Rebelión en Chiloé: se agudizan movilizaciones y crece desconfianza en las autoridades

Luego de que el gobierno se negara a incrementar el bono de $100 mil pesos para los pescadores artesanales con el fin de paliar los efectos de la marea roja en Chiloé, los habitantes de la isla advirtieron que el paro se mantendrá indefinido y que las protestas se radicalizarán. A eso se suman las sospechas de que la magnitud de la crisis se debe a las miles de toneladas de salmón podrido que fueron arrojados al mar.

Chiloé

La crisis generada por la marea roja que afecta a la región de los Lagos y el bono de $100 mil pesos anunciado por el gobierno, desataron un movimiento social en Chiloé sin precedentes. Hasta ayer, los chilotes mantenían bloqueadas las principales rutas y cortado el tránsito marítimo por el canal del Chacao, dejando a la isla sin conectividad con el continente.

Las clases de 17.500 estudiantes fueron suspendidas hasta el viernes y ya comenzó a escasear el combustible. En medio de las protestas y barricadas, a las que ayer se sumaron los pobladores de las zonas rurales, los pescadores artesanales anunciaron que el paro se mantendrá indefinido hasta tener una respuesta satisfactoria de las autoridades.

Sin embargo, en la reunión que sostuvo el ministro de Economía y delegado presidencial en la zona, Luis Felipe Céspedes, con los dirigentes, anunció que no habrá aumento del bono para las familias afectadas, tal como demandan los pescadores.

Horas antes el Ministro de Interior, Jorge Burgos, en La Moneda, ya había advertido que si bien existe preocupación por la crisis no se entregarían más recursos: “Entendemos el drama que significa (…) este es un gobierno que se preocupa de la gente, pero no somos un gobierno de billetera fácil y no lo vamos a hacer”.

A eso se sumó que los ministros de Estado invitados a una sesión especial de la Cámara Baja para analizar el conflicto, no llegaron a la cita, provocando la molestia de los parlamentarios de la región que hicieron fuertes críticas al gobierno central, entre ellos, Fidel Espinoza, Jenny Álvarez y Alejandro Santana.

Producto de la marea roja en Chiloé, los pescadores artesanales están impedidos de extraer mariscos, una de las principales actividades económicas de la isla. El 29 de abril, la Presidenta Bachelet decretó zona de catástrofe para hacer frente a la crisis.

Según Sernapesca, este episodio de marea roja es el de mayor magnitud que se ha visto en el país y podría ir en aumento. En caso de consumir mariscos contaminados, la intoxicación provoca parálisis e incluso la muerte.

“Esto es una expansión nunca vista, que ha afectado a innumerables familias cuyo sustento depende la cosecha de machas, almejas y otros recursos de las zonas costeras. Son pescadores artesanales”, advirtió Benjamín Suárez, director del Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de Chile.

El experto explicó que “ahora nos encontramos en los momentos más peligrosos” y estimó que el fenómeno no disminuirá antes de cuatro semanas.

Reparos con la versión oficial

marea roja

Además de un incremento del bono, los pescadores y movimientos sociales de la isla exigen que se realice un estudio con un equipo de científicos independientes del Sernapesca, que analice los motivos de la alta mortandad de mariscos y animales que se ha visto en las costas de Cucao o Mar brava.

La sospecha de los pescadores artesanales y mariscadores es que la crisis no se debe sólo a los efectos de la marea roja, sino que a esto se suma la contaminación que podría haber provocado las miles de toneladas de salmón vertidos frente a las costas de Ancud en el Océano Pacífico.

“Tenemos dudas con las versión oficial de la marea roja. Hace poco se vertieron miles de toneladas de salmón podridos y envenenados con químicos al mar. Para nosotros aquí hay un tema de contaminación. Por la marea roja no se mueren los mariscos, ahora hemos visto que las playas están plagadas de machas muertas. Este es un problema gravísimo, no sabemos cuánto tiempo vamos a estar sin poder trabajar. Queremos que se realice un estudio independiente, porque aquí hay responsables”, sostuvo el presidente del Consejo Nacional de Patrimonio Pesquero, Condepp, Jorge Burgos Nilsson.

