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Cada cierto tiempo un integrante de la industria pornográfica revela detalles o secretos sabrosos de la pega.

Esta vez fue el turno del actor mexicano Érik, joven de 24 años que vive en Monterrey y que lleva dos años con esta pega que muchas veces parece fácil, pero que en verdad esconde horas de trabajo, cuidados del cuerpo y una gran concentración en lo que se está haciendo en medio de una gran cantidad de personas grabando, iluminando y dirigiendo la escena.

En conversación con el sitio Vice.com, Érik reveló cómo se prepara para una escena ultra hot, y de paso narró su experiencia dentro de la industria, así como también los elementos que se necesitan para permanecer sólidos en esta pega.

“Para empezar, tienes que ser muy caliente y concentrarte en la chica es lo esencial. Pero ya con la erección tienes que estar al pendiente de las cámaras y la luz, no nada más tienes que estar cogiendo y la cámara se va a acomodar. También tienes que poner atención a lo que te dice el director, porque muchas veces él se aleja y con gestos te dice que cambies de posición o cuando hay corte, porque claro, tampoco coges como tú quieras”, detalló el joven.

Sobre lo que se decide realizar en la relación sexual, confesó que “importa mucho el cuerpo de la chica, por ejemplo, si es muy chichona se buscan posiciones en donde la chica luzca sus atributos. Además de esto, también importa la locación. Si es en un sillón, buscamos las posiciones más cómodas para que a la hora de estar grabando se vea más natural”.

En otros pasajes de la entrevista señaló que “desde el día anterior (a grabar) descanso bien, nada de tomar o drogarse y procuro no tener relaciones una semana antes de filmar, digo, para guardar leche. El día de la filmación te levantas temprano, te bañas, llegas al set y ayudas a armarlo. Después platicas con la chica, más que nada para ver qué es lo que se puede hacer y lo que no, para que en la escena nadie se saque de onda. Me han tocado situaciones en que el director me pide que sea rudo y la chica no sabe o no quiere que sea así”.

Al ser consultado por las cosas que habla con persona con la que hará el video, Érik contestó que el profesionalismo es vital, po lo que “yo procuro que la escena sea completa, como un encuentro sexual tal cual, con besos y cachondeo. Lo normal es que uno le dé sexo oral a ella pero muchas actrices no quieren. La plática previa es como: “¿Besos? Sí. ¿Nalgadas? Sí. ¿Sexo oral? No”. Se me hace raro, ¿qué chica no quiere que le hagan sexo oral antes de que la penetren, o sea, calentarse en verdad? Otras sí aceptan sexo oral pero besos no, es como que no quieren involucrar sentimientos o tienen pareja y les dicen: “le voy a chupar el pene pero no le voy a dar besos”.

¿Uso de condón? el actor porno aclaró que “también es según el criterio de ellas y uno hace lo que dice el director. Claro, no puedes hacerlo sin condón sin tener las pruebas médicas y pedírselas a la chica, pero a veces hasta para uno es más sencillo con condón porque duras muchísimo. También hay chicas con las que ya he grabado que me dicen: “Fuerte pero no me la metas toda”, o cosas así”.

En cuanto a los videos como tales, Érik aseguró que la grabación más larga que le tocó hacer “fue un gangbang de tres chicos con una chica que duró como cuatro horas. Siempre hay cortes constantes, ahí fue donde me di cuenta de que un actor usaba la bombita porque siempre estaba erecto. Yo no, en los cortes se te baja tantito pero el chiste es retomarla rápido”.

Para lograrlo, confesó, “estás pensando constantemente en la situación sexual, tienes que ser caliente y estar ahí porque si te pones a pensar en el del audio o la cámara, te caes y para que retomes después de eso está difícil”.

Por su parte, el hombre dijo que sigue viendo porno hasta el día de hoy, sin embargo precisó que “ahora lo veo más como trabajo, para aprender, ver posiciones, cómo tratar a la chica y hasta lo que no debo de hacer”.

Por último se animó a dar un consejo a quienes quieran entrar a la industria: “Que estén decididos y si quieren entrarle, que sea en serio y no nada más “voy, hago una escena, me cojo a la chica que me prende y ya.” También hay chicas que entran por el dinero, hacen una escena y no las vuelves a ver. Eso es lo que hace que el porno aquí no sea de calidad, porque no hay chavas que le entren de lleno, muestren el rostro y den un nombre. La doble moral está muy arraigada aquí. Mucha gente que está en este negocio tienen esposos o esposas y lo hacen a escondidas”.

“Yo lo veo como trabajo y a las chicas como compañeras de trabajo. Así sabes que puedes volver a trabajar con ella o si es una chica nueva, quieres que se lleve una buena experiencia para que quiera volver a grabar. Justo lo que necesitamos para llegar a niveles de calidad y estilo como en Estados Unidos o Europa es tomarlo en serio, uno tiene que mostrar profesionalismo para que se refleje en la cámara y la gente quiera seguir consumiendo”, sentenció.