolas, maquinarias y camiones, entre otros delitos.

Entre ellos figura Héctor Llaitul, portavoz de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), una de las organizaciones mapuches más radicales, que hace un par de días reivindicó la autoría de varios atentados ocurridos en las últimas semanas.

Llaitul, que cumple en libertad condicional la última parte de una condena a catorce años de prisión, afirmó que la CAM no es terrorista ni violenta, pero que está “en guerra” con el Estado chileno en una charla que ofreció en la Universidad de la República.

Precisó que el objetivo de su lucha es la autonomía, pero que para ello deben previamente recuperar el territorio, principalmente el que está en manos de empresas forestales. “No podemos ejercer la autonomía sin territorio”, sostuvo.