En la misma línea, el vocero del movimiento Defendamos Chiloé, Juan Carlos Viveros, anunció que al no haber acuerdo con el ministro Céspedes, las protestas se van a radicalizar. “Esto no solo afecta a los pescadores, lo que se tiene que entender a nivel nacional es que aquí hay es un desastre ambiental, no una crisis de marea roja, esto es mucho mayor”.

“Creemos que las toneladas de salmón podrido produjo la muerte y varamiento de un montón de especies más: machas, choritos, piures, picorocos, almejas, hemos encontrado pescados muertos. Esto nunca había pasado en las costas de Chiloé. Ha generado una crisis tremenda para todos los sectores económicos de la isla”, sostuvo Viveros.

Sin embargo, el director del Sernapesca, José Miguel Burgos, descartó que este hecho haya desencadenado la muerte de los moluscos y explicó que los salmones contaminados fueron vertidos a 150 kilómetros de la costa.

Fuerzas Especiales desembarcan en la Isla

Durante la madrugada de ayer, un contingente de fuerzas especiales, cruzó en barcaza hasta la localidad de Quemchi, pero durante el día no se produjeron enfrentamientos. Al respecto, el intendente de la región, Leonardo de la Prida, anunció: “Tenemos el deber de restablecer la comunicación con la Isla de Chiloé. Eso significa hacer las coordinaciones con las fuerzas de Carabineros para que eso se cumpla”.

En tanto, Viveros, de Defendamos Chiloé advirtió que los pobladores no van aceptar que se reprima la movilización: “La gente no está armada, somos personas pacíficas, sin armas. No nos pueden reprimir con violencia, si lo hacen, se va a tener que atener a las consecuencias, se van a venir más paros y movilizaciones”.

La diputada socialista por la zona, Jenny Alvarez, comparte la preocupación de la comunidad por los posibles enfrentamientos y acusa que el gobierno no ha dimensionado el conflicto: “La ausencia de los ministros en la Sala ratifica que el gobierno no ha dimensionado la gravedad de la situación. Esto cada día va tomando un revuelo muy peligroso, podría haber enfrentamientos entre pescadores y carabineros. No queremos lamentar muertes”, advirtió.

“El bono de 100 mil pesos que anunció el gobierno es como ponerle combustible a las fogatas de los pescadores, van a terminar incendiando la región con mediadas como éstas. Hace un mes que venimos alertando al ministro Céspedes sobre la gravedad de la situación. El ministro no dimensionó o no comprendió los efectos que podía tener esta crisis y los resultados son ahora una movilización masiva radicalizada”, explicó la parlamentaria.

En tanto, la alcaldesa de Ancud, Soledad Moreno, anunció que el viernes se presentará una demanda y un recurso de protección contra quienes resulten responsables de la crisis. “Estamos en una situación muy difícil, especialmente en Ancud, están absolutamente bloqueados los caminos. La única forma de solucionar el conflicto es agilizando las medidas. El movimiento social se levantó por la tardanza del gobierno en reaccionar” y, de paso, calificó el bono como vergonzoso y miserable.

Moreno también acusó que la disposición del gobierno central “ha sido pésima, la ayuda no se ha podido implementar. Nos pidieron un registro con las ficha de emergencias, nos lleva 20 minutos en cada ficha y luego hay que cargarla al sistema. Estamos en emergencia, no puede ser tanta la burocracia”.

El dirigente de los recolectores de machas de Mar brava, Lorenzo Cárdenas, la semana pasada fue el primero en Chiloé en ser diagnosticado con un problema de salud por haber consumido productos infectados con marea roja. Su cara se paralizó, fue tratado con suero y antibióticos y ahora se está recuperando. Contó a The Clinic Online que la semana pasada vararon 15 toneladas de machas en esa localidad.

Por el temor a nuevos contagios, la comunidad no está consumiendo ningún tipo de recurso del mar, pese a que la marea roja no afecta a los peces. Pero, según relata, Cárdenas, hay una especie de psicosis en la zona, que se explica porque muchos creen que el mar está envenenado con los químicos de los salmones que fueron arrojados al océano.

Por último, Cárdenas también criticó el bono del gobierno: “Encuentro que es una vergüenza ofrecerle 100 mil pesos a un padre de familia, es imposible sobrevivir con esa plata. Solo los arriendo están sobre eso, la leña sale 30 mil, el gas son 25 mil pesos, es una burla para nosotros, Nos vamos a mantener en paro mientras no haya una respuesta coherente del gobierno”, concluyó.

